VALÈNCIA. El Ayuntamiento de Chiva ha dado por finalizada la reconstrucción de la calle San Isidro, uno de los enclaves más afectados por la riada de octubre de 2024, que la dejó al nivel del cauce y prácticamente desaparecida. Ha requerido de diversas intervenciones especiales hasta convertirla en inquebrantable frente a futuras adversidades y devuelven la normalidad al corazón del casco histórico. Este mismo martes se ha celebrado la recepción oficial y posterior inauguración con la ciudadanía para mostrar los avances en el plan de recuperación tras la Dana.
El concejal de Patrimonio y Obras, Javier Tarín, reafirma que las labores, iniciadas tras la emergencia y retrasadas por lluvias y derribos de otras labores, se han ejecutado desde el mismo nivel del barranco para elevar y proteger la calzada a través de: un muro de escollera con cimentación de 2,5 metros bajo el nivel del cauce, una base de 4 metros y piedras de 5.000 kg trabadas con hormigón vertido, que forman una estructura monolítica capaz de resistir cualquier caudal.
“Si ocurriera algo similar a la Dana de 2024, no volvería a afectar a la calle, que era nuestro objetivo prioritario. Se ha quedado totalmente renovada”, proclama Tarín, enfatizando el compromiso municipal con una reconstrucción que prioriza la seguridad de los vecinos y la recuperación de patrimonio en un tiempo récord pese a las adversidades climáticas.
Al mismo tiempo, se han sustituido colectores, redes separativas, imbornales pluviales y servicios completos, homologados por la Confederación Hidrográfica del Júcar (CHJ). La replaceta del lavadero, aunque modificada, se ha mantenido en estructura para conservar el recuerdo del histórico abrevadero que existía antes de la Dana. El adoquinado fijado con mortero aporta firmeza duradera, evitando desplazamientos. Asimismo, para su integración paisajística, luce barandillas idénticas a las de la calle Buñol, permeables al agua y coherentes con el eje desde el Puente Viejo, preservando la identidad visual de las vías paralelas al barranco.
Desde el Ayuntamiento se hace una mención especial y se muestra agradecimiento a los vecinos por su comprensión y colaboración durante todo el proceso de obras. Esta en concreto ha sido ejecutada por la empresa OHLA, en el marco del contrato de emergencia adjudicado por el Ayuntamiento para acelerar la restauración integral del municipio tras la devastación causada por la Dana.