VALÈNCIA. La retirada de las porterías de las pistas del antiguo CEIP Rosa Serrano de Paiporta ha llevado a varias familias del municipio a impulsar una campaña de recogida de firmas para reclamar al ayuntamiento que mantenga abierto este espacio deportivo de la calle Puçol. La iniciativa, puesta en marcha hace apenas tres semanas, ya ha superado las 300 firmas y llega después de que trascendieran las quejas presentadas por un vecino ante el Síndic de Greuges por las molestias derivadas del uso de estas instalaciones.
Las familias que respaldan esta petición consideran que la situación que originó las denuncias "no se corresponde con la realidad actual" de las instalaciones. Así lo explica Mar Álvarez, una de las vecinas que lidera la campaña, quien sostiene que las molestias denunciadas se remontan a una etapa anterior, cuando el espacio todavía no estaba vallado ni disponía de un control horario. "Esta respuesta ha sido consecuencia de un problema de hace tres años y ese problema hoy no existe", afirma a este diario.
El conflicto tiene su origen en los once escritos que un vecino presentó ante el Síndic de Greuges desde abril de 2023 denunciando "molestias acústicas" derivadas del uso deportivo de la pista, sobre todo fuera del horario permitido. En la resolución, la institución que dirige Ángel Luna concluye que el Ayuntamiento de Paiporta no respondió de forma adecuada ni al denunciante ni a los requerimientos del Síndic, por lo que declara vulnerados tanto los derechos del vecino como el deber de colaboración municipal.

- Vallado y horario de las pistas del antiguo CEIP Rosa Serrano de Paiporta. - Foto: VP
Según el Síndic, el consistorio solo remitió una respuesta formal en noviembre de 2025 indicando que existían carteles con normas de uso, apertura y cierre por parte del Servicio de Deportes entre semana y vigilancia de la Policía Local durante los fines de semana. Por otra parte, el expediente recoge que el residente reclamaba "medidas eficaces" para garantizar el descanso vecinal, entre ellas un mayor control horario o el cierre de la instalación cuando correspondiera.
Las familias que se han movilizado insisten en que la situación actual dista mucho de la que motivó las primeras reclamaciones. Álvarez asegura que, tras la Dana y la reapertura del espacio, el ayuntamiento instaló nuevas vallas, redes más altas y una puerta con horario restringido para evitar precisamente los problemas que se producían años atrás. "Las pistas están abiertas de cinco de la tarde a nueve de la noche y el horario se cumple", sostiene.
De hecho, Álvarez explica que el recinto permanece cerrado fuera de esas horas y que son trabajadores municipales quienes se encargan de abrir y cerrar a diario las instalaciones. Cabe recordar que las pistas pertenecían al antiguo CEIP Rosa Serrano, que durante años funcionó en aulas prefabricadas hasta que se construyó el nuevo centro educativo en otra ubicación. Tras el desmantelamiento de los barracones, el recinto quedó habilitado como espacio deportivo de uso libre para los niños y adolescentes del municipio.
"Los grandes perjudicados son los niños"
En este contexto, las familias lamentan que el posible cierre de las pistas llegue en un momento delicado para los jóvenes del municipio, después de que la Dana dejara inutilizados numerosos espacios deportivos y de ocio. Entre ellos, el polideportivo municipal, que todavía no ha recuperado plenamente su actividad. "Los grandes perjudicados son los niños", resume Álvarez, quien insiste en que Paiporta cuenta con muy pocas alternativas para los adolescentes.
Precisamente, esa falta de espacios es uno de los argumentos que también comparte el alcalde de Paiporta, Vicent Ciscar, quien ya explicó a Valencia Plaza que el antiguo recinto del CEIP Rosa Serrano se habilitó porque muchos padres y madres reclamaban lugares donde sus hijos pudieran jugar tras perderse la mayoría de instalaciones del municipio por la Dana. Según detalló el primer edil, el ayuntamiento colocó porterías pequeñas y estableció un horario limitado para compatibilizar el descanso vecinal con el uso deportivo del espacio.
No obstante, Ciscar reconoce que el principal problema reside en la dificultad de controlar un recinto que originalmente no fue concebido como instalación deportiva municipal. "Estamos intentando hacer compatible el descanso del vecindario con que la gente pueda disfrutar de los espacios de Paiporta", señaló el alcalde, quien también admitió que algunos usuarios han llegado incluso a forzar la puerta para acceder al recinto fuera del horario permitido.
Las familias solicitan una reunión con la Concejalía de Deportes
Por su parte, las familias han presentado un escrito formal ante el ayuntamiento acompañado de las más de 300 firmas recogidas y han solicitado una reunión con la concejala de Deportes, Susana Moreno, para trasladarle su preocupación. Según explica Álvarez, el objetivo no es enfrentarse al consistorio ni ignorar las molestias que puedan existir, sino encontrar una solución que permita conservar un espacio que consideran fundamental para muchos jóvenes del municipio.
De hecho, el propio ayuntamiento estudia una posible remodelación del recinto para reducir el impacto acústico y transformar parte de la zona en un espacio de juegos infantiles y actividades diurnas. Una alternativa que, por el momento, no convence a las familias, ya que consideran que Paiporta dispone de suficientes áreas infantiles y no de tantas zonas deportivas para adolescentes.
