VALÈNCIA. La posición de la Comunitat Valenciana como autonomía con poder de atracción sobre las empresas asentadas en España ha sido una constante durante casi cada ejercicio de la última década, con un balance positivo superior a las 640 mercantiles entre entradas y salidas desde 2015.
De hecho, solo la Comunidad de Madrid mejora las cifras de la autonomía valenciana en ese periodo, un escenario al que habrían contribuido por supuesto factores como el éxodo empresarial acontecido en Cataluña a causa del procés pero que aún hoy se mantiene tras arrojar, en el caso valenciano, uno de sus mejores resultados en 2024.
De este modo, los únicos saldos negativos que ha experimentado la Comunitat Valenciana a lo largo de la última década se concentran en 2016 y los dos ejercicios posteriores al estallido de la pandemia de la covid-19, según se desprende de un reciente informe cambios de domicilio de mercantiles publicado por la plataforma Informa D&B. En esos tres años el balance acumulado sería de 130 empresas en negativo, un resultado que ya es de por sí inferior al del año 2024 en solitario, cuando llegaron más de 140 compañías de las que decidieron marcharse a otras regiones del país.
Esta última cifra, además, va en consonancia con la creación de empresas en suelo valenciano en el último año. Durante el pasado ejercicio, y según el Instituto Nacional de Estadística (INE) las nuevas mercantiles crecieron en la Comunitat Valenciana más de un 24% respecto a 2023.
Por trimestres, la autonomía valenciana registró saldos positivos en dos de cada tres de ellos durante la última década, un balance que solo mejoran las Islas Baleares y la Comunidad de Madrid. Estas dos regiones, de hecho, son las únicas donde las empresas llegadas de otros puntos del país han superado en cada ejercicio y desde 2015 a las que decidieron marcharse a otros territorios de España. Una situación que es especialmente notoria en el segundo caso, que sigue haciendo valer su posición de capitalidad para atraer, año tras año, a un buen número de compañías. Solo en 2024, el saldo de la Comunidad de Madrid rebasó las 260 empresas en positivo y en otros periodos, como 2017, llegó a superar las 900.
El dato anterior, muy abultado, es consecuencia en gran parte del éxodo empresarial que se vivió en Cataluña después del referéndum sobre su independencia, que se celebró en octubre de 2017. De hecho, solo entre el último trimestre de ese año y el primero de 2018 Cataluña registró un balance negativo entre entradas y salidas de empresas de más de 2.600 mercantiles.
Paralelamente, y en el mismo periodo, la Comunidad de Madrid alcanzó un saldo positivo de 1.700 compañías, que en la Comunitat Valenciana fue de alrededor de 350. Así pues, el impacto del procés produjo, como es sabido, que muchas de estas empresas también se asentaran en suelo valenciano, algunas de las cuales, como es el caso de Sabadell han aprobado ya el retorno de su sede social a Cataluña.
En cualquier caso, y en lo que se refiere a las entradas y salidas de empresas en suelo valenciano, esos dos trimestres suponen juntos su mejor periodo en la última década, aunque el pasado año, no obstante, se alcanzaron de nuevo registros muy significativos con un saldo positivo de hasta 55 compañías solo en el último trimestre de 2024 o de más de 35 entre los meses de enero y marzo. Así pues, y en total, el balance valenciano a lo largo del último ejercicio fue positivo en más de 140 mercantiles, un resultado que solo es superado por los cosechados durante el éxodo empresarial catalán.
Liderazgo por ventas en 2024
De hecho, el registro de la Comunitat Valenciana es el segundo mejor de 2024 por número de entidades y el primero con diferencia si se mira el volumen de ventas de las empresas que decidieron asentarse o marcharse de territorio valenciano. En concreto, el saldo fue de más de 7.574 millones de euros, una cifra que se debe, sobre todo, al cambio de la sede social de Ford España, que hizo efectivo su traslado a Almussafes el pasado año pese a comunicarse ya en el ejercicio previo.
En cuanto a las autonomías de origen de las empresas que se instalaron en la Comunitat Valenciana a lo largo de 2024, la mayoría llegaron desde Madrid (209) y Cataluña (127), aunque también se aprecian cifras destacadas en otras regiones como Andalucía y Murcia, una situación que podría explicarse en buena medida por el peso poblacional y empresarial sobre el total del país de las primeras y por las relaciones de proximidad con la última.
Comunidades autónomas
Por su parte, y tras la Comunidad de Madrid y la Comunitat Valenciana, las regiones con mejor balance entre entradas y salidas de empresas desde 2015 serían las Islas Baleares, con poco más de 500, y más de cien por debajo del resultado valenciano, y Galicia, ya muy lejos con un saldo positivo superior a las 215 mercantiles.
En el lado opuesto, y junto a Cataluña, que presenta el balance negativo más destacado desde 2015 con casi 5.600 compañías trasladadas a otras comunidades más de las que llegaron, se encontraría Castilla y León, con un saldo en negativo de más de 600 empresas. Por delante, también figurarían País Vasco (-424), Murcia (-325), y Navarra (-201).