Comarca y empresa

La primera calle afectada por la Dana en Chiva, a punto de reabrirse más de un año después

Las obras de reconstrucción de la calle San Isidro ya han terminado y el ayuntamiento espera la certificación para permitir el acceso a las viviendas y los garajes

  • El municipio de Chiva, tres meses después de la Dana.
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VALÈNCIA. La calle San Isidro de Chiva fue la primera en ceder ante la fuerza de la Dana del 29 de octubre de 2024. El desbordamiento del barranco del Poyo la convirtió en un cauce improvisado por el que el agua avanzó sin control, arrastrando vehículos y dejando tras de sí una escena devastadora. Sus vecinos tuvieron que abandonar las viviendas de forma precipitada, con lo imprescindible, ante el riesgo que les suponía permanecer allí. 

Durante meses, San Isidro fue una de las imágenes más reconocibles de la tragedia que marcó a la provincia de Valencia. Junto a la calle Buñol, también en Chiva, simbolizó el impacto de una riada que alteró por completo la fisonomía del casco urbano y obligó a un despliegue de obras sin precedentes. Más de un año después, la calle está a un paso de cerrar ese capítulo. 

Las obras de reconstrucción han finalizado y solo queda pendiente la recepción formal por parte del ayuntamiento. "La obra está terminada. Falta la certificación de la empresa encargada del agua, que debe acreditar que los colectores se han redimensionado correctamente", explica el alcalde de Chiva, Ernesto Navarro, a Valencia Plaza. Ese trámite es imprescindible para que el consistorio pueda abrir la vía con normalidad y permitir el acceso pleno a las viviendas y los garajes. 

  • El municipio de Chiva tres meses después de la Dana. - Foto: EDUARDO MANZANA

La actuación en San Isidro no ha sido una reparación convencional. El ayuntamiento tramitó un contrato de urgencia, de alrededor de un millón de euros, para unas obras que han supuesto rehacer la calle desde cero. Se han reconstruido muros, encauzado el entorno del barranco, renovado los servicios e instalado nuevos colectores con mayor capacidad.

"Al hacer la calle nueva, se ha redimensionado todo: saneamientos, pluviales, cableado, iluminación y pavimento", detalla Navarro. La ampliación de los colectores responde a un cambio de modelo tras la Dana. En ese sentido, el agua que antes vertía directamente al barranco debe canalizarse ahora por el interior del municipio, lo que requiere infraestructuras más amplias y separativas. 

El ayuntamiento ya coordina el regreso de los vecinos

Aunque fue la primera obra que se inició tras la riada, San Isidro ha sido una de las últimas en concluir. Los trabajos se vieron interrumpidos durante varios meses por causas ajenas a la propia calle. Por un lado, las lluvias de primavera obligaron a detener la intervención cuando la zona quedó impracticable.

Por otro, la vía se convirtió en un acceso estratégico para camiones y maquinaria pesada que trabajaban en los derribos de viviendas dañadas y en la limpieza del barranco del Poyo."Todo el tráfico de obras entraba y salía por aquí. Hubo que parar y priorizar ese uso porque nos permitió avanzar mucho más rápido en los derribos y en la limpieza", señala el alcalde. 

Con la obra ya finalizada, el ayuntamiento ha comenzado a coordinar el regreso de los vecinos. En una reunión, se les informó de los pasos necesarios para acceder de nuevo a sus viviendas y retirar los vehículos que permanecen atrapados en los garajes desde la Dana. El consistorio facilitará contenedores, camiones y apoyo logístico para la retirada de coches, escombros y restos acumulados.

"Ahora estamos a la espera de que los vecinos se organicen y nos indiquen en qué días podemos actuar", explica Navarro. Algunos vehículos ya han sido retirados, pero todavía quedan otros en el interior de los garajes, a la espera de que se levanten las últimas restricciones de acceso. 

  • La calle San Isidro de Chiva, antes de la Dana del 29 de octubre de 2024. - Foto: VP

Un proceso que podría completarse en breve

En paralelo, los propietarios deben presentar los certificados técnicos que acrediten que las viviendas reúnen las condiciones de seguridad necesarias. Tras la Dana se dictó una orden de desalojo por riesgo de derrumbe y la normativa exige un informe individualizado para autorizar el regreso.

Cabe recordar que en esta calle dos viviendas fueron derruidas y otra tiene daños parciales, aunque el resto no presenta problemas estructurales. El alcalde evita hablar de plazos concretos, pero confía en que el proceso se complete en breve. "Si todo va bien y la organización de los vecinos es ágil, en un par de semanas podríamos tener la situación encauzada", apunta. 

En el último encuentro con los residentes de San Isidro, el ayuntamiento les trasladó un mensaje de agradecimiento. "Han tenido mucha paciencia. La obra ha sido larga, compleja y con muchas molestias, pero necesaria para que la calle vuelva a ser segura", concluye Navarro. Su reapertura marcará la vuelta a la normalidad de quienes llevan más de un año esperando volver a casa.

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