VALÈNCIA. El Ayuntamiento de Moixent ha cerrado la puerta a uno de los desarrollos urbanísticos más ambiciosos que preveía su Plan General de Ordenación Urbana (PGOU). El consistorio ha optado por desclasificar el sector conocido como "Casas de Marco", una bolsa de suelo de cerca de un millón de metros cuadrados situada en plena Sierra de la Solana, limítrofe con la localidad de Enguera y junto a la CV-589.
En la época dorada del ladrillo, el planeamiento urbanístico de Moixent contempló este ámbito como una gran área de crecimiento residencial. El documento permitía levantar viviendas unifamiliares aisladas en parcelas mínimas de 3.600 metros cuadrados, en un entorno forestal de alto valor paisajístico, muy próximo a la zona recreativa y de acampada del Teularet. Sin embargo, dos décadas después, aquel desarrollo nunca llegó a ponerse en marcha.
El sector, que tiene una superficie cercana al millón de metros cuadrados y una capacidad estimada para unos 500 habitantes, ha permanecido sin actividad desde su aprobación. Una realidad que justifica la decisión del ayuntamiento, ya que la modificación del PGOU parte de una idea sencilla: este sector no es necesario. El propio documento técnico concluye que no existe demanda, ni a corto ni a medio plazo, que justifique su desarrollo, y recuerda que el municipio "dispone de suelo residencial suficiente" en otras zonas.
Un desarrollo urbanístico "inviable" para el consistorio
A esto se suma la propia localización del ámbito. El sector "Casas de Marco" se sitúa a unos 10 kilómetros del núcleo urbano, completamente aislado, lo que obligaría a ejecutar obras como la mejora de los accesos desde la CV-589 o la implantación de nuevas infraestructuras, entre ellas redes de agua, saneamiento o depuración. Todo ello implicaría un coste elevado y difícil para el consistorio, lo que refuerza su rechazo a impulsar un desarrollo de estas características.
Por otro lado, cabe recordar que la iniciativa para revertir la clasificación del suelo no parte solo del Ayuntamiento de Moixent. En diciembre de 2020, un propietario de los terrenos solicitó la desclasificación al considerar "inviable" el desarrollo y por la carga fiscal que supone mantenerlos como urbanizables. El consistorio recogió esa petición y comenzó los trámites para modificar el PGOU, que ha seguido su recorrido administrativo hasta obtener el visto bueno de la Generalitat. En todo ese proceso, el análisis ambiental de la zona ha resultado ser otra de las razones sobre las que se fundamenta la decisión.
El sector se encuentra en un enclave especialmente sensible, integrado en el Lugar de Interés Comunitario (LIC) Sierra de Enguera y dentro del Paisaje de Relevancia Regional (PRR 16) del Macizo del Caroig. Además, limita con una Zona de Especial Protección para las Aves (ZEPA), incluye hábitats de interés comunitario y está atravesado por la vía pecuaria "Colada de la Venta del Centenar", junto al abrevadero del Centenar. A estos condicionantes se suman otros factores como el riesgo geomorfológico en parte del ámbito o la presencia de zonas forestales, lo que refuerza la conclusión de los informes: evitar su urbanización permitirá preservar el entorno y reducir el consumo de recursos.
La Generalitat Valenciana ha avalado esta lectura. El informe ambiental y territorial estratégico, publicado en el Diari Oficial de la Generalitat Valenciana (DOGV), concluye que la desclasificación no tendrá efectos negativos, sino todo lo contrario: contribuirá a proteger el paisaje, evitar el sellado del suelo y avanzar hacia un modelo de crecimiento más contenido y acorde a la realidad del municipio. La decisión llega más de dos décadas después de la aprobación del PGOU, en un contexto marcado por la caída de las expectativas de crecimiento residencial y un escenario económico muy distinto al que dio origen a aquel planeamiento.