Comunitat Valenciana

Hasta seis horas de cola y buscando turnos en la basura: el caos en la oficina de ATM en Colón

  • Largas esperas en la oficina de Colón.
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VALÈNCIA. La escena en el entresuelo de la estación de Metrovalencia en Colón es el retrato de una administración desbordada. Rostros de agotamiento, usuarios sentados en los peldaños de las escaleras y un murmullo constante de quejas y preguntas. La oficina de la Autoridad de Transporte Metropolitano (ATM) ha colapsado ante una demanda que supera por mucho su capacidad operativa, forzando a los ciudadanos a situaciones que rozan el absurdo para conseguir un abono de transporte o la renovación de su tarjeta gratuita por haberse visto afectado por la Dana.

A partir del mediodía, el tótem que dispensa los números de atención deja de funcionar al alcanzar el cupo máximo diario. Es en ese momento cuando empieza el desfile hacia las papeleras. Los usuarios que llevan media jornada allí encerrados dan el mismo consejo a los que llegan tarde: "Rebusca en la basura, igual hay suerte". Y es que los recién llegados acaban rebuscando entre los tickets desechados con la esperanza de encontrar un número abandonado por alguien que se cansó de esperar. Si el turno aún no ha salido en la pantalla, ese papel arrugado se convierte en la única vía para ser atendido ese día.

  • Largas esperas en la oficina de Colón. -

Los tiempos de espera en Colón han pasado de ser molestos a ser inasumibles para algunos ciudadanos, convirtiendo un trámite administrativo en un recado para el que hay que reservarse prácticamente toda una mañana o una tarde. Una de las usuarias presentes, que ocupaba su asiento desde las diez de la mañana, explicaba a este periódico pasadas las tres de la tarde que no se había atrevido siquiera a ir a comer por el temor de que su número apareciera en pantalla y perder su turno definitivo. No es un caso aislado; otra mujer que solicitó su número a las 11:48 horas comprobaba con desesperación cómo a las 17:40 horas, casi seis horas después, el marcador seguía sin llamarla.

Ante tal bloqueo, algunos agudizan el ingenio o se resignan a perder el día. Un joven presente en la sala explicaba que, tras fracasar en su intento el día anterior, optó por sacar número a primera hora e irse a comer a casa para hacer tiempo. Sin embargo, el ritmo de la oficina es una moneda al aire. Asimismo, una servidora ha probado también a ser atendida. En mi caso, tras obtener un turno a las 13:10 horas y regresar al recinto a las 15:45, mi número ya había sido llamado por apenas cuatro posiciones de diferencia. No llegué a tiempo, pero en la práctica habría tenido una espera de cerca de dos horas y media.

  • Largas esperas en la oficina de Colón. -

El escenario se compone de gente sentada en el suelo ante la falta de sillas y aquellos que aguardan de pie en los pasillos mientras otros optan por sentarse en las escaleras. Mientras la fila crece, solo una persona atiende tras el mostrador. La mesa contigua, donde debería haber un refuerzo para agilizar el flujo, permanecía vacía la semana pasada pese al pico de demanda.

Desde la Conselleria de Medio Ambiente, Infraestructuras y Territorio reconocen la gravedad de la situación pero la atribuyen a una "tormenta perfecta". Según explican fuentes del departamento a este diario, la oficina sufre una "avalancha de usuarios" debido a la confluencia de la renovación de tarjetas para los afectados por la Dana, así como las nuevas solicitudes de este bono y el inicio del nuevo cuatrimestre universitario, que ha volcado a numerosos estudiantes a las oficinas en estos dos primeros meses del año.

Como solución de urgencia, la conselleria asegura que ya estudia reubicar a trabajadores de la ATM para reforzar la atención en Colón y aliviar la presión. Mientras los refuerzos se materializan, la única herramienta para conseguir un abono sigue siendo una dosis infinita de paciencia o, en el peor de los casos, la suerte de encontrar un ticket válido en el fondo de una papelera.

 

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