VALÈNCIA. Los docentes de la educación pública valenciana han optado este jueves por la suspensión de la huelga indefinida que este modelo de enseñanza arrastra desde el pasado 11 de mayo. Dos de cada tres profesores que han participado en la encuesta convocada por STEPV, CCOO y UGT, junto con otras organizaciones, han abogado por poner fin, al menos por el momento, a la situación de huelga indefinida. Una cuestión que no implica un acuerdo en las negociaciones con la Conselleria de Educación, pues, de hecho, el 87% de los encuestados ha dicho 'no' a una firma total de la oferta presentada por el departamento que encabeza Carmen Ortí.
Se trata de un movimiento lógico por parte de los docentes y que muchas voces ya vaticinaban en los últimos días. El seguimiento de la huelga lleva un par de semanas en mínimos (apenas un 2,54%) y esta situación supone una importante 'factura' económica para los docentes que deciden secundar los paros, pues dejan de ingresar una media de unos 150 euros limpios diarios. Una serie de factores, que, sumados al propio desgaste de la huelga, llevan a tomar un respiro de esta situación, aunque sin descartar la posibilidad de retmar las negociaciones en un futuro.
El formato elegido, además, es el preferido por los sindicatos convocantes de la huelga, pues existe una importante diferencia técnica entre una suspensión y una desconvocatoria. La suspensión permite la reactivación inmediata del conflicto sin necesidad de preaviso, manteniendo el comité de huelga. La desconvocatoria, no obstante, supone la supresión de la huelga, por lo que, para retomarla, se debería volver a convocar desde cero, lo que implica un preaviso de 10 días. Dos fórmulas que, en la práctica, llevan a la paralización de la huelga, pero que tienen importantes divergencias en materia de plazos si se quisieran retomar las protestas.
En cualquier caso, la suspensión no será efectiva hasta el próximo viernes, pues para este jueves ya están convocadas dos acciones reivindicativas en la ciudad de València: una concentración ante la Conselleria de Educación de 09.00h a 12.00h y una manifestación de 12.00h a 14.00h que partirá desde la sede educativa de Campanar hasta llegar a la Plaza de la Virgen.
Las organizaciones que han realizado esta encuesta han invitado a participar a los más de 78.000 docentes que conforman el sistema público de enseñanza no universitaria en la Comunitat Valenciana. No obstante, el número de respuestas contabilizadas es de 30.238, lo que supone una participación inferior al 40%. Pese a ello, estos serán los resultados que servirán de base para las decisiones que lleven a cabo en los próximos días STEPV, CCOO y UGT, formaciones que aglutinan dos tercios de la representación sindical y que integran el comité de huelga.
De hecho, estas tres formaciones comunicarán formalmente los datos del sondeo a la Conselleria de Educación en la mesa convocada para este jueves. Con ello, se prevé el desbloqueo sobre algunos puntos de acuerdo, a falta de conocer los movimientos que lleven los otros dos sindicatos (Anpe y CSIF) cuya fórmula de toma de decisiones pasa por una consulta a sus respectivas bases y órganos internos.
En todo caso, para la suspensión de la huelga solo hará falta el visto bueno de STEPV, CCOO y UGT, pues CSIF también formaba parte del comité, pero renunció el pasado 26 de mayo, apenas un día después de firmar junto con Anpe la propuesta retributiva del Consell.
Amplio respaldo a la propuesta en burocracia
Respecto a los acuerdos, más de 26.200 encuestados (un 87%) ha considerado no debería aprobarse la propuesta planteada por la Conselleria de Educación en su conjunto. Algo más de la mitad del 13% que ha abogado por firmar todos los puntos cree que debería mantenerse "la lucha" durante el próximo curso, una cuestión paradójica, pero que no deja de ser reseñable. Si se analiza punto por punto, se observa que la simplificación burocráctica es el área que genera mayor consenso de los docentes, con un respaldo del 82% de los participantes.
Lo cierto es que la reducción de carga burocrática es un aspecto que ha generado cierto consenso sindical desde prácticamente el inicio de las negociaciones y al que el profesorado ya dio su visto bueno en un sondeo anterior. En todo caso, cabe puntualizar que las cifras sobre pactos parciales tienen cierto truco, pues en estos puntos solo han podido votar los docentes que se han mostrado disconformes con una firma global del documento. Es decir, los 4.021 docentes que se han mostrado favorables a un acuerdo global no han tenido que pronunciarse de nuevo sobre cada uno de los posibles pactos parciales.
El resultado de ello se ve claramente en el caso de las infraestructuras educativas. Este punto ha logrado un respaldo del 46% del profesorado que ha podido pronunciarse al respecto. Ahora bien, si se suman los más de 4.000 docentes que ya habían dicho 'sí' a todos los puntos de manera previa, el resultado final es que una mayoría del profesorado da su visto bueno a una rúbrica en esta materia.
