VALÈNCIA (EP). El presidente de la Confederación Empresarial de la Comunitat Valenciana (CEV) y vicepresidente de CEOE, Vicente Lafuente, ha participado este miércoles en Ceuta en la reunión de los órganos de gobierno de CEOE, convocada para trasladar el "apoyo" y "compromiso" del empresariado español con la ciudad autónoma, sus ciudadanos y su tejido empresarial. Lafuente ha pedido que se recupere "cuanto antes" la normalidad en el territorio y adaptar la normativa para estar preparados ante situaciones "de emergencia" y no tardar en las respuestas.
De este modo, Lafuente ha querido sumarse al respaldo expresado por CEOE a los ciudadanos de Ceuta y ha destacado, especialmente, "la respuesta de sus empresas, autónomos y trabajadores ante las dificultades vividas durante las últimas semanas", según ha informado la patronal valenciana en un comunicado.
"En momentos complejos como el que ha atravesado Ceuta es importante que quienes sostienen cada día la actividad económica sepan que no están solos", ha señalado y ha subrayado además la importancia de recuperar "cuanto antes la normalidad y la confianza", que son "dos elementos fundamentales para que las empresas puedan mantener su actividad, proteger el empleo y seguir invirtiendo".
En este sentido, ha defendido que las administraciones "acompañen al tejido productivo" y actúen "con agilidad" para evitar que una situación excepcional termine teniendo consecuencias económicas que se prolonguen "más allá de la propia emergencia".
Durante la reunión, Lafuente ha incidido también en la necesidad de mejorar la capacidad de anticipación y adaptar la normativa para estar preparados ante situaciones "extraordinarias y de emergencia".
"Estamos comprobando que, cuando se produce una emergencia, muchas veces tardamos demasiado en poner en marcha las respuestas necesarias. Ocurre ante grandes incendios, ante fenómenos cada vez más frecuentes vinculados al cambio climático y también ante situaciones excepcionales derivadas de movimientos migratorios", ha advertido Lafuente.
A su juicio, "esa falta de previsión tiene también un coste para las empresas. Una emergencia puede afectar en cuestión de horas a la movilidad de los trabajadores, los suministros, la logística, la atención al público o la propia continuidad de la actividad".
En esta línea, mantiene que no se puede "empezar a pensar qué medidas necesitamos cuando el problema ya está encima de la mesa". "Debemos contar previamente con mecanismos ágiles y con una normativa suficientemente flexible que permita actuar desde el primer momento, proteger a las personas y facilitar que las empresas puedan seguir funcionando o recuperar cuanto antes su actividad", ha defendido.