VALÈNCIA. Segundo día del juicio sobre la pieza E del caso Taula, relativa al presunto amaño de contratos en la concejalía de Cultura del Ayuntamiento de València en la época de Rita Barberá y el presunto contrato 'zombie' del que fuera empleado de la Fundación Jaume II el Just, Marcos Benavent, conocido como el 'yonqui del dinero' y principal acusado, al que la Fiscalía pide seis años de prisión. La jornada, centrada en las grabaciones que hizo Benavent y que dieron origen a la investigación, se ha cerrado sin grandes novedades.
Una de las testificales previstas era de la denunciante, la exportavoz de Esquerra Unida en la Diputación de València, Rosa Pérez Garijo, que sin embargo no ha acudido a la cita, por lo que la jueza de la sección quinta de la Audiencia Provincial de Valencia ha ordenado citarla de nuevo para este jueves tras la imposición de una multa de 200 euros. Sí han comparecido el exsuegro de Benavent y un agente de la Guardia Civil, que han defendido que los audios que obran en el sumario son originales, en contra de lo que sostiene la defensa de Benavent, cuya estrategia pasa por que se declaren nulas las pruebas al considerar que han sido manipuladas.
El exsuegro de Benavent, quien encontró las grabaciones que el exgerente de Imelsa había realizado a múltiples cargos de la Comunitat Valenciana y que dieron origen más tarde a la investigación, se ha ratificado en buena parte de sus declaraciones previas y ha dicho no tener contacto ni enemistad con su exyerno, que le contó que "estaba grabando" a gente pero no le dijo a "quién".
Asimismo, ha explicado que Benavent volcaba las grabaciones en un disco duro conectado a su ordenador, y como empezó a fallar, el testigo empezó a sacar toda la información que contenía. "Posteriormente, me di cuenta de lo que había", ha dicho. "Vi que había unas grabaciones sin saber lo que eran", ha declarado el testigo, según el cual escuchó algunas de ellas pero no todas. "Porque me parece una cosa tan grave que no las escuché todas", ha expuesto.
Para entonces, ha aclarado, ya no era el suegro de Benavent. El testigo se puso en contacto con la portavoz de Esquerra Unida en la Diputación de Valencia, con quien quedó en Catarroja. "Le dije que había unas grabaciones, ella dudaba y se grabó todo el pendrive a su disco duro, y se lo llevaron al Fiscal", ha apuntado. "Desde que los entregué, no sé nada de las grabaciones", ha declarado, y ha añadido que no manipuló ninguno de los audios.
Por su parte, ha declarado como testigo uno de los agentes de la Guardia Civil que participó en el traslado y la custodia del material. La defensa de Benavent ha insistido en que detallara cuál fue la cadena de custodia de los audios. En su declaración, el agente ha confirmado que tras recibir los audios de la Fiscalía, un compañero y él lo recogieron y se hizo una copia en Madrid, si bien no ha podido especificar dónde. El fiscal ha preguntado por la originalidad de los audios y el testigo ha asegurado que, al hacer la copia, los archivos cuentan con un "código que no se puede cambiar", una huella que demostraría que los audios son efectivamente los originales.