VALÈNCIA. El Ayuntamiento de Silla aprobó el pasado mes de noviembre el presupuesto municipal para 2026, que asciende a 21,3 millones de euros y mantiene congelados los impuestos. Las cuentas salieron adelante gracias a la mayoría absoluta del grupo socialista, mientras que Partido Popular, Compromís y Los Verdes votaron en contra.
El principal foco de las críticas llega desde el Partido Popular, que considera que el presupuesto no es realista y puede generar problemas económicos al municipio. Su portavoz, Cristina Antón, cuestiona especialmente el capítulo de personal, donde, según señaló, existen plazas sin consignación presupuestaria, lo que pone en riesgo el cumplimiento de los acuerdos alcanzados con los sindicatos municipales.
Desde el PP también se pone en duda la planificación de las inversiones previstas para 2026. En este sentido, Antón pone como ejemplo el coste del parque de la Estación, que según ha indicado "ya se ha triplicado", y el de la piscina municipal, cuyo presupuesto "ha pasado de 300.000 euros a 2,5 millones". A su juicio, este tipo de actuaciones deberían abordarse una vez resueltas necesidades básicas como la accesibilidad en las aceras o la mejora de servicios esenciales.
Otro de los aspectos criticados fue el gasto destinado a fiestas, que supera el medio millón de euros, mientras persisten problemas de salubridad en el municipio, como la presencia de roedores. El PP defendió la importancia de las fiestas locales, pero reclamó que el gasto se ajuste a la situación económica real del Ayuntamiento.
1,8 millones no reflejados en la economía local
En el plano económico, la oposición recordó que en los últimos tres años el Ayuntamiento ha recaudado cerca de 1,8 millones de euros más, en parte por el aumento del IBI y de la tasa de basuras. Sin embargo, considera que este incremento de ingresos no se ha traducido en una mejora visible de los servicios públicos ni en apoyo al tejido económico local.
El equipo de gobierno, por su parte, defendió en noviembre que el presupuesto está diseñado para mantener la estabilidad financiera del Ayuntamiento, mejorar los servicios y continuar amortizando deuda. Para 2026, las inversiones previstas superan los tres millones de euros y se centrarán en la mejora de instalaciones municipales y en la modernización de la gestión del agua mediante la implantación de contadores digitales. Desde la Alcaldía insistieron en noviembre en que las cuentas responden a las necesidades del municipio y permiten seguir avanzando sin aumentar la presión fiscal.