De atacar al adversario a diseñar la estrategia de los partidos: la IA irrumpe en la campaña del 29N

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VALÈNCIA. El camino hacia las elecciones generales del próximo 29 de noviembre cuenta con una estrella invitada para agitar la campaña. Se trata de la inteligencia artificial (IA) generativa, una tecnología con la que partidos políticos, organizaciones afines y simpatizantes tratan de cubrir buena parte de sus estrategias en redes sociales.

Así, en las últimas semanas las cuentas oficiales de partidos y líderes políticos han ido publicando imágenes y vídeos elaborados con IA con intenciones dispares: desde posts con ánimo de ridiculizar (o directamente insultar) al adversario hasta otro tipo de contenido dedicado a la promoción de mítines de precampaña o, simplemente, al diseño de carteles sobre el programa electoral. 

Con ello, en las redes sociales abunda el contenido hecho con una tecnología que no es nueva — ChatGPT nació en noviembre de 2022 — pero que para estas elecciones del 29N ya cuenta con una relativa democratización debido a su frenético desarrollo. En este sentido, aplicaciones como ChatGPT, Claude o Gemini permiten a cualquier usuario diseñar este tipo de estrategias de forma rápida, con un bajo coste económico y un resultado decente de cara el electorado.

  • Montaje a partir de contenido generado por IA publicado en redes sociales.

Para analizar las claves en torno al papel de la IA en estos comicios, este periódico ha contactado con cuatro expertos en comunicación política e investigación académica. En líneas generales, reconocen el papel dominante de esta tecnología, aunque apuntan que no será todavía en esta campaña donde se observe todo su potencial: "Si no se realiza una regulación extricta sobre este tipo de contenidos, veremos su prime en el próximo ciclo electoral", augura Alex Comes, director de la agencia de comunicación La Base.

Este licenciado en Ciencias Políticas y Periodismo recuerda que "montajes siempre ha habido" tanto desde el punto de vista artístico como político, pero la "revolución" que aporta la IA es la capacidad de poder hacer estos trabajos "de una forma más sencilla y con un coste inversión-resultado bajísimo".

En esta misma línea, Javier Palanca, doctor en Informática por la UPV y miembro del instituto VRAIN, destaca la democratización y accesibilidad de la IA en los últimos años: "Es muy sencillo crear vídeos falsos, clonar voces o generar imágenes prácticamente a coste cero y sin ningún conocimiento técnico. La inteligencia artificial está permitiendo esto a día de hoy, y abre la puerta para la desinformación". Un riesgo que se multiplica cuando el autor del contenido cuenta con "un presupuesto grande", como ocurre en los partidos políticos, puesto que las barreras de pago "dan acceso a modelos de inteligencia artificial mucho más potentes". 

Palanca destaca la capacidad de las herramientas de IA para automatizar procesos y poder "crear verdaderas campañas de desinformación" sobre la ciudadanía. Además, apunta a otras posibilidades de la IA como la automatización para generar argumentos y contraargumentos sobre un tema o la monitorización de las redes sociales para medir la opinión pública sobre una idea. 

Aunque, sobre todo, se centra en los llamados "sistemas multiagente", que a su juicio pueden "influir mucho en el votante". Estos sistemas permiten "lanzar miles de agentes" a las redes sociales con la intención de "saturarlas" con un determinado mensaje. Con ello se crean "cámaras de eco" que permiten mover la opinión de la ciudadanía hacia un espectro determinado.

Capacidad para potenciar las campañas negativas

Por su parte, Comes apunta que la IA ofrece "muchas herramientas positivas" para "mejorar dinámicas, automatizar procesos y ser más eficientes a la hora de trabajar", aunque es cada vez más frecuente que los partidos estén viendo su "lado más perverso", lo que está potenciando las campañas negativas. 

Este tipo de campañas, prosigue Comes, "buscan principalmente la desmovilización del electorado del rival y animar al voto a los más afiles políticamente. En cualquier caso, el "gran peligro" en materia de inteligencia artificial sería la creación de deepfakes en los que cueste distinguir entre aquello que es o no real, algo que todavía no cree que vaya a ocurrir en esta campaña. "Me cuesta creer que alguien pueda pensar que es real la imagen del beso de Sánchez con su mujer que el PP alteró para poner a José Luis Ábalos", ejemplifica.

