ALICANTE/VALÈNCIA (EP). El portavoz del Consell, Miguel Barrachina, ha pedido a la Agencia Estatal de Meteorología (Aemet) que "afine" sus previsiones y revise la intensidad y la "regionalización" para "adaptarse a la nueva realidad de las lluvias" tras el último episodio de tormentas intensas registrado este miércoles en València, el área metropolitana y comarcas cercanas.
A su juicio, "lo que daba Aemet fue una previsión absolutamente desbordada por la realidad" este pasado miércoles, por lo que ha pedido al Gobierno que "actualice" las previsiones que el organismo estatal realiza y "los márgenes con los que se actúa" que, para Barrachina, "son mucho más exigentes para cambiar la situación de las alertas en la Comunitat Valenciana que en el resto de territorios" y que considera que "debieran adecuarse a la nueva regulación".
"De la misma forma que debiera revisarse la situación de la intensidad de las lluvias, también la regionalización, es decir, para tener una información más precisa en territorios más pequeños y no tan amplios como en la actualidad", ha argumentado, aunque en cualquier caso ha apuntado que es "un sistema que corresponde al Gobierno".
De este modo lo ha manifestado este viernes, en la rueda de prensa posterior al pleno del Consell, preguntado por el hecho de que las asociaciones de víctimas de al Dana criticaran que el mensaje del ES-Alert enviado este miércoles a los teléfonos móviles de la ciudadanía de la provincia de Valencia "llegó muy tarde".
Barrachina ha mostrado "todo el respeto del mundo a todas las víctimas" y, en este punto, ha aprovechado para manifestar la "solidaridad" del Consell con Cataluña, "que lamentablemente con las lluvias tuvo un fallecido".
Sobre el envío del mensaje ES-Alert a las 22.08 horas del miércoles, el también conseller de Agricultura, Agua, Ganadería y Pesca ha insistido en que no fue "por las lluvias, de las cuales no se nos avisó del nivel rojo, sino por un riesgo de aumento en los cauces y una potencial barrancada, que no tiene que ver lógicamente con el momento de intensidad de las lluvias, sino que es un momento posterior".
"Adecuarse a la nueva realidad de las lluvias"
Respecto a la herramienta del aviso a los móviles de la población, ha argumentado que su uso responde "técnicamente a la situación de aviso por parte de Aemet cuando estamos en alerta roja", pero ha remarcado que en este episodio "se decidió no situar en el nivel rojo esa alerta", sino que "estábamos en nivel naranja".
Dicho esto, Barrachina ha solicitado al Gobierno de España que "actualice las previsiones que hace Aemet, es decir, los márgenes con los que se actúa, que son mucho más exigentes para cambiar la situación de las alertas en la Comunitat Valenciana que en el resto de territorios". A su juicio, estos "debieran adecuarse a la nueva realidad de las lluvias en toda España".
Aemet: el aviso naranja supone peligro importante
Tras las declaraciones de Barrachina, la Aemet ha subrayado que los avisos nivel naranja suponen un "peligro importante", es decir, que dentro de los umbrales definidos la intensidad del fenómeno es lo suficientemente alta como para provocar "impactos graves". La diferencia con los avisos rojos es que estos suponen un "peligro extraordinario". Superados los umbrales de emisión, las zonas expuestas o vulnerables pueden sufrir "impactos muy graves" o "catastróficos".
El organismo estatal señala que el episodio de tormentas que se vivió el pasado miércoles fue "muy intenso, pero dentro de la normalidad climática".
Al mismo tiempo, considera que "es importante no sobreavisar y que los avisos rojos queden restringidos a episodios verdaderamente extraordinarios".
En un mensaje difundido en redes sociales, la agencia explica por qué un aviso rojo por lluvias se emite en la Comunitat Valenciana cuando se prevé superar 90 litros por metro cuadrado en una hora, mientras que en Madrid, por ejemplo, es suficiente con 60 l/m2 en una hora.
Aemet, sobre por qué hay umbrales más altos en el área mediterránea que en el resto de España, asevera que el Plan Nacional de Predicción y Vigilancia de Fenómenos Meteorológicos Adversos (Meteoalerta) establece que los niveles de aviso corresponden a tres categorías, definidas por otros tantos colores distintos (amarillo, naranja y rojo) en función del nivel de peligro.
Para la emisión de los distintos niveles de aviso, la agencia argumenta que han de superarse unos umbrales que se han determinado a partir de criterios climatológicos (fenómeno "poco o muy poco frecuente") y de los posibles impactos asociados a ese fenómeno. Este concepto asume que los impactos que un fenómeno meteorológico puede causar en la población e infraestructuras son mayores cuando su frecuencia es "muy baja".
En este punto, pone de ejemplo que unos posibles 40°C en Londres tienen consecuencias "mucho más adversas" que en Sevilla, porque en la capital inglesa "no se alcanzan casi nunca temperaturas tan altas" y, por ello, no hay una adaptación al calor extremo". En el sur de España, en cambio, hay toda una "cultura del calor".
Según Aemet, con las lluvias sucede algo parecido: en determinadas zonas geográficas, la frecuencia de los episodios de lluvias torrenciales es "mucho mayor" que en otras. El área mediterránea peninsular y las Islas Baleares recibe este tipo de precipitaciones muchas más veces que otras zonas.
No obstante, los meteorólogos de Aemet subrayan que el pasado 16 de septiembre se registraron en el Aeropuerto de Valencia 48 l/m2 en una hora. Se trata de una cifra "muy alta", pero en el entorno del aeropuerto y de la capital valenciana se han dado registros similares o más altos en los últimos años, hacen notar.
Es "importante" no "sobreavisar"
Dicho esto, Aemet dice que el impacto fue "grave" al llover con mucha intensidad en un área metropolitana densamente poblada; pero probablemente si se hubiese producido la tormenta en Madrid el impacto habría sido mayor, ya que nunca se ha registrado una lluvia de esa intensidad en la capital.
Todo esto, abunda Aemet, "se tiene en cuenta a la hora de establecer los umbrales". Para el organismo estatal, es "importante" no "sobreavisar" y que los avisos rojos queden restringidos a episodios "verdaderamente extraordinarios".
"El episodio del día 16 en Valencia fue muy intenso, pero dentro de la normalidad climática. Por eso, como la frecuencia de episodios de lluvias intensas en mayor en las comunidades mediterráneas peninsulares y Baleares que en el resto del país, las primeras tienen unos umbrales de emisión de avisos más elevados para las precipitaciones acumuladas en 1 y 12 horas", concluye Aemet.