Comarca y empresa

Moixent planta cara a la central fotovoltaica del trasvase Júcar-Vinalopó: "Es un nuevo ataque al territorio"

El Ayuntamiento recoge desde este lunes alegaciones individuales y colectivas durante la fase de información pública de un proyecto de 52 millones que ha generado rechazo en La Costera

  • Plano de la central fotovoltaica proyectada en Moixent.
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VALÈNCIA. El Ayuntamiento de Moixent ha decidido dar un paso al frente en plena tramitación de la central fotovoltaica vinculada al trasvase Júcar-Vinalopó. Desde este lunes, el consistorio ha habilitado su propio hall como punto de recogida de alegaciones ciudadanas contra un proyecto que considera un "nuevo ataque al territorio". Cabe recordar que el anteproyecto de la central fotovoltaica de Moixent y su estudio de impacto ambiental salieron a información pública a finales del pasado mes de febrero, lo que representa un momento clave para que vecinos, propietarios de las parcelas afectadas y otras entidades puedan formalizar su oposición antes de que avance la tramitación administrativa. 

La iniciativa busca facilitar al máximo la participación en este proceso. Por ello, el Ayuntamiento de Moixent ha puesto a disposición de la ciudadanía dos tipos de alegaciones: una individual, que puede presentar cualquier persona —esté o no directamente afectada— y otra colectiva, orientada a la recogida de firmas. Todas ellas serán recopiladas por el propio consistorio y remitidas de forma conjunta al Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico (Miteco), a través de la Dirección General del Agua, que es el órgano competente en la tramitación del proyecto. 

A través de sus redes sociales, el consistorio apela a la implicación de los vecinos en un momento que considera decisivo: "Es hora de defender aquello que más queremos". El proyecto que ha motivado esta movilización institucional forma parte de la estrategia del Gobierno central para abaratar el coste energético del trasvase Júcar-Vinalopó. La central fotovoltaica está concebida como una instalación de autoconsumo sin vertido a la red, destinada exclusivamente a suministrar energía a la estación de bombeo de Moixent. Esta infraestructura es clave dentro del sistema, ya que permite elevar el agua en uno de los tramos más exigentes del recorrido, lo que implica un elevado consumo eléctrico.

Según el anteproyecto, la planta contará con 42.448 módulos fotovoltaicos montados sobre seguidores a un eje, con una potencia pico de más de 30 megavatios (MW) y una potencia efectiva en torno a los 20 MW, ajustada a la capacidad de la estación de bombeo. La conexión se realizará mediante líneas subterráneas, evitando tendidos aéreos, y el conjunto de la instalación incluirá centros de transformación, caminos internos, vallado perimetral y la adaptación eléctrica necesaria para el funcionamiento con energía solar. 

  • Línea de evacuación de la central fotovoltaica de Moixent. -

Un proyecto que supera los 52 millones de euros

La inversión prevista supera los 52 millones de euros y se integra en un paquete más amplio de actuaciones vinculadas al trasvase, con un presupuesto global cercano a los 100 millones y con participación de fondos europeos. El proyecto está promovido por la empresa pública Acuamed, dependiente del Miteco. Pese a su encaje en los objetivos de transición energética, la iniciativa no ha estado exenta de polémica desde que se anunció el año pasado. En la comarca de La Costera se ha fraguado una oposición que cuestiona tanto la ubicación como el modelo planteado. 

Entre las principales críticas destaca la de Compromís, que, desde el inicio del proyecto, ha ha alertado de que este tipo de proyectos suponen una nueva presión sobre un territorio muy cargado de infraestructuras, como autovías, ferrocarril, líneas de alta tensión o el propio trasvase. Además, Compromís ha advertido del posible impacto del proyecto sobre la agricultura, el paisaje y los espacios naturales. Por ese motivo, la formación apuesta por un modelo alternativo de renovables, basado en instalaciones más pequeñas, de autoconsumo y mejor integradas en el territorio.

En este contexto, el periodo de información pública del anteproyecto adquiere especial relevancia, ya que permite canalizar tanto el apoyo como el rechazo a la infraestructura antes de que continúe su tramitación. La campaña impulsada por el Ayuntamiento de Moixent se inserta precisamente en ese momento procedimental, con el objetivo de ordenar y amplificar la participación ciudadana en una fase que puede resultar determinante para el desarrollo final del proyecto. 

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