VALÈNCIA. Aunque las elecciones municipales de 2027 todavía quedan a un año vista, muchos partidos políticos ya tienen despejada la incógnita sobre quién encabezará sus candidaturas, aunque todavía no se haya ratificado oficialmente. Buena parte de esos nombres pertenecen a una generación política que ya ha dejado huella en sus respectivos consistorios: la de los alcaldes que llegaron al poder en los ciclos electorales de 2011 y 2015 y que, más de una década después, aspiran a seguir gobernando.
Se trata de una hornada de dirigentes, mayoritariamente socialistas —aunque algunos de ellos sean a día de hoy disidentes—, que ha sobrevivido a algunos de los principales cambios políticos de los últimos años. Algunos alcaldes populares resistieron el vuelco electoral hacia la izquierda de 2015, mientras que varios dirigentes socialistas han conseguido esquivar el retorno del PP en 2023, la irrupción de Vox en numerosos ayuntamientos o la desaparición de formaciones que llegaron a amenazar los equilibrios de poder. Ahora, con tres y cuatro mandatos a sus espaldas, afrontan una nueva reválida que podría prolongar su presencia en las alcaldías durante cerca de 20 años.
La generación incansable de 2011
Entre los casos más veteranos de esta generación figura el alcalde de Alfafar, Juan Ramón Adsuara. El dirigente popular gobierna con mayoría absoluta desde 2011 y ha logrado mantenerse al frente del consistorio durante algunos de los ciclos electorales más complejos para el PP. Resistió el cambio político de 2015, consolidó su posición en 2019 y volvió a revalidar la mayoría absoluta apartando a Vox del gobierno local en 2023, manteniendo los 11 concejales necesarios para gobernar en solitario.
Aun así, algunas voces locales ponen en duda que Adsuara vuelva a encabezar la candidatura popular después de más de quince años al frente del municipio. Una etapa marcada por su proyección dentro del PP —también como diputado provincial— y, especialmente durante este mandato, por la gestión de la Dana del pasado 29 de octubre. Por el momento, su candidatura sigue sin confirmarse oficialmente, aunque él mismo trasladó recientemente a Valencia Plaza su intención de volver a presentarse para culminar el proceso de reconstrucción "es algo que le debo a los ciudadanos".

- Juan Ramón Adsuara, alcalde de Alfafar. -
- Foto: KIKE TABERNER
Otro de los nombres destacados de esta generación es el de Vicent Mompó. El actual presidente de la Diputación de Valencia accedió por primera vez a la alcaldía de Gavarda en 2011 y, desde entonces, ha mantenido el control del consistorio de manera ininterrumpida. Sin embargo, su trayectoria política ha ido creciendo en paralelo a su consolidación municipal hasta convertirse en una de las principales figuras institucionales del Partido Popular valenciano y ahora su especula con su posible candidatura a dirigir el PPCV y por tanto, presentarse como candidato a la Generalitat Valenciana, todo está por ver.
También forma parte de esta generación el alcalde de Alboraya, Miguel Chavarría, uno de los dirigentes socialistas con mayor estabilidad electoral en l'Horta Nord. El primer edil ya ha anunciado públicamente su intención de volver a optar a la alcaldía en 2027, asegurando que afronta el reto "con la misma ilusión que el primer día".
Otro de los nombres destacados es el de Carlos Fernández Bielsa. El alcalde de Mislata se ha convertido en uno de los principales referentes institucionales y orgánicos del PSPV en la provincia de Valencia. Llegó a la alcaldía en 2011 y, desde entonces, no solo ha consolidado sucesivas mayorías absolutas, sino que ha ampliado progresivamente su respaldo electoral hasta convertir Mislata en uno de los grandes bastiones socialistas de la Comunitat Valenciana. Actualmente compagina la alcaldía con la Secretaría General provincial del PSPV y un escaño en la Diputación de Valencia.

