VALÈNCIA (EP). Las empresas familiares con capital y gestión diversificadas representan el 39,7 por ciento del total del tejido empresarial valenciano si bien generan el 61,2% de la riqueza de la Comunitat Valenciana.
Así lo refleja el Observatorio sobre Gobierno, Estrategia y Competitividad de las Empresas (GECE), una iniciativa de CaixaBank y el Ivie para analizar la competitividad de las empresas valencianas, que ha presentado en València sus dos últimos informes: 'Ecosistema empresarial valenciano: análisis detallado de la propiedad, el gobierno corporativo y la competitividad' y 'Resiliencia potencial de las empresas de la Comunitat Valenciana frente a las nuevas políticas arancelarias de Estados Unidos'.
El acto ha sido inaugurado por la directora territorial de CaixaBank en Comunitat Valenciana y Región de Murcia, Olga García; y el director adjunto del Ivie, Joaquín Maudos. Posteriormente, el investigador del Ivie y director del Observatorio GECE, Alejandro Escribá, ha detallado las principales conclusiones de los dos informes, según han informado ambas entidades.
De acuerdo con el informe, el 87,4 por ciento de las empresas de la Comunitat Valenciana son familiares, es decir, su capital y gobierno corporativo está en manos de una o varias personas de la misma familia, si bien no todas son iguales. Casi la mitad de las compañías de la autonomía --un 47,7%-- tiene un único accionista que ejerce como administrador único, un tipo de empresa que solo aporta un 16,8% al PIB regional.
Junto a este modelo de empresas "fuertemente personalistas" coexiste un "considerable número" de firmas en las que el gobierno está controlado por una familia, pero cuya propiedad no está concentrada en una única persona. Este grupo representa un 39,7% del total del tejido empresarial valenciano y genera el 61,2% de la riqueza de la región. El 12,6% de las empresas de la autonomía no se considera familiar, ya que la gestión está en manos de personas sin relación con los accionistas o los inversores.
Algoritmo avanzado
El primer informe aplica por primera vez un algoritmo avanzado que permite identificar y clasificar con detalle el tejido empresarial valenciano según su estructura de propiedad y gobernanza. Esta nueva metodología muestra con "mayor precisión" el porcentaje de empresas familiares existentes en la Comunitat Valenciana, así como sus características en cuanto a concentración de la propiedad y modelo de gobernanza, y cómo estos aspectos afectan a su competitividad y aportación al PIB.
Por provincias, los porcentajes revelan diferencias. Alicante es la que tiene mayor porcentaje de empresas con accionista y administrador único, un 50,2%, cifra superior a la media, que refleja un tejido empresarial especialmente apoyado en el control individual.
Por el contrario, en Castellón, aunque este modelo de empresa es también el más numeroso, su peso relativo es menor que en Alicante (45,1%) y también que en Valencia (46,7%). En las tres provincias, el impacto de estas empresas de accionista y gestor único en el PIB regional es inferior a su peso en número. Las de Alicante aportan un 25,5% de la riqueza provincial, mientras que las de Castellón, un 17,1%, y las de Valencia, un 14,1%.
La pauta de los datos medios autonómicos también se repite por provincias en el caso de las empresas cuyo gobierno está controlado por familias empresarias, pero en las que la propiedad no está en manos de una única persona. Es decir, en las tres provincias estas empresas tienen una aportación al PIB que supera con creces su representación porcentual.
En la provincia de Valencia representan un 39,7% del total de empresas, pero generan el 64,1% de la riqueza provincial, mientras que en Alicante son el 38,1% de las empresas, pero generan el 55,9% del PIB. Castellón es la provincia donde se acercan más los dos porcentajes (43,4% en número de empresas y 53,6% en PIB).
El estudio también observa mayores porcentajes de empresas de alta competitividad en las compañías con control familiar en el gobierno corporativo, pero con estructuras de propiedad más diversificadas. En concreto, las empresas familiares cuyo accionista principal controla solo entre el 25% y el 49% del capital, y que comparte tanto la propiedad como los órganos de gobierno con otras personas, son las que alcanzan el mejor desempeño relativo, ya que suman un 62,7% de empresas de competitividad alta y media alta. Sin embargo, solo el 47,2% de las empresas que concentran la propiedad y el gobierno en una única persona está en el grupo de las altamente competitivas.
Combinación de fortaleza y compromiso
Según explican los autores, "el estudio permite afirmar que la fórmula más eficiente en la economía valenciana no es ni la empresa familiar personalista ni la empresa con un gobierno corporativo desvinculado de la propiedad, sino aquellas configuraciones que combinan la fortaleza y compromiso de la propiedad familiar con la diversidad de perspectivas que aporta una propiedad compartida, y una gestión profesional".