ALICANTE. El operador aeroportuario estatal Aena deshoja la margarita y da el impulso definitivo que resultaba necesario para promover una de las inversiones en infraestructuras más reivindicadas en la provincia en los últimos años: la ampliación del aeropuerto de Alicante-Elche Miguel Hernández. La sociedad mercantil mixta (participada mayoritariamente por el Ministerio de Transportes) acaba de adjudicar la redacción de ese proyecto a una alianza empresarial formada por empresas y gabinetes de arquitectura con raíces nacionales, tras completar un complejo proceso de licitación que arrancó hace más de año y medio, en enero de 2025.
La propuesta seleccionada finalmente para desarrollar el diseño de las actuaciones a emprender en el aeródromo alicantino es la presentada por la unión temporal de empresas (UTE) compuesta por Sener Mobility, Cemosa y Fairbanks Arquitectos, que había quedado situada como la segunda mejor oferta hasta diciembre de 2025, con una puntuación de 87,82. Es decir, a menos de dos puntos de distancia respecto a la alianza internacional de estudios de arquitectura compuesta por la francesa JFS Architectes, la italiana One Works Spa y la española Viarium Ingeniería que se había posicionado en cabeza hasta entonces.
La alternativa de esta última UTE había sumado 89,25 puntos tras plantear el precio más económico: un importe neto de 11.705.700 euros. Sin embargo, su planteamiento ha acabado resultando desestimado a la vista de su baja, en favor de la propuesta presentada por Sener, Cemosa y Fairbanks. Las tres habían concursado con un precio superior, de 12.922.018 euros netos, que ascienden a 15.635.641,78 con impuestos, por los que se ha acabado cerrando la contratación. El concurso partía con un presupuesto de salida de más de 24 millones (24.048.750 euros, impuestos incluidos; 19.875.000 sin impuestos).
Las tres compañías disponen ahora de un plazo estimado total de cinco años (60 meses, según el pliego de condiciones) para desarrollar el encargo, aunque se trata de un cómputo global en el que se irán planteando proyectos concretos de forma escalonada para cada una de las actuaciones singulares contempladas por Aena en sus previsiones para ampliar la capacidad de tratamiento de pasajeros del Miguel Hernández. Entre ellas, la principal consiste en la construcción de un nuevo dique de embarque en la superficie del recinto aeroportuario que quedará liberada tras el derribo de la antigua T-1, ahora cerrada y en desuso. Se trata de una actuación que también requerirá la demolición del edificio (de menor tamaño) de la terminal de Aviación General, que permitirá el desarrollo de ese nuevo dique planteado como prolongación de la T-2, en paralelo a la pista de operaciones.
Su ejecución debe permitir que el aeropuerto llegue a disponer de capacidad para procesar al menos hasta 26 millones de viajeros anuales, según las primeras estimaciones dadas a conocer hasta el momento, aunque habrá que esperar a conocer la definición del conjunto de actuaciones previstas para calibrar sus posibilidades reales. En la actualidad, el récord anual del Miguel Hernández se alcanzó a cierre de 2025 con cerca de 20 millones de viajeros sin que se haya tocado límite en su funcionamiento operativo. En todo caso, la construcción de ese nuevo dique incorporará puertas de embarque adicionales (todavía, en número por concretar) para contar todavía con un mayor margen. Esas nuevas puertas estarán asistidas por pasarelas para facilitar el tránsito de los viajeros hasta las aeronaves de forma cómoda.

- El edificio de la T-1 del aeropuerto de Alicante-Elche Miguel Hernández. -
- Foto: RAFA MOLINA
Además, el nuevo dique contará con un nuevo puesto de control fronterizo centralizado para organizar el tráfico procedente de países de fuera del espacio Schengen: los que quedan fuera del marco del espacio de seguridad de la Unión Europea, como el Reino Unido, que constituye el origen de la mayor parte del tráfico en el aeródromo provincial. De hecho, esa futura prolongación de la terminal quedará reservada de forma exclusiva a organizar ese flujo de visitantes con el fin de mejorar el procesamiento de los viajeros de procedencia británica. Es más, en ese espacio se prevé habilitar incluso una nueva zona comercial y de restauración, además de una sala VIP propia, como ya ha informado este diario.