En esta misma línea, Palanca considera que este tipo de imágenes "normalmente se las cree quien se las quiere creer". "Evidentemente, se puede manipular a gente con este tipo de vídeos o la clonación de voces, pero veo más peligrosos para una campaña a los propios políticos que a la inteligencia artificial", reflexiona este experto.

En cualquier caso, lo cierto es que los populares han sido unos de los más activos en cuanto al uso de la IA en las últimas semanas, especialmente para tratar de desacreditar al Partido Socialista, con campañas como la de 'Lerdos y Orgullosos'. De hecho, sus responsables de campaña han declarado públicamente que el partido está desarrollando estrategias con este tipo de tecnologías al considerar fundamental la 'batalla' en redes sociales.

En todo caso, Comes destaca que el uso de la IA está "extendido" en todos los partidos y la mayoría de formatos que se pueden elaborar con la misma ya han sido utilizados en redes sociales. "Seguramente veamos algún deepfake antes de elecciones, pero me cuesta ver otros contenidos distintos", apunta este experto.

Alba Juan, periodista y consultora de comunicación en Lorne, cree que la "competición" entre partidos ahora está en ver "quién la hace o la dice más grande" en sus publicaciones en redes sociales. "Estamos en la campaña de imágenes impactantes, que tienen un poder brutal sobre el electorado. La escucha de mítines y programas ya no es tan relevante como lo son muchas veces este tipo de imágenes", valora.

Obligación legal de advertir del contenido elaborado con IA

Por su parte Joan Vila, delegado del rector de la Universitat de València para la IA y el Gobierno del Dato, destaca que las capacidades técnicas de la IA se han disparado en los últimos años hasta el punto de que "cada vez es más difícil descubrir si un contenido está hecho" con esta tecnología. En este sentido, remarca que la normativa europea - IA Act - "establece claramente que todo lo que está generado con IA generativa tiene que estar indicado de manera explícita". "Existe la obligación legal, otra cosa es que se cumpla", añade.

Por ello, recomienda a los usuarios que no crean "por defecto" todo el contenido que ven en redes y acudan a canales oficiales, verificadores de noticias, así como otras herramientas como Google SynthID, que trata de averiguar si un archivo ha sido creado con IA. Para los procesos electorales, además, recomienda que se eviten los mensajes reenviados a través de canales como WhatsApp o Telegram sobre los que se desconoce su autoría y si su contenido es realmente cierto.

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Palanca, en esta misma dirección, también aboga por "el sentido común y contrastar las fuentes". "Hay que educar a la ciudadanía en que no se crea todo lo que ve de primeras, sino que, ante cualquier cosa que le haga sospechar o le sorprenda, se preocupe de verificar las fuentes", señala. También apunta hacia la responsabilidad de los propios periodistas en cuento a la verificación de información, que "debería ser el santo grial" de la profesión.

Así, Juan remarca que algunos medios de comunicación digitales carecen de herramientas de verificación que puede llevar a que algún deepfake pueda 'colarse' como verdadero en un momento puntual. Y, aunque esta información acabe siendo rectificada, recuerda que "un desmentido no supera el ruido inicial, más todavía teniendo en cuenta el sesgo de opinión el electorado". Por ello, plantea que los responsables políticos "replanteen el nivel de coherencia" de sus estrategias, pues considera que, a largo plazo, se está "desgastando la credibilidad de los partidos en redes sociales". 

Las dificultades de la IA para respetar la identidad territorial

Entre otras limitaciones de la inteligencia artificial, Juan apunta hacia el ámbito local: "Vemos creaciones similares en muchos ayuntamientos, que no respetan la marca y estilos de comunicación propios". El resultado, señala, son productos que "no conectan con el pueblo". 

"En un país como este, en el que se valora la autonomía y la idiosincrasia de cada territorio, estos contenidos van precisamente contra ello", reflexiona esta periodista. La cuestión no acaba ahí, pues otro aspecto "preocupante" es el hecho de que se confíe a la IA la redacción de estrategias, mensajes políticos o incluso el propio programa electoral: "Ahí es donde vemos la degradación constante de la individualización de las necesidades de cada municipio". 

Juan cree que este tipo de aspectos se podrán observar de una forma más clara en la campaña de las elecciones municipales de mayo de 2027, con "muletillas y expresiones propias de la IA" en los programas, asi como en varios municipios presentando estrategias similares. Esta experta, además, advierte que las herramientas de IA "beben de muchas fuentes", por lo que puede plantear acciones vinculadas al ámbito anglosajón o americano, donde se siguen unas lógicas electorales bien distintas a las de España.

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