VALÈNCIA. La Dana del 29 de octubre de 2024 supuso un punto de inflexión para Utiel y su relación con las zonas próximas al río Magro. Aquella riada, que desbordó todas las previsiones hidrológicas y causó graves daños personales y materiales, ha llevado al ayuntamiento a replantear el uso del suelo en los espacios más próximos al cauce. Más de un año después de aquel terrible episodio, el consistorio ha comenzado a definir su planificación urbanística con un pretexto claro: renunciar a la construcción de viviendas en las áreas más expuestas a las inundaciones y apostar por convertirlas en zonas verdes, parques y espacios deportivos.
Así lo explicó el alcalde de Utiel, Ricardo Gabaldón, este martes en la Federación Valenciana de Municipios y Provincias (FVMP), donde acudió con motivo de la presentación del avance de la tercera revisión del Plan de Acción Territorial sobre Prevención del Riesgo de Inundación en la Comunitat Valenciana (Patricova). Un foro en el que se dieron cita otros primeros ediles y técnicos municipales, conscientes de la trascendencia que tiene el plan sobre el urbanismo local.
Utiel fue uno de los primeros municipios en sufrir los efectos de la Dana. El desbordamiento del Magro anegó su término municipal, devastó sus principales infraestructuras y dejó seis víctimas mortales. En la actualidad, la localidad sigue inmersa en un proceso de reconstrucción que, según apuntó Gabaldón, se está abordando de manera sectorizada, "por barrios y proyectos", con la vista puesta no solo en reparar los daños, sino en corregir situaciones de riesgo.

- El río Magro a un mes del paso de la Dana por el municipio de Utiel. -
- Foto: JORGE GIL/EP
En ese contexto se enmarca la decisión de actuar sobre un barrio muy cerca del río, donde inicialmente estaba previsto levantar nuevas viviendas. "Era una zona para crear allí viviendas, pero lo que vamos a intentar es adquirirla desde el ayuntamiento y hacer zonas verdes, espacio deportivo y parques", señaló el alcalde de Utiel. Una medida que busca reducir la exposición al riesgo en uno de los puntos más vulnerables del término municipal tras lo ocurrido durante la riada.
Gabaldón insistió en que este cambio de planteamiento no supone frenar el desarrollo urbano de Utiel, sino hacerlo de forma más adecuada. "No se trata de prohibir la construcción, sino de desarrollar bien", afirmó. En ese sentido, el alcalde recordó que el municipio necesita vivienda y que el consistorio seguirá impulsando nuevos proyectos residenciales en las zonas donde sea viable y seguro hacerlo.
De hecho, Utiel tiene ya previstas unas 35 viviendas en colaboración con la Conselleria de Vivienda y su intención es seguir ampliando el parque residencial. Sin embargo, esta necesidad se ve agravada por las dificultades físicas del municipio para crecer. Tal y como explicó Gabaldón, Utiel está constreñido por las vías del tren — cuya línea C3 todavía no está en servicio— y la antigua N-III, lo que limita sus posibilidades de expandirse y obliga a planificar con especial cuidado cada nuevo desarollo.
Un enfoque urbanístico adaptado a los planes de inundación
La asistencia del alcalde de Utiel a la presentación del avance del Patricova sirvió también para poner sobre la mesa la necesidad de actualizar los planes de inundación. Gabaldón recordó que, antes de la Dana, los estudios situaban el nivel de inundabilidad en este municipio en 0,80 metros, una previsión que quedó desbordada cuando el agua superó los tres metros de altura. "Esos planes hay que actualizarlos", defendió Gabaldón, tanto en su municipio como en el resto de territorios afectados por la Dana.
Asimismo, el alcalde valoró de forma positiva que el avance del Patricova se presentara en la FVMP, por el carácter municipalista de la institución y porque representa una oportunidad para compartir experiencias entre los diferentes ayuntamientos. En paralelo, el Ayuntamiento de Utiel está ejecutando actuaciones para mejorar la seguridad hidráulica del municipio.
Entre ellas, la duplicación del cauce del río y la ampliación del puente de la antigua N-III, eliminando los arcos que durante la riada actuaron como una prensa y agravaron la inundación. Se trata de un punto sensible, ya que en ese entorno se produjeron seis muertes durante la Dana. "Todas las correcciones que creamos interesantes y convenientes las vamos a hacer", concluyó Gabaldón. Un compromiso que resume el nuevo enfoque de Utiel: asumir que el río tiene memoria, devolverle espacio en forma de zonas verdes y reconstruir el municipio con criterios de seguridad.