- Archivo - El presidente de la Diputación de Valencia, Vicent Mompó y el alcalde de Mislata, Carlos Fernández Bielsa. -
- Foto: ROBER SOLSONA / EP
Los socialistas disidentes que buscan revalidar 15 años después
A esta generación pertenecen también algunos alcaldes que iniciaron su trayectoria política bajo las siglas del PSPV y que hoy lideran proyectos propios. El caso más paradigmático es el de Jorge Rodríguez. Alcalde de Ontinyent desde 2011, llegó a convertirse en presidente de la Diputación de Valencia antes de romper con el PSPV tras el conocido caso Alquería.
Lejos de desaparecer políticamente, Rodríguez construyó una formación municipalista propia, Ens Uneix, que ha conseguido consolidarse como una de las principales referencias del municipalismo valenciano y que incluso resulta determinante para la actual gobernabilidad de la Diputación. Rodríguez consiguió arrebatarle más de 11.000 votos al que fue partido durante décadas, el PSOE.

- El alcalde de Ontinyent, Jorge Rodríguez, en una imagen de archivo. -
- Foto: AYUNTAMIENTO DE ONTINYENT
Una situación similar, aunque mucho más reciente, es la que protagoniza Toni González en Almussafes. El alcalde, que gobierna el municipio desde 2011, concurrirá a las próximas elecciones al frente de Tot per Almussafes, la formación municipalista creada tras su salida del PSPV.
La ruptura con la dirección socialista ha provocado además una importante reconfiguración interna de la agrupación local, donde el grueso de militancia socialista –uno de los municipios con más afiliados– ahora se ha pasado al partido local de González. Todo ello genera un escenario político que se prevé, salvando las distancias, tal cual el que vivió Ontinyent años atrás.

- Toni González, alcalde de Almussafes. -
- Foto: KIKE TABERNER
El peso de la generación de 2015
Junto a los alcaldes que alcanzaron el poder en 2011, otro grupo especialmente relevante es el de quienes llegaron a las alcaldías tras las elecciones municipales de 2015 y que en 2027 buscarán encadenar una cuarta legislatura consecutiva.
En este grupo figuran nombres como Juan Antonio Sagredo, en Paterna; Robert Raga, en Riba-roja de Túria; Jordi Mayor, en Cullera; Rafa García, en Burjassot; Guillermo Luján, en Aldaia; Eva Sanz, en Benetússer; José Cabanes, en Sedaví; Roger Cerdà, en Xàtiva; Vicente Zaragozá, en Silla o Amparo Orts, en Moncada. En la mayoría de los casos, todos ellos volverán a encabezar las candidaturas socialistas, aunque algunos ya lo han confirmado públicamente y otros esperan todavía el momento político oportuno para hacerlo. Y por ahora, a nivel orgánico ninguno de ellos se enfrenta a unas primarias contra cualquier otro candidato en sus partidos.

- Eva Sanz (Benetússer) y Guillermo Luján (Aldaia). -
Muchos de estos alcaldes han trascendido además el ámbito estrictamente municipal. Sagredo compagina la alcaldía de Paterna con un escaño en el Senado; Robert Raga protagonizó una de las principales pugnas internas del PSPV al disputar a Bielsa el liderazgo provincial del partido.

- Juan Antonio Sagredo. -
- Foto: KIKE TABERNER
Jordi Mayor se ha consolidado como uno de los principales referentes orgánicos del socialismo valenciano y ocupa otro escaño en la Diputación de Valencia; mientras que Rafa García o la propia Eva Sanz también forman parte de la corporación provincial.

- El portavoz del PSPV, Jordi Mayor. -
- Foto: PSPV
Todos ellos llegaron al poder durante el ciclo político que siguió al final de las grandes mayorías absolutas del PP en la Comunitat Valenciana y, más de una década después, han conseguido consolidar proyectos políticos propios en sus municipios. Algunos incluso han ampliado su influencia más allá de las fronteras locales y se han convertido en actores relevantes dentro de las estructuras provinciales y autonómicas de sus partidos, teniendo en cuenta que los más ambiciosos o han conseguido o han intentando ascender políticamente en puestos más allá de sus pueblos.
A poco más de un año para las municipales, la fotografía política deja una conclusión evidente: buena parte de los principales municipios valencianos siguen gobernados por una misma generación de alcaldes que llegó al poder entre 2011 y 2015. Una generación que ha sobrevivido a varios cambios de ciclo político y que en 2027 volverá a someterse al examen de las urnas para decidir si su etapa al frente de los ayuntamientos se prolonga o comienza, definitivamente, el relevo.