El auditor vuelve a negarse a validar las cuentas de Sitval y detecta desviaciones en las nóminas

Empresas

La empresa pública mantiene sin formalizar la adscripción de las estaciones de ITV, valoradas en 154 millones, mientras eleva sus ingresos hasta 70,6 millones y reduce su beneficio a 5,8 millones

  • La estación de ITV de Alicante, en el polígono del Pla de la Vallonga.
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VALÈNCIA. La empresa pública encargada de las inspecciones técnicas de vehículos vuelve a cerrar el ejercicio sin el aval de sus auditores. La auditora Faura-Casas ha denegado por segundo año consecutivo su opinión sobre las cuentas de la Societat Valenciana d’Inspecció Tècnica de Vehicles (Sitval), al persistir las dudas sobre la contabilización de las estaciones de ITV propiedad de la Generalitat. A este problema, ya advertido en las cuentas de 2024, se suma ahora la detección de desviaciones tanto al alza como a la baja en las retribuciones abonadas a parte de la plantilla respecto a los límites autorizados por Hacienda, según recoge el informe de auditoría. 

El principal obstáculo continúa siendo la falta de formalización de la adscripción de las instalaciones. Sitval gestiona y utiliza 31 estaciones propiedad de la Generalitat, pero el trámite previsto para cederle formalmente su uso todavía no se ha completado. Pese a ello, la sociedad mantiene contabilizado un importe global de 154 millones de euros, calculado a partir de los flujos de caja que esperaba generar la actividad durante un periodo de 25 años. Después de aplicar las amortizaciones, estos activos figuran en el balance por un valor neto de alrededor de 137 millones.

El auditor cuestiona ese procedimiento porque considera que no se ajusta a los métodos previstos en el marco contable para valorar bienes adscritos a una empresa pública. Al no disponer de una valoración realizada con los criterios aplicables, Faura-Casas afirma que no puede determinar la diferencia entre el importe contabilizado y el valor que correspondería realmente a las instalaciones. Tampoco puede calcular qué ajustes serían necesarios en el inmovilizado, el patrimonio neto, los impuestos diferidos ni la cuenta de resultados.

La situación reproduce la advertencia formulada sobre las cuentas de 2024, cuando el auditor ya se negó a validar los estados financieros de Sitval por la misma valoración de los activos y por la inexistencia de una adscripción formal de las estaciones. En aquel ejercicio también puso el foco en los pagos realizados para homogeneizar los salarios de la plantilla sin disponer previamente del informe favorable de Hacienda.

Diferencias en los salarios autorizados

La cuestión laboral continúa presente en el informe correspondiente a 2025, aunque en términos distintos. Sitval solicitó durante el ejercicio la aprobación de su Relación de Puestos de Trabajo, que recibió informe favorable en abril. Posteriormente, la Dirección General de Presupuestos autorizó en julio las retribuciones máximas individuales de 926 puestos, así como los límites aplicables al complemento personal transitorio y al complemento de antigüedad.

Sin embargo, tras revisar las cantidades percibidas por los trabajadores, el auditor detectó desviaciones tanto por encima como por debajo de las retribuciones comunicadas y autorizadas. El informe no cuantifica las diferencias ni concreta cuántos empleados están afectados, pero advierte de que podrían obligar a regularizar los importes no autorizados.

La revisión se produce en una empresa en la que los costes laborales representan, con diferencia, la principal partida de gasto. Sitval destinó 54,07 millones de euros a personal durante 2025, un 5,4% más que los 51,29 millones del año anterior. De esa cifra, 42,87 millones correspondieron a sueldos y salarios y otros 11,2 millones a cargas sociales.

El aumento de esta partida contribuyó a estrechar el margen de la sociedad. Sitval elevó su cifra de negocio un 2,4%, desde 68,96 hasta 70,61 millones de euros, pero su beneficio descendió un 17,6%, desde siete millones hasta 5,77 millones. El resultado de explotación también se redujo, de 8,61 a 7,16 millones, mientras que los otros gastos de explotación crecieron hasta superar los nueve millones.

Más de dos millones de inspecciones

El crecimiento de los ingresos coincide con un aumento de la actividad. Según el informe de gestión, Sitval realizó aproximadamente 2.046.522 inspecciones durante 2025, un 5% más que en el ejercicio anterior. La red operativa estaba formada al cierre del año por 30 estaciones fijas, 102 líneas de inspección y diez unidades móviles distribuidas por la Comunitat Valenciana.

Durante las revisiones se detectaron 320.592 vehículos con defectos graves, equivalentes al 15,7% de las inspecciones periódicas efectuadas. De ellos, 80.148 presentaban fallos vinculados al sistema de emisiones contaminantes.

  • Foto: EDUARDO MANZANA 

La sociedad asegura también haber mejorado la atención al usuario. Durante el ejercicio recibió 1.640 quejas, un 70% menos que en 2024, mientras que las reclamaciones aumentaron ligeramente, un 0,5%, hasta las 349. Sitval vincula esta evolución a la optimización del sistema de cita previa, la ampliación de los canales digitales y la reducción de los tiempos de espera, aunque el informe no aporta datos concretos sobre estas demoras.

La cesión sigue pendiente tres años después

La indefinición también aparece en las cuentas de 2025 del Ivace. El organismo señala que todavía está pendiente que su Consejo de Dirección defina tanto la modalidad de cesión de las estaciones a Sitval como las posibles contraprestaciones que percibiría por sus funciones como órgano supervisor.

El problema se prolonga así más de tres años después del retorno a la gestión pública. Las concesiones privadas finalizaron entre febrero y marzo de 2023, tras las prórrogas concedidas para compensar la suspensión de actividad durante la pandemia. Desde entonces, Sitval presta directamente el servicio, pero continúa sin completarse el encaje patrimonial de los activos que utiliza.

Las propias cuentas de la sociedad defienden la valoración utilizada. Sitval explica que, al carecer de una relación detallada de los bienes que integran cada estación, recurrió al descuento de los flujos de efectivo futuros para calcular el valor del derecho de uso. Eligió un horizonte de 25 años por ser similar a la duración de las antiguas concesiones. Es precisamente ese criterio el que el auditor considera contrario a las reglas contables aplicables a la adscripción de bienes públicos.

Modernización de los equipos

Pese a las incertidumbres contables, Sitval continuó en 2025 con la modernización tecnológica de las estaciones. La sociedad sustituyó 263 equipos informáticos obsoletos procedentes de las antiguas concesionarias y avanzó en la renovación de redes, la seguridad de los centros de datos y la implantación de cuadros de control con información productiva en tiempo real.

También está extendiendo los sistemas de videovigilancia y las centrales receptoras de alarmas a estaciones que carecían de estas instalaciones. La inversión conjunta en inmovilizado material e informático se situó, no obstante, en torno a 718.000 euros durante el ejercicio.

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