Análisis

Comunitat Valenciana

Un año preelectoral en la Comunitat con dudas sobre los candidatos y dependiente del escenario nacional

  • Los cuatro principales referentes de los partidos con representación en Les Corts.
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VALÈNCIA. El año que comienza se presenta como un ejercicio clave en el futuro político de la Comunitat Valenciana. Un escenario preelectoral con las urnas a la vista -habrá comicios autonómicos, si no se adelantan, y municipales en 2027- que a buen seguro va a provocar la intensificación de la actividad interna y pública en las principales formaciones del territorio.

Dos cuestiones marcan la agenda de las distintas fuerzas políticas valencianas: por un lado, las distintas elecciones autonómicas previstas en España para este año y, por otro, las dudas que sobrevuelan sobre los distintos liderazgos de los partidos con representanción en Les Corts.

-PPCV y Juanfran Pérez Llorca. El recientemente investido presidente de la Generalitat y responsable de la gestora designada en la formación popular se enfrenta al examen más intenso y complejo de su carrera política. El jefe del Consell ha llegado al poder tras la renuncia de Carlos Mazón, presionado y arrinconado por su gestión en la tragedia de la Dana. Las reticencias de la dirección nacional del PP ha designar a Pérez Llorca como sucesor, dado que la preferencia de Núñez Feijóo era la alcaldesa de València, María José Catalá, evidencian que el nuevo presidente deberá poner toda la carne en el asador para convencer a Génova de que es el adecuado para, agotada la legislatura, ser el candidato a la reelección. 

  • El presidente de la Generalitat, Juanfran Pérez Llorca. -

El reto no es sencillo, puesto que el recién aterrizado presidente está obligado a atender diversos frentes. En la gestión, debe conseguir que la reconstrucción funcione a máximo rendimiento y, al mismo tiempo, comenzar a introducir otras iniciativas que devuelvan la normalidad a la Comunitat Valenciana. Respecto a su imagen, tiene que lograr desarmarcarse de la herencia dejada por Mazón y empezar a ser reconocido por sí mismo, aumentando su visibilidad y notoriedad. En lo que se refiere al partido, su objetivo es la aceptación interna para que los distintos referentes de la formación popular vean su continuidad como un beneficio y no como una preocupación.

Unas metas que se comprueban observando los primeros pasos de Pérez Llorca. Una primera reunión con Pedro Sánchez sin grandes logros pero, eso sí, con el acuerdo para poner en marcha la comisión mixta entre Gobierno de España y Generalitat para la reconstrucción. Otro paso, las reiteradas visitas a zonas afectadas por la Dana, algo que Mazón no pudo llegar a hacer con normalidad por las protestas constantes; o su presencia inmediata en las áreas más sensibles en las últimas lluvias, tal y como ocurrió días atrás. En el plano orgánico, su tarjeta de presentación se ha centrado en la integración en su gobierno de dirigentes afines a María José Catalá, con quien ha llegado a una paz de conveniencia; también sumó propuestas en el ejecutivo de Marta Barrachina (PP Castellón) e aceptó situar como secretario general de la gestora a Carlos Gil, cercano al presidente de la Diputación, Vicente Mompó.

Entre los debes de Pérez Llorca en estas semanas se encuentra también su remodelación del Consell, más allá de algunas novedades, el diseño no implicó ni mucho menos una revolución interna respecto a Mazón, por lo que el grueso del equipo sigue siendo el mismo; además de pisar algún callo como ocurrió con el cese de Pablo Broseta y su sustitución por Ruth Merino. Además, la imposición de una gestora por parte de Génova evidencia que la dirección nacional del PP no se termina de fiar y prefiere que no hayan aventuras en solitario: en este sentido, un buen plan para Pérez Llorca sería lograr celebrar el congreso del partido en 2026 para apuntalar su liderazgo.

-PSPV y Diana Morant. También tiene un reto exigente por delante la ministra y secretaria general de los socialistas valencianos. En el año que comienza debe conseguir penetrar en la Comunitat de manera más intensa y profunda para lograr presentarse como alternativa a la formación popular. Su gran ventaja es que todavía dispone de tiempo para crecer y que el PP, al fin y al cabo es el partido que gobierna -y gobernaba- durante la trágica dana que dejó 230 víctimas mortales en la provincia de Valencia en 2024. No obstante, lo sondeos no han señalado un crecimiento del PSPV pese a la catástrofe ni aún cuando Mazón estaba al frente del Consell, por lo que con el cambio de presidente, Morant ha perdido además un rival desacreditado ante la opinión pública y tendrá que replantear o relanzar su estrategia. Algunas voces socialistas insisten en que la ministra debe abandonar el Gobierno de España para centrarse en la Comunitat Valenciana y, además, alejarse de Pedro Sánchez.

