VILAMARXANT. La Generalitat Valenciana licitará en los próximos meses la Ronda Oeste de Vilamarxant. La Conselleria de Medio Ambiente, Infraestructuras y Territorio ha confirmado a Valencia Plaza que el proyecto se encuentra en fase de supervisión y que las obras saldrán a concurso este 2026. De este modo, se retoma una actuación que quedó "en punto muerto" después de que la actualización del proyecto elevara su coste de los 12 millones de euros previstos en un inicio a 23 millones.
Fuentes del departamento que dirige Vicente Martínez Mus aseguran que la ronda "es una prioridad" para la Generalitat y destacan que durante la actual legislatura se ha trabajado para hacer realidad esta infraestructura. Según explican estas mismas fuentes, al inicio del mandato se encontraron con "un proyecto desactualizado", por lo que fue necesario realizar una revisión técnica para ajustar el presupuesto y ejecutar las obras.
Además, la Conselleria recuerda que la actuación contará con financiación estatal a través del convenio suscrito para inversiones en infraestructuras. En ese sentido, insiste en que la licitación prevista para este año supone "un avance importante" para materializar una infraestructura que el municipio reclama desde hace décadas. El anuncio llega apenas unos días después de que Ciudadanos Vilamarxant registrara un escrito ante la Conselleria de Medio Ambiente para exigir actuaciones urgentes en la CV-50 y solicitar información detallada sobre el estado real del proyecto.
La formación presentó el escrito tras el grave atropello a una vecina de 91 años en la travesía de la carretera a su paso por el municipio hace unas semanas. Ciudadanos denunció entonces que la situación de la CV-50 se ha vuelto "insostenible" y advirtió de los problemas que genera el elevado volumen de tráfico que atraviesa a diario el casco urbano de Vilamarxant. Según expuso el grupo municipal en dicho escrito, por la localidad circulan cada día más de 11.000 vehículos y alrededor de 1.600 camiones.
El Ayuntamiento aprueba una declaración institucional para acelerar los trámites
Las molestias de esta vía generan tal preocupación que, el pasado jueves, todos los grupos políticos con representación en el municipio aprobaron por unanimidad una declaración institucional en la que instan a acelerar los trámites y ejecutar de manera prioritaria la Ronda Oeste para desviar las aglomeraciones de tráfico en la CV-50 que colapsan el casco urbano de Vilamarxant.

- La corporación municipal de Vilamarxant exige la ejecución de la Ronda Oest. - Foto: AYUNTAMIENTO DE VILAMARXANT
Asimismo, el acuerdo reclama que se adopten medidas provisionales para mejorar la seguridad vial mientras se ejecuta la infraestructura. Entre ellas, la reducción de la velocidad en las travesías urbanas, una mejor regulación de los tiempos semafóricos y el refuerzo de la señalización vertical y vial tanto en la CV-50 como en la CV-370.
El texto también exige respuestas y certezas a las administraciones competentes para resolver una problemática que, según recoge la declaración, pone en riesgo la seguridad y la estabilidad del vecindario, especialmente de las personas más vulnerables.
Así será el proyecto de la Ronda Oeste de Vilamarxant
Al margen de estas iniciativas, cabe recordar que no es una demanda nueva. La CV-50 constituye una de las principales vías de comunicación entre las comarcas del Camp de Túria y Los Serranos con el sur y el interior peninsular. A su paso por Vilamarxant atraviesa el núcleo urbano de sur a norte y soporta una intensidad media superior a los 11.600 vehículos diarios. Junto a la CV-370, que también discurre por el casco urbano, genera problemas recurrentes de congestión, seguridad vial y contaminación acústica y atmosférica.
Precisamente, la futura ronda pretende dar respuesta a esta situación mediante la construcción de un nuevo trazado al norte de la población que conectará la CV-370 con la CV-50 y permitirá sacar del interior del municipio buena parte del tráfico de paso. El proyecto contempla diferentes secciones con uno y dos carriles por sentido, vías de servicio, glorietas de conexión, carriles ciclopeatonales segregados, sistemas de drenaje e iluminación, además de actuaciones de integración paisajística.
El incremento del presupuesto fue el principal obstáculo que frenó el avance de la actuación durante el último año. Cuando la Generalitat revisó el proyecto, que "heredó de la legislatura anterior", concluyó que el coste real de las obras ascendía a 23 millones de euros, muy por encima de los cerca de 12 millones contemplados inicialmente. Esta circunstancia obligó a actualizar la actuación y replantear su financiación.

- El conseller de Infraestructuras, Medio Ambiente y Territorio, Vicente Martínez Mus, en Vilamarxant. - Foto: GVA
Una situación que abrió un escenario de incertidumbre en torno al convenio de infraestructuras suscrito entre la Generalitat y el Gobierno central. Desde la Conselleria explicaron a este diario que las actuaciones incluidas en dicho acuerdo se habían calculado con presupuestos inferiores a los costes reales y que se había solicitado al Ministerio un incremento de la financiación prevista.
Sin embargo, el Gobierno de España no había confirmado esa ampliación económica, lo que dificultaba cerrar el encaje financiero de algunas de las obras contempladas. Pero ahora, con el proyecto ya actualizado y en fase de supervisión, la Generalitat asegura que la ronda sigue avanzando y confirma que las obras serán licitadas este mismo año. Un paso que acerca la ejecución de una infraestructura llamada a transformar la movilidad de Vilamarxant y a resolver uno de los principales problemas que arrastra el municipio desde hace años.
