Educación

La Universitat de València debate la movilidad metropolitana como reto estructural para la cohesión social y territorial

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VALÈNCIA (EP). La Universitat de València ha celebrado este miércoles 18 de febrero en el Centre Cultural La Nau el seminario 'Movilidad en el área metropolitana de València. Los retos de un modelo necesario: políticas y actuaciones', una jornada que ha reunido a cerca de una veintena de especialistas universitarios, profesionales y representantes institucionales para analizar los desafíos de la movilidad en la ciudad y su entorno metropolitano.

El encuentro, organizado por la Cátedra de Cambio Climático, Territorio y Riesgos Ambientales en el Mediterráneo y la Escola Europea de Pensament Lluís Vives, bajo la dirección académica de Josep Vicent Boira y Joan Romero, ha puesto el foco en cuestiones como la congestión urbana, la dependencia del vehículo privado, la falta de coordinación institucional y la relación directa entre movilidad, vivienda y desigualdad territorial.

La rectora de la Universitat de València, Maria Vicenta Mestre, ha subrayado que la movilidad "interpela directamente a la universidad pública y al conjunto de la sociedad", al tiempo que defendió la necesidad de abordarla desde la vocación de servicio público, ya que "condiciona el futuro de las personas y de los territorios".

Mestre ha incidido en que se trata de una política pública central, con impacto directo en el acceso al empleo, la educación, la salud y el medio ambiente, y ha reivindicado el papel de la universidad como "espacio de pensamiento crítico y de propuesta, desde el rigor científico". Asimismo, ha recordado que "la movilidad sostenible no es una opción, sino una responsabilidad", y apeló a abordarla "con datos y perspectiva territorial".

Por su parte, Josep Vicent Boira ha afirmado que "el área metropolitana es una condensación de responsabilidades" y ha destacado que las diferencias entre ciudades europeas reflejan el impacto directo de las políticas públicas. Como ejemplo, ha señalado que en Praga el 70% de los desplazamientos se realizan en transporte público, frente al 20% de Palermo.

El geógrafo ha advertido de que la movilidad urbana y metropolitana afecta al 75% de la población europea y que la congestión cuesta unos 180.000 millones de euros anuales en toda la UE. En el caso valenciano, ha alertado de "síntomas claros de desequilibrio", como el aumento del tráfico de acceso, la congestión del transporte público o el incremento de la motorización en el área metropolitana, agravado por episodios recientes como la dana de 2024.

Boira ha insistido además en que la movilidad es "clave" para resolver otros problemas estructurales, como el acceso a la vivienda, y que sin transporte adecuado los nuevos desarrollos urbanos corren el riesgo de quedar aislados.

Aumenta la desigualdad

Así, una de las principales conclusiones del seminario es que la falta de una estrategia metropolitana integrada tiene "consecuencias directas sobre la igualdad de oportunidades".

Cristina López García de Leániz, del Observatori de la Mobilitat Metropolitana, ha señalado que los desplazamientos laborales son uno de los principales motores del tráfico diario y alertó de que la falta de transporte público eficaz hacia áreas industriales limita el acceso al empleo: "Hay personas que están perdiendo oportunidades laborales porque no tienen cómo llegar a su puesto de trabajo", señaló.

Asimismo, se ha referido al impacto desigual de la movilidad sobre colectivos vulnerables, como personas con rentas bajas, mayores o residentes en zonas periféricas y rurales con menor cobertura de transporte, lo que "incrementa su aislamiento social". También ha alertado sobre la brecha digital derivada de la progresiva digitalización del transporte y los sistemas de pago, que puede excluir a parte de la población.

Por su parte, el profesor Juan Miguel Albertos, de la Universitat de València, ha destacado que España está registrando desde 2021 una reducción del uso del automóvil por habitante, incluso en un contexto de crecimiento económico, un fenómeno vinculado a factores como el envejecimiento, la inmigración, la densidad urbana y un cambio cultural entre los jóvenes, para quienes el coche ha perdido centralidad.

A lo largo de la jornada también se han ofrecido datos sobre la situación específica de València, donde la oferta de transporte público, especialmente ferroviario, ha crecido por debajo de la demanda en comparación con otras áreas metropolitanas españolas, y se ha advertido de que, si no se corrige este desequilibrio, existe el riesgo de volver a un mayor uso del automóvil.

Con todo, València ciudad presenta actualmente niveles elevados de movilidad sostenible, con cerca del 60% de los desplazamientos, realizados a pie (más de un 40%), en bicicleta (muy residual, un 2%) y en transporte público, lo que demuestra el potencial de mejora si se refuerza la red metropolitana, como ha señalado Roser Obrer, de la UPV.

Los participantes han coincidido en que la movilidad metropolitana es "una de las grandes asignaturas pendientes" de València y que su resolución "exige superar el enfoque municipal y avanzar hacia una gobernanza coordinada a escala metropolitana". Se ha insistido mucho en tres aspectos fundamentales: coordinación, consenso entre administraciones y mayor nivel de inversión pública en movilidad a escala metropolitana.

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