VALÈNCIA. La duodécimo jornada de huelga indefinida en la educación pública valenciana ha puesto el foco en la Conselleria de Hacienda, cuyo titular, José Antonio Rovira, era hasta el pasado mes de diciembre el responsable de la política educativa del Consell. Del departamento de Rovira depende ahora autorizar el gasto que suponga un posible acuerdo con los sindicatos para terminar con las protestas.
En la céntrica calle del Palau y la plaza de Nápoles y Sicilia se han aglutinado centenares de manifestantes que han centrado sus proclamas en pedir la dimisión de la consellera de Educación, Carmen Ortí, y han entonado cánticos contra la gestión del propio Rovira.
De igual manera que en el resto de concentraciones de los últimos días, una marea de camisetas verdes equipadas con pitos, megáfonos, tambores y pancartas ha protagonizado una marcha en la que no ha faltado la crema solar y las botellas de agua. Ni la sombra protegía de un calor de verano.
Al ritmo marcado por decenas de músicos, los manifestantes han completado los 300 metros que separan la sede de Hacienda de la Plaza de la Virgen. Es en este último punto donde se ha producido la concentración de todos ellos, prevista inicialmente en la Plaza de Manises, justo en la puerta del Palau de la Generalitat. No obstante, Delegación de Gobierno no ha autorizado finalmente este final de recorrido y ha determinado su final en la Plaza de la Virgen, desde donde también se vislumbra la sede del Ejecutivo autonómico.
Desde los sindicatos, sus principales líderes han insistido en que “no hay que bajar la presión” en los próximos días y han confirmado que esta tarde se realizará una asamblea para determinar las acciones reivindicativas para la próxima semana. Además, han coincidido en criticar que la propuesta de la Conselleria de Educación “carece de un desglose” económico en el gasto en las diferentes acciones planteadas más allá de los salarios. Todos ellos han enfatizado en que sigue existiendo unidad de los cinco sindicatos presentes en la mesa - STEPV, CCOO, CSIF, UGT y Anpe - para seguir presionando al Consell por un mejor acuerdo.
Los estudiantes se unen a la protesta
Centenares de alumnos también se han sumado a las protestas convocadas para este viernes. El coordinador del sindicato estudiantil, Marcos Tercero, ha mostrado su “hartazgo” por lo que considera un “menosprecio de la Conselleria de Educación”. “Si hay unas víctimas de las mentiras y los recortes de esta Conselleria, estas somos los propios estudiantes”, ha declarado.
Tercero ha añadido: “Estamos hartos de estudiar en barracones, sin climatización, de pasar calor asfixiante, frío en invierno, y de que no cubran bajas”. En este sentido, asegura que el alumnado ha llegado “a un punto límite”, por lo han decidido sumarse a las protestas docentes para remarcar que están “unidos y esto no va a parar”.
Además del alumnado presente en el centro del ‘Cap i Casal’, Tercero ha explicado que muchos otros alumnos han participado en protestas celebradas en los propios centros educativos.
Especialmente crítico ha sido con la titular de Educación y el president de la Generalitat, Juanfran Pérez Llorca, a lo que ha acusado de “atacar a los docentes, a los alumnos y a las familias en su conjunto” con sus recientes declaraciones.
Lejos de considerar al alumnado como víctimas del profesorado que no quiere dar clase por la huelga, Tercero ha apuntado: “Somos rehenes del menosprecio de la Conselleria y de las políticas de recortes del gobierno de PP y Vox”.
“Día sí y día también atacan a la educación pública en su conjunto”, ha apuntado Tercero, que ha cargado contra la forma en la que, a su forma de ver, el Consell “trata a la clase trabajadora en su conjunto”: “Como si fuéramos la última de sus prioridades”.