VALÈNCIA (EFE). La jueza de Catarroja que instruye la causa penal por la gestión de la Dana ha desgranado el proceso que a su juicio siguieron los gestores de la emergencia para emitir el mensaje Es-Alert que llegó a la población a las 20.11 horas de aquella trágica jornada y que, en su opinión, fue "tardío y erróneo".
Lo ha hecho en un auto de cinco páginas en el que, además de rechazar un careo entre la exconsellera Salomé Pradas -una de las dos personas investigadas- con el subdirector de Emergencias, Jorge Suárez, detalla cómo el Centro de Coordinación Operativa Integrado (Cecopi) sufrió el 29 de octubre de 2024 una "parálisis en la toma de decisiones" a pesar de que "había tiempo, poco, pero había".
"Ciertamente el aviso a la población fue tardío y el mensaje era erróneo. La posibilidad de alertar a la población prácticamente con cerca de tres horas de antelación -el Cecopi se convocó a las 17 horas- ya fue puesta de manifiesto en el Cecopi por Suárez. A partir de dicho momento se sucederían propuestas y una absoluta indecisión ante una situación que lejos de mejorar iba empeorando con el paso de las horas".
La jueza sostiene que el propio Suárez leyó a los presentes en el Cecopi una propuesta de mensaje a las 17:45: "Ante la evolución de la situación de emergencia, se recomienda que con carácter inmediato accedan a zonas altas y permanezcan atentos a nuevos mensajes".
La propuesta "no fue del agrado de (José Miguel) Basset -entonces máximo responsable del Consorcio Provincial de Bomberos- ni se asumió por la consellera", que suspendió el Cecopi a las 18 horas para "pensar las diferentes opciones", siempre según el auto de la jueza.
A las 18:38 horas un técnico de Emergencias propuso un nuevo texto (por correo electrónico): "Ante las situaciones derivadas por las fuertes lluvias en su zona, como medida preventiva, permanezcan en sus domicilios y estén atentos a futuros avisos a través de este canal y fuentes oficiales".
"Las llamadas al 112 se contaban por miles"
La jueza sostiene que no hubo motivo técnico alguno para el retraso en el envío del mensaje, y pone como ejemplo de ello que un técnico de Emergencias que estaba teletrabajando desde su domicilio "con gran eficiencia, tardó tan solo 2 minutos y 36 segundos en anular un mensaje, uno escrito en castellano e inglés, y en validar y enviar a las 20:11 horas el que finalmente llegó".
"De igual modo -añade la jueza-, la afirmación de que el Es-Alert de las 20:11 horas se envió exclusivamente por la presa de Forata, (que no tuvo efecto negativo alguno, ni posee conexión con el barranco del Poyo), se ha de descartar por dos razones simples: el mensaje se envió a toda la provincia y a esa hora ya se sabía la situación del barranco del Poyo. Las llamadas al 112 se contaban por miles".
Las dudas jurídicas de la consellera
La jueza sostiene que la consellera Salomé Pradas tuvo "dudas jurídicas" sobre el posible confinamiento de la población. De hecho, se cambio a las 19:08 horas en el borrador del mensaje de alerta la orden de "permanecer en los domicilios" por la de "evitar desplazamientos".
La propia Pradas envió un mensaje al entonces jefe de gabinete de Carlos Mazón, José Manuel Cuenca, a las 20:15 horas, en el que le informaba de que se ha enviado un mensaje pidiendo precaución a toda la provincia (el de las 20:11), y que iban a enviar otro mensaje a las comarcas de la Ribera Alta, Ribera Baja, Horta Sud y Hoya de Buñol, en el que se recomendaba el “confinament”.
Previamente, Cuenca había insistido a Pradas en que "confinar toda la provincia era una barbaridad, que se quitara eso de la cabeza".
“La expresión 'permanezcan en sus domicilios' le parecía a Pradas que tenía un tono imperativo y dudó sobre la viabilidad jurídica del mensaje", a pesar de que "Suárez le aseguró que podía adoptar esa medida".
Sin embargo, "Pradas indicó que iba a llamar a alguien en concreto, que quería hacer una consulta jurídica. Todas las veces entraba y salía Pradas de la sala junto a Vicent Mompó -presidente de la Diputación- o Emilio Argüeso -secretario autonómico de Emergencias y también procesado en la causa-. Podían recibir las llamadas dentro del Cecopi, pero siempre salían".
La jueza sostiene en su auto que Pradas no consultó directamente con los abogados de la Generalitat, tal y como consta en un informe de este cuerpo aportado a la causa. "Se ignora con quién lo hizo", añade.
"Lo cierto es que las instrucciones para el envío de los dos mensajes Es-Alert se dieron por Pradas", subraya la instructora, y que "dijo que no se enviara el primer mensaje hasta que ella lo viera escrito".
"Cuando Pradas finalmente volvió a la sala de mando" hizo correcciones al mensaje "sustituyendo 'suspender' por 'se debe evitar'", así como "correcciones lingüísticas relativas al valenciano, con la ayuda de Vicent Mompó", tras las cuales "hizo una foto a la pantalla del ordenador y dijo 'adelante'".
"El hecho de que se cambiara el texto del mensaje por cuestiones lingüísticas se sumaba a la parálisis en la toma de decisiones, y en cualquier caso, el texto definitivo, con una ortografía en la que se optaba por 'Valencia' y no por 'València', o por 'tipo' y no por 'tipus', por 'este' y no por 'aquest', está documentado", apunta la jueza en alusión a cambios realizados habitualmente para tratar de diferenciar textos valencianos del catalán.
El segundo mensaje, el que llegó a la población a las 20:57 horas, fue "más acertado", según la jueza, pero "tardío para las poblaciones de l'Horta Sud, así como para Algemesí o Guadassuar".
Todo ello unido a que el Cecopi se convocó para atender a lo que sucedía desde primera hora de la mañana en Utiel-Requena las 17 horas y "ya no era efectivo para dicha área", pues "había fallecidos antes de su inicio", tampoco lo fue para los municipios de los barrancos de Horteta y Gallego o la Hoya de Buñol ni para "los municipios para los que sí que había tiempo, poco, pero había".