VALÈNCIA. Fin a la negociación. La dirección de Ford Almussafes y UGT, sindicato mayoritario en la factoría, han alcanzado un acuerdo sobre el nuevo marco laboral de la planta valenciana hasta 2030, tras meses de negociaciones. El pacto contempla incrementos salariales por encima del IPC y una mejora de la Gratificación Especial, que alcanzará los 1.000 euros desde 2027 y que, a partir de 2029, se incorporará a las tablas salariales y evolucionará al mismo ritmo que los salarios.
El acuerdo incluye además una cláusula de revisión con efectos retroactivos al 1 de enero de cada ejercicio, con el objetivo de garantizar la actualización salarial durante toda la vigencia del Acuerdo 2030, según avanzan desde el sindicato.
Más allá de las condiciones económicas, uno de los principales objetivos del pacto es dotar de estabilidad a la factoría en un momento clave para su futuro, marcado por la alianza entre Ford y Geely. UGT considera que el nuevo marco permitirá afrontar los próximos años con mayor certidumbre y contribuirá a preservar y generar empleo directo e indirecto en torno a la planta, además de impulsar la actividad económica vinculada a la factoría en la Comunitat Valenciana.
"Desde UGT, estamos firmemente convencidos, ahora que estamos a punto de celebrar el 50 aniversario de la factoría, de que el respaldo unánime en nuestras asambleas para la consecución del Mecanismo Red, y para lograr este Acuerdo 2030 ha sido clave y decisivo para que Ford Almussafes vuelva a ser lo que fue en otros tiempos, y poder así mirar con optimismo hacia otros 50 años", subrayan.
Cabe recordar que este documento sustituirá al actual Acuerdo por la Electrificación, que vence este año, y que permanecerá vigente hasta el 31 de diciembre de 2030. También constituirá la base para la negociación del XIX Convenio Colectivo de Ford España y del resto de negociaciones laborales que se produzcan durante su vigencia.

- Archivo - Ford Almussafes. -
- Foto: ROBER SOLSONA
Fue hace unos días cuando la multinacional presentó su propuesta final para Almussafes que incluía, entre otras medidas, subidas salariales por encima del IPC, una gratificación extraordinaria de 1.000 euros anuales y nuevas primas vinculadas al lanzamiento de programas, además de diferentes medidas de flexibilidad productiva.
A priori, este planteamiento fue bien recibido por el Comité de Empresa, liderado por UGT, que abrió una consulta para conocer el sentir de la plantilla. Ahora bien, UGT exigía tres condiciones para dar por cerrado el acuerdo: una cláusula de revisión salarial con efectos retroactivos desde el 1 de enero; incorporar la gratificación especial de 1.000 euros a las tablas salariales y crear una comisión que garantice la corrección de cualquier desviación del IPC dentro del denominado escudo del 20% durante los cuatro años de vigencia del convenio.
Finalmente, se ha conseguido un paquete que permitrá la paz laboral en unas instalaciones que se preparan para un nuevo futuro tras la alianza con Geely.