VALÈNCIA. La Conselleria de Medio Ambiente e Infraestructuras ha anunciado que invertirá 7,7 millones de euros en introducir mejoras en la autovía CV-35, pero no contempla las reclamaciones que el Consistorio de Llíria viene reclamando desde hace tiempo para su ciudadanía, como son la colocación de paneles acústicos a su paso por la zona de urbanizaciones y la iluminación del principal entronque con la capital comarcal en la zona del Prat, donde tiene un nudo completo de entradas y salidas en ambas direcciones, hacia Valencia-Ademuz y a la localidad edetana y Marines-Olocau.
Según explica el concejal de Movilidad Sostenible de Llíria, Paco García, “desde principio de esta legislatura se han mantenido varias reuniones con responsables de Infraestructuras del Consell para abordar estas problemáticas, así como se han tomado acuerdos plenarios por unanimidad de todos los grupos para que la petición fuese atendida. Pero, llegado el momento, la Conselleria ha decidido llevar a cabo diversas actuaciones de mejora en esta vía dejando de lado a los vecinos de Llíria y de las poblaciones ubicadas al norte de la comarca del Camp de Túria”.
García ha señalado que, “si se desarrolla un plan para mejorar una vía, ha de hacerse en su integridad, no dejando a una parte importante de la población fuera del mismo, ya que las soluciones que se quieren adoptar en l’Eliana, la Pobla Vallbona y San Antonio, son deficiencias estructurales que arrastra la autovía CV-35 desde su licitación y concesión en ‘peaje en sombra’ que los gobiernos de Francisco Camps adjudicaron en su día”.
Dentro de esas deficiencias, están las mejoras en el plano acústico y de seguridad vial a su paso por el término municipal de Llíria, como son el alumbrado del acceso principal del Prat, en el punto final del tercer carril, con el cruce de las dos pistas, la CV-35 (Valencia-Ademuz) y la CV-25 (Llíria-Marines/Olocau/Gátova).
Igualmente, desde el Ayuntamiento edetano también se ha reclamado la necesidad de contar con un acceso directo desde el nudo de conexión entre la CV-50 con la CV-35 a las urbanizaciones de la zona este de Llíria y el municipio y el polígono industrial de Benissanó. Un enlace que la propia Conselleria de Infraestructuras dio su visto bueno hace unos años y que por el momento no se ha ejecutado, ni por la concesionaria ni por la administración.
Por ello, desde la capital edetana se ha instado a la Conselleria de Infraestructuras a que “amplíe el plan de mejoras propuesto y se introduzcan los cambios necesarios en el mismo para atender las demandas de los vecinos y vecinas de las poblaciones afectadas y los cuales también son sufridores de las deficiencias que mantiene esta vía autonómica”.