  • Diana Morant (PSPV). -

Precisamente este es el elefante en la habitación de la formación socialista. Las elecciones extremeñas han supuesto un duro varapalo para las siglas, algo que amenaza con repetirse en otras plazas como Aragón, Andalucía o Castilla y León. El problema, para muchos en el partido, es que el desgaste y deterioro de la marca va unido a la continuidad de Sánchez, por lo que mantenerse en el entorno del presidente del Gobierno como ocurre con Morant, ha dejado de sumar hace tiempo y, más bien al contrario, parece restar. Un dilema complicado, dado que el cargo de ministra aporta a la líder del PSPV una mayor visibilidad y, además, dejarlo podría ser interpretado por Moncloa como un abandono del barco. Con este escenario, para Morant sólo parecen existir dos opciones: dar un violento golpe de timón -dejar el gobierno- o resistir a la espera de que el viento gire de forma más favorable a las siglas socialistas, combinándolo con una intensificación de su presencia en el territorio, en las redes sociales y con mayor interactuación con la sociedad civil valenciana. 

Mientras, el runrún mediático respecto a posibles alternativas sigue vigente. Si en meses pasados se especuló con que la delegada del Gobierno, Pilar Bernabé, podría ser una candidata más interesante para la Generalitat en lugar de Morant, en las últimas semanas ha sonado el expresidente de la Generalitat Ximo Puig como opción. Unos murmullos, probablemente sin fundamento, que surgen no obstante de voces de dirigentes del partido que se muestran preocupados porque no se levanta el vuelo en la Comunitat Valenciana.

-Compromís y Joan Baldoví. La coalición valencianista se enfrenta a 2026 con muchos deberes por hacer si su objetivo es la de llegar a adelantar al PSPV y luchar por presidir la Generalitat. Aunque algunos sondeos les han dado un leve ascenso en la etapa posdana, los problemas de Compromís siguen siendo los mismos que hace tres años. No sólo no se ha avanzado en su consolidación como formación única, sino que incluso sus problemas internos se han agravado como se ha evidenciado con su ruptura en el Congreso, donde Iniciativa ha permanecido con Sumar y Més (antiguo Bloc) ha decidido irse al Grupo Mixto.

  • Joan Baldoví (Compromís). -


Otra de las cuestiones sin resolver para Compromís es la de los liderazgos. Muchos dan por hecho que el portavoz en Les Corts, Joan Baldoví, volverá a ser candidato a la Generalitat: el síndic tiene la ventaja de ser conocido por la ciudadanía, pero no parece que se la opción más ambiciosa con la que buscar un verdadero golpe en la mesa. Pese a esto, el mejor activo que sostiene la coalición valencianista es que ha armado estos años una marca sólida a la que muchos votantes progresistas pueden recurrir en los malos momentos del PSPV. Ahora bien, el problema de Compromís no parece tanto de mensaje o ideas -aunque han perdido algo de la frescura de antaño- sino que las voces que deban pronunciarlos lleguen de una manera transversal a la ciudadanía. Probablemente es por ello que no pocos siguen añorando a Mónica Oltra.

-Vox y Llanos Massó. Probablemente el partido de Santiago Abascal es el que más dudas genera sobre su candidatura a la Generalitat: actualmente, la máxima representante institucional es la presidenta de Les Corts, pero eso no significa que vaya a encabezar la lista para luchar por ser la inquilina del Palau. De hecho, la reciente reaparición de Vicente Barrera como presidente provincial de Vox en Valencia ha disparado los rumores sobre su posible candidatura a la Generalitat, si bien otra fuentes del partido lo ven encaminado a pelear por la Alcaldía de València. Más allá de estas incógnitas, Vox se enfrenta a un 2026 cómodo visto el buen rendimiento de la marca en las últimas elecciones extremeños.

  • Llanos Massó (Vox), presidenta de Les Corts. -

La formación ultraconservadora depende casi en exclusiva del estado de salud de sus siglas en el ámbito nacional y de la reputación de Abascal: a partir de ahí, en la Comunitat Valenciana han logrado visibilidad merced a sus exigencias al PPCV -en muchos casos conseguidas- debido a que sus votos necesarios en Les Corts. No obstante, esto no será determinante en el éxito o fracaso de Vox en el territorio autonómico cuando llegue el momento sino que dependerá de si la marca está en la cresta de la ola cuando lleguen los momentos claves. A día de hoy, están de dulce tras el resultado en Extremadura, y preparando los siguientes comicios autonómicos. En la Comunitat, a sentarse, esperar y, cuando toque, levantar la mano para exigir que Pérez Llorca salte el aro de fuego de turno.

 

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