UTIEL. La pedanía de Estenas, en el término municipal de Utiel, contará con una nueva estación depuradora (EDAR) y una red de saneamiento para tratar las aguas residuales del núcleo urbano antes de su vertido. El proyecto ha superado uno de los trámites administrativos este jueves, después de que la Dirección General de Urbanismo, Paisaje y Evaluación Ambiental haya emitido un informe de impacto ambiental favorable sobre la actuación.
La obra está promovida por la Entidad Pública de Saneamiento de Aguas Residuales de la Comunitat Valenciana (EPSAR) y prevé dotar a la pedanía de una infraestructura para el tratamiento y la evacuación de sus aguas residuales, ya que en la actualidad no dispone de ningún sistema de depuración. En concreto, la nueva estación se construirá en una parcela situada al sur del núcleo urbano de Estenas, junto a la carretera CV-392.
En total, la instalación ocupará una superficie de 4.431 metros cuadrados y estará formada por la propia depuradora; los colectores que transportarán el agua hasta la planta y la conducirán al punto de vertido; así como las acometidas de electricidad y agua potable para garantizar su funcionamiento.
La nueva estación está diseñada para atender a una población de 63 habitantes en los periodos de mayor ocupación y tratar un caudal medio diario de 15 metros cúbicos de aguas residuales. La instalación combinará diferentes fases de tratamiento. En primer lugar, las aguas residuales pasarán por un sistema de rejas para retirar los residuos de mayor tamaño.
Tras ello, recibirán un tratamiento primario mediante un tanque Imhoff y, posteriormente, un tratamiento biológico basado en humedales de flujo subsuperficial vertical, que reproducen procesos naturales de depuración. Antes de su vertido, el agua será sometida a un proceso de desinfección. Junto a la planta también se construirán un edificio de control, una caseta para la toma de muestras, viales interiores, zonas pavimentadas y un cerramiento perimetral.
Dos colectores conectarán la pedanía con la depuradora
Asimismo, se ejecutarán dos conducciones para transportar las aguas residuales desde Estenas hasta la depuradora y, una vez tratadas, conducirlas hasta el punto de vertido autorizado. Por un lado, se construirá un colector afluente de 111 metros de longitud que llevará por gravedad las aguas residuales de la pedanía hasta la EDAR.
Por otro, un colector efluente trasladará el agua ya depurada desde la instalación hasta la rambla de Estenas. El proyecto incorpora las obras necesarias para realizar el vertido en condiciones de seguridad, con elementos destinados a proteger el río Magro frente a posibles procesos erosivos.
Mejora del saneamiento
Según recoge el informe de impacto ambiental, la nueva infraestructura permitirá revertir la situación actual y garantizar que las aguas residuales que se generen en la pedanía reciban tratamiento antes de ser vertidas. El documento señala que la depuradora reducirá la llegada de materia orgánica, sólidos y nutrientes al cauce receptor, lo que favorecerá la calidad ambiental de la rambla de Estenas y de las aguas que discurren por ella.
Tras analizar las características del proyecto y su ubicación, la Dirección General de Urbanismo, Paisaje y Evaluación Ambiental concluye que la actuación no tendrá efectos negativos sobre el medio ambiente, por lo que no será necesario someterla a una evaluación ambiental ordinaria. No obstante, el proyecto deberá obtener las autorizaciones sectoriales correspondientes antes de poder ejecutarse, entre ellas las relacionadas con el vertido al dominio público hidráulico y la ocupación del cauce.