Con todo, la ampliación del aeródromo no se limita a la ejecución de ese nuevo edificio procesador. La intervención contemplada en el denominado DORA III para el periodo 2027-2031 incluye un paquete de actuaciones más amplio con un desembolso estimado de 1.154 millones que abarcará la mejora de los aparcamientos, viales y otros elementos de la urbanización, así como mejoras en las calles de rodaje en plataforma que reducirán los tiempos de tránsito de las aeronaves, así como la construcción de una calle de salida rápida para conseguir la misma operatividad desde ambas cabeceras de pista, según precisaron fuentes de Aena durante la presentación del DORA III. Con ese paquete de mejoras, se prevé que la superficie actual del terminal se incremente en casi un 30%.
Otros 38 millones para su supervisión
Salvo imprevistos (como posibles impugnaciones), el acuerdo de adjudicación permite que la UTE adjudicataria comience a desarrollar el trabajo encomendado. Se trata de una labor en la que ya tendrían experiencia dada la especialización concreta de la que dispone cada una de ellas. Sener Mobility es una empresa creada hace 70 años, con sede en Bizkaia, especializada en el diseño de infraestructuras vinculadas al sector de los transportes. Entre otros proyectos, ha participado en la actualización de los planes maestros de los aeropuertos de Yanbu, Tabuk, Al-Baha, Al Jouf y Al Gurayat, en Arabia Saudí; y desarrolla la ingeniería de detalle para la ampliación del campo de vuelos del aeropuerto internacional de Dublín, según precisan fuentes del propio grupo.
Cemosa, asentada en Málaga, también está especializada en el diseño de infraestructuras del transporte y ha desarrollado trabajos de consultoría en aeropuertos de España y Latinoamérica, según concretan fuentes de la compañía. E igualmente Fairbanks Arquitectos -un estudio asentado en Madrid- cuenta con experiencia en el diseño de proyectos aeroportuarios como la torre de control del aeropuerto de Madrid-Barajas y, de hecho, es un buen conocedor del aeropuerto alicantino, toda vez que participó en el proyecto de la nueva terminal inaugurada en marzo de 2011, según reseña en su página web corporativa.
Las tres tendrían pista libre para abordar la planificación de los proyectos para el Miguel Hernández, mientras Aena concluye la contratación de otro servicio paralelo: la asistencia técnica para la dirección de Project Management, encargada de la supervisión de la redacción de los proyectos, así como de la dirección de obra, control y vigilancia de las primeras actuaciones asociadas a la ampliación del aeródromo provincial. Se trata de una licitación que parte con un presupuesto de otros 38 millones, como informó este diario.
Todo ello, después de haber ejecutado distintas actuaciones escalonadas para mejorar la operativa del Miguel Hernández con inversiones por valor de más de 33 millones en el margen de los últimos tres años. Entre esas actuaciones, destaca la construcción de una nueva calle de rodaje para las aeronaves, así como la implantación del doble sistema de embarque por puerta delantera y trasera de manera simultánea en otras diez puertas.
Se trata de dos intervenciones enfocados en la mejora de los tiempos de gestión que permiten aligerar las maniobras de aterrizaje y despegue, así como el embarque y desembarque, lo que -en último término- contribuye a generar nuevos slots (franjas horarias) que ofertar a las aerolíneas interesadas en programar vuelos adicionales. Al margen de ello, también se ha promovido la reapertura de la sala VIP inutilizada tras el incendio de 2020, se ha dotado al aeródromo de un centro de gestión aeroportuaria para optimizar la capacidad de respuesta ante cualquier incidencia en la operativa aeroportuaria, y se ha impulsado la instalación de placas solares sobre la cubierta de los aparcamientos para reducir consumos energéticos, entre otros puntos.
