VALÈNCIA. El ministro de Transportes y Movilidad Sostenible, Óscar Puente, asistió este lunes en Picanya a la puesta en servicio de la nueva pasarela de María Cambrils, que fue arrasada en la dana y se ha recuperado con una inversión de 2,1 millones de euros.
Una visita en la que fue recibido por el alcalde del municipio, Josep Almenar, histórico dirigente socialista, y acompañado por la delegada del Gobierno en la Comunitat, Pilar Bernabé, futura candidata del PSPV a la Alcaldía de València, pero a la que no fueron convocados los medios de comunicación.
Así, ni en la agenda del Ministerio de Transporte ni en las de las agencias de noticias figuraba esta visita de Puente, de la que luego se sirvieron imágenes y un comunicado; una manera de proceder que recuerda a la que empleó durante meses el ya expresidente de la Generalitat Carlos Mazón, para evitar protestas por su gestión en la Dana. En este caso, en las imágenes servidas por Transportes se observa al ministro y al resto de cargos intercambiando saludos y muestras de afecto con los vecinos de la localidad.
Puente, según el comunicado, mostró su satisfacción al ver que este municipio va recuperando su normalidad y destacó que las nuevas características de las estructuras objeto de reparación o reconstrucción por parte del Ministerio, tienen el objetivo "de resistir una dana similar o superior a la que se vivió en octubre de 2024", como los pilares a 20 metros de profundidad y un tablero preparado para no ofrecer resistencia al paso del agua.
La pasarela, que mide 82,1 metros de largo y 5 metros de ancho y se utiliza para el paso de peatones y ciclistas, se ha diseñado para que la estructura sea más resiliente frente a fenómenos meteorológicos adversos, con geometría de las pilas adaptada a los flujos del agua y cimentación profunda con pilotes.
"Los criterios empleados para reconstruir las infraestructuras de la zona de la dana son criterios que atienden a la realidad del futuro, en la que tendremos eventos climáticos más extremos, con más pluviosidad o más calor. Estas construcciones tienen que servir para resistirlas", resaltó el ministro, que optó por una visita relámpago y por debajo del radar mediático.