VALÈNCIA. El líder del PP nacional, Alberto Núñez Feijóo, declaró durante cerca de cinco horas ante la jueza de la Dana. Lo hizo de manera telemática desde su despacho en el Congreso de los Diputados tal como había acordado la magistrada y, como se preveía, no arrojó demasiado de luz sobre el núcleo de la investigación que es, no olvidemos, el proceso de decisión hasta el envío de la alerta masiva a la población a través del sistema ES Alert. Poco pudo decir al respecto el dirigente popular en un interrogatorio marcado por la tensión.
Feijóo había sido citado como testigo por hacer público, apenas dos días después de la Dana, que el entonces president de la Generalitat, Carlos Mazón, le había estado informando "en tiempo real" de la catástrofe desde un día antes de la misma. La jueza consideró que, por ello, podría "dar razón de los comentarios" que Mazón pudo "haber hecho" aquel día. Pero este viernes, ante la magistrada, dijo que sus palabras se debieron a "un error" porque realmente se enteró de lo que estaba ocurriendo sobre las 20h de la fatídica jornada del 29 de octubre.
El interrogatorio ya empezó con la abogada de la acusación popular de Ciudadanos, Mamen Peris, pidiendo que se suspendiera la declaración porque Feijóo comparecía como presidente del PP y no como diputado, condición en virtud de la cual se le permitió comparecer de manera telemática. La jueza se reiteró en la postura acordada días atrás y rechazó la petición de la letrada. Sería el preámbulo de un interrogatorio áspero, protagonizado por preguntas rechazadas, interrupciones, rifirrafes y algún que otro encontronazo diálectico.
De hecho, nada más empezar, el propio Feijóo manifestó su "inquietud" por el hecho de que la jueza no hubiera llamado a declarar también a otras autoridades. Más tarde explicaría que, como reflejan sus Whatsapps con Mazón, este le dijo que había hablado tanto con el presidente Pedro Sánchez, como con la vicepresidenta María Jesús Montero y con el ministro de Interior, Fernando Grande Marlaska. Así, Feijóo se mostró "sorprendido" de que no se les llamase también a ellos para que explicaran lo que hablaron con el expresident. Incluso la defensa del 'número dos' de Emergencias, Emilio Argüeso, investigado en la causa, consideró que la jueza se estaba extralimitando al llamar a declarar a Feijóo porque implicaba investigar de facto a Mazón, que es aforado.
Otro de los motivos fue que algunas respuestas del dirigente nacional se descolgaban de las preguntas y no satisfacían las pretensiones de las partes, según algunas fuentes presenciales. Por ejemplo, cuando la magistrada le preguntó si tuvo contacto con alguna otra persona del Ejecutivo autonómico más allá del president, Feijóo respondió que no y -como repitió en varias ocasiones- insistió en que el Gobierno central "no informó al jefe de la oposición de ninguna incidencia que se produjese en ninguna de las comunidades autónomas". A lo que la jueza le tuvo que insistir en que se refería a los gobiernos autonómicos. Feijóo dijo que no y que incluso no sabía que estaba "funcionando" el Cecopi, que desde las 17h estaba reunido en la Comunitat Valenciana dirigido por la consellera de Interior, Salomé Pradas.

- El presidente del Partido Popular, Alberto Núñez Feijóo, junto con Carlos Mazón. -
- Foto: KIKE TABERNER
Durante el interrogatorio, la jueza tuvo que cortar en varias ocasiones las preguntas de algunos letrados al considerar que estaban fuera de lo que se investiga. Por ejemplo, cuando se le planteó al jefe del PP si respecto al funeral de Estado, el jefe del PP "hizo algún movimiento o sugerencia" para que Mazón no asistiera a la Ciudad de las Artes y las Ciencias. O cuando otro abogado le preguntó sobre las llamadas y contactos que tuvo con los presidentes de Andalucía y Castilla La-Mancha. "No es objeto de este procedimiento", tuvo que recordar la magistrada.
La emergencia nacional, Marcial Dorado y la "ciclogénesis explosiva"
Pero quizá los momentos de mayor tensión se vivieron al abordar la convicción de Feijóo de que debería haberse declarado la emergencia nacional al considerar que la Dana se trató de un "supuesto clarísimo" y que el Gobierno debería haber tomado el mando. Así, uno de los abogados intentó comparar la actuación de Mazón con la de Feijóo cuando era presidente de Galicia y le interrogó sobre cómo afrontó situaciones de emergencia en su autonomía y si "lideró" esas situaciones, a lo que Feijóo dijo que él estaba "informado" y tenía a su conselleiro responsable, al que le corresponden las competencias. Tras insistir el letrado en quién tomaba las decisiones, Feijóo se fue por las ramas comparando la Dana con el terremoto de Lisboa, por lo que la jueza le interrumpió para pedirle que se ciñera a las preguntas.
Dijo así desconocer el Plan de Inundaciones de la Comunitat Valenciana pero opinó que la Dana era una emergencia nacional que debería liderar el Gobierno de España, a lo que la jueza le replicó que la jefa del Plan de Inundaciones es la consellera, entonces Salomé Pradas -investigada en la causa-. Intervinieron entonces el abogado de la exconsellera y otro de las acusaciones -el polemista Ruber Gisbert- en una discusión con la magistrada. La defensa de Pradas aseguró que la Audiencia Provincial no había entrado a valorar el asunto de la emergencia nacional, por lo que la jueza zanjó la controversia diciendo que sí, que la Audiencia Provincial avaló su postura cuando algunas acusaciones pidieron la imputación de la delegada del Gobierno, Pilar Bernabé.
Poco después, el abogado de una de las acusaciones populares, Acció Cultural del País Valencià (ACPV), Manolo Mata, protagonizó un polémico interrogatorio en el que recordó a Feijóo que en 2006, como líder de la oposición en Galicia, responsabilizó al Gobierno autonómico en las inundaciones, o en las de 2013, sobre las que Mata aprovechó para mencionar al narcotraficante Marcial Dorado, cuyos contratos quedaron destruídos por aquellas catástrofes. Volvió a intervenir aquí Gisbert para cortar el interrogatorio y tuvo que terciar la jueza, si bien Feijóo dijo que no se acordaba aquello. El interrogatorio derivó hasta que Feijóo señaló que lo de 2013 fue una "ciclogénesis explosiva", y después de que Mata le recordara que tampoco entonces pidió la ayuda del Gobierno, el dirigente popular llegó a explicar la diferencia de la ciclogénesis con la Dana. Lo que sirvió a Mata para puntualizar que la consellera Pradas también habló curiosamente de la ciclogénesis. El debate volvió a contar con la queja de Gisbert, al que la jueza llamó al orden.