En este punto, cabe mencionar que la Conselleria de Educación ha ofrecido una serie de inversiones hasta el ejercicio 2029 con 829,7 millones para el Plan Edificant, 400 millones en inversiones directas, 40 millones en ayudas a ayuntamientos para adecuación de CEIP y CEE, así como 140 millones para el Plan Edu Clima con el que se prevé climatizar todas las aulas y centros públicos valencianos. En el documento definitivo, además, introdujeron el compromiso de que todos los planes de inversión "priorizarán el objetivo de eliminar las aulas prefabricadas".
Plantillas, inclusión, ratios y FP, lejos del acuerdo
Más allá de los dos citados aspectos en los que existe un respaldo más o menos pronunciado, en el resto de puntos no parece que haya acuerdo ni sumando los 4.000 profesores que ya dado su 'sí' a todos los puntos previamente. En Formación Profesional, solo el 22% de los docentes de esta etapa educativa consideran que debe firmarse un acuerdo parcial al respecto. Frente a anteriores ofertas, el documento reciente incorporaba mejoras como el incremento en 2,5 millones de euros de la partida para equipamiento en ciclos formativos, el aumento de horas de tutoría destinadas a la formación en empresa, o la recuperación de las 30 horas en ciclos semipresenciales para el curso 27/28.
El mismo resultado que la FP ha obtenido el de la votación de plantillas: tres de cada cuatro profesores participantes en esta pregunta han rechazado el acuerdo. Aunque se trata de un punto de carácter especialmente técnico, cabe destacar que se ha avanzado en las últimas negociaciones con la concreción de cómo se distribuirán las 5.000 nuevas contrataciones planteadas por el departamento de Ortí o la reducción en dos días del tiempo medio para cubrir una baja. No obstante, los sindicatos creen que todavía debería mejorarse lo planteado en este punto, entre otras cuestiones, para recuperar las que se recortaron de escuelas oficiales de idiomas (EOI) y de conservatorios.
En el caso de las ratios, solo 3 de cada 10 profesores cree que es un acuerdo suficiente para ser rubricado en la mesa de negociación. Lo cierto es que la propuesta en este punto ha ido creciendo en las últimas semanas, pasando de ser prácticamente un calendario de adaptación de una norma estatal pendiente de aprobación definitiva, a una calendarización con cifras concretas que incluso mejora y amplía a otras etapas lo propuesto por el Ministerio de Educación. Los sindicatos, no obstante, siguen reclamando una mayor bajada de alumnado por aula y recuerdan que algunos profesionales, como los de orientación educativa, mantienen una ratio elevada que debería ser modificada.
Respecto a la inclusión, el resultado es el mismo que en el punto anterior: el 70% rechaza una firma del documento presentado. En este apartado se han añadido algunas novedades destacables recientemente, entre ellas el mantenimiento de al menos 187 profesionales de pedagogía terapéutica (PT) para el próximo curso o la dotación de un 'extra' de entre medio y un docente de PT o AL (Audición y Lenguaje) en todos los centros de Infantil y Primaria en un plazo de cuatro cursos. También se garantizaba un educador por unidad en los centros de Educación Especial a partir de septiembre y dotar de PTs "necesarios" para la atención a la conducta. Además, se concretaba la creación de 135 nuevas plazas de AL para el próximo año académico. No obstante, los sindicados vienen pronunciando que este punto todavía puede mejorar en aspectos relacionados con la orientación educativa y la atención a la diversidad, especialmente.
Rechazo total a la oferta sobre salarios y valenciano
Aún más críticos han sido los docentes encuestados en los puntos referentes al aumento retributivo y la lengua valenciana. Solo uno de cada nueve participantes ha dicho 'sí' a firmar el acuerdo parcial en materia salarial. Cabe recordar que Anpe y CSIF ya firmaron una propuesta de la Conselleria de Educación, que incorporaba una subida progresiva de 200 euros brutos mensuales hasta enero de 2028, seis días de libre disposición al año, y el reconocimiento de la desconexión digital.
Los tres sindicatos que han realizado esta encuesta vienen reclamando desde hace semanas que se reabra este punto y se pueda negociar al alza lo firmado con las otras dos fuerzas citadas. No obstante, desde la Conselleria de Educación se les ha venido trasladando en diferentes ocasiones que lo único que pueden hacer es sumarse a lo rubricado o, como mucho, poder incluir alguna cuestión más a través de una addenda. La base del acuerdo, no obstante, seguiría siendo la ratificada por los dos formaciones de corte conservador.
El punto sobre lengua valenciana ha contado con el visto bueno de apenas un 16% de los docentes. Una cuestión esperable, teniendo en cuenta la discordia existente en este aspecto, que incluso llevó a la Administración educativa a retirarlo de las negociaciones durante parte de las conversaciones con los sindicatos. Las formaciones progresistas piden diferentes cuestiones en torno a este aspecto, pero, sobre todo, la derogación de la ley de Libertad Educativa. Una norma que, no obstante, cabe recordar que no impulsó el propio Consell, sino los grupos PP y Vox en Les Corts, que la sacaron adelante con la mayoría parlamentaria que suman en esta legislatura.