VILLENA. La empresa de plásticos Rototank ha formalizado el cambio de sede social de todo su grupo desde Biar a Villena. Un movimiento que queda reflejado en dos modificaciones del Boletín Oficial del Registro Mercantil (Borme) correspondientes a sendas mercantiles vinculadas a la actividad industrial del grupo, que sitúan el nuevo domicilio en el Polígono Industrial Bulilla de Villena.
De este modo, se recoge, por un lado, el cambio de domicilio social de Urban Gravity a la calle Aparadoras, del Polígono Industrial Bulilla. La decisión modifica la sede de esta sociedad, que en ejercicios anteriores había fijado su domicilio en Biar. Previamente, el Registro Mercantil anotaba el traslado de la propia Rototank a la misma ubicación del polígono villenense. La decisión culmina un proceso iniciado varios años atrás y que había ido dando pasos sucesivos tanto en el plano administrativo como en el productivo. En junio de 2022, como publicó este medio, Urban Gravity, filial de innovación del grupo, ya había trasladado su domicilio social desde Barcelona a Biar, estableciéndose en la sede que entonces mantenía Rototank en ese municipio del interior de la provincia de Alicante. Aquel cambio, inscrito a finales de mayo de ese año, se produjo en paralelo a una modificación del objeto social de la mercantil, que pasó a incluir la fabricación de productos plásticos o metálicos, entre ellos contenedores y camiones, además de la gestión de servicios asociados a su desarrollo.
Y es que, Urban Gravity, la firma filial de innovación de Rototank -empresa alicantina de contenedores de residuos participada al 50% por el expresidente de la CEOE Juan Rosell- cambió entonces su domicilio social desde Barcelona a Biar, precisamente, a la misma sede de Rototank. La compañía, desde entonces alicantina, tiene como administrador único a Johnny Rosell y está participada al 50% por la compañía Congost Plastic SA de la que es presidente, consejero delegado y consejero Juan Rosell, al igual que Rototank.
En aquel momento, los responsables de la compañía ya habían anticipado la necesidad de nuevas instalaciones ante el incremento de actividad previsto. La empresa había planteado la posibilidad de agrupar en un único centro los procesos productivos y logísticos que se desarrollaban en la nave de Biar, una instalación que había crecido de forma progresiva a lo largo del tiempo. La búsqueda de suelo industrial se abrió entonces a distintos puntos de la provincia de Alicante y no descartaba otras localizaciones, aunque el objetivo declarado era disponer de un espacio que permitiera una organización más funcional de la actividad.
Ese planteamiento se concretó a finales de 2022 con el anuncio de la construcción de una nueva planta de producción en Villena. El Ayuntamiento concedió las licencias para edificar en el Polígono Industrial Bulilla, donde la empresa proyectó una inversión de cinco millones de euros. El proyecto incluía nuevas instalaciones destinadas a centralizar la fabricación de productos plásticos, con previsiones de ampliación de plantilla y de crecimiento de la capacidad productiva. En aquel anuncio, el consistorio subrayