VALÈNCIA. Más de un año después de la Dana que asoló decenas de municipios, el Gobierno ha puesto en marcha la actualización de los planes de emergencia de las presas de titularidad estatal y que dependen de la Confederación Hidrográfica del Júcar (CHJ).
La Dirección General del Agua, dependiente del Ministerio de Transición Ecológica, inició el procedimiento a mediados de 2024, meses antes de la catástrofe, si bien ha acabado lanzando a finales de diciembre el concurso público para contratar el servicio de "revisión y actualización" de estos planes, así como la elaboración o la adecuación de los proyectos de implantación de las 21 presas en cuestión, repartidas sobre todo en las provincias de Valencia, Alicante y Castellón, además de Teruel.
"Existen motivos para adecuar, en mayor o menor medida, los 21 Planes de Emergencia elaborados, debido a que no reflejan la situación existente actualmente ya que se redactaron en el periodo 2003-2005", recoge la memoria de la licitación, según la cual la actualización de cada uno de ellos se debe a actuaciones realizadas en los últimos años, la instalación de nueva instrumentación, cambios en la operatividad, la actualización de los modelos hidráulicos de propagación de la onda de rotura, la actualización de los medios y recursos incluidos en el plan y las nuevas afecciones dentro de estas ondas de rotura.
Los servicios se dividirán en cinco lotes, relativos a los diferentes sistemas de explotación. Uno de ellos es el del Júcar, donde se incluyen las presas de Forata, Tous, Escalona, Alarcón y Contreras. Otro, el del Túria, comprende las presas de Benagéber, Arquillo de San Blas y Loriguilla. Por otro lado, el sistema de explotación Cenia-Maestrazgo y Mijares incluye las presas de Valbona, Mora de Rubielos, Arenós, Sichar, Alcora y María Cristina, así como la de Ulldecona; y el sistema del Palancia-Los Valles engloba la presa del Regajo y Algar. En Alicante se encuentran las de Amadorio, Guadalest y Beniarrés, que junto a la presa de Bellús (provincia de Valencia) constituyen el quinto lote.
Según expone el Ministerio, algunas presas no contemplan el estado actual ni las obras realizadas en los últimos 15 años. Además, dada la aparición de nuevas tecnologías de comunicaciones, es necesario realizar un nuevo análisis y actualización de los medios y recursos incluidos en los respectivos planes y, con la evolución de los métodos de cálculo hidráulico, se hace necesaria una actualización de los modelos hidráulicos de propagación del agua en caso de rotura de presa. En los últimos tres lustros, además, podrían haber aparecido nuevas afecciones dentro de la onda de rotura de la presa.
Aunque la mayoría de los planes de emergencia están redactados —solo Contreras carece de uno—, hay que destacar que en 12 presas los proyectos de implantación están sin redactar todavía: "Se procederá a su redacción con el presente Pliego", recoge la licitación al respecto. Solo el de la presa de Mora de Rubielos está completamente implantado y divulgado, mientras que en otras cuatro —Bellús, Amadorio, Guadalest y Beniarrés— se encuentra aún en fase de implantación.
El presupuesto base para la licitación es de 1,1 millones de euros y el plazo de ejecución es de dos años, por lo que no se espera que hasta 2028 se haya finalizado la actualización de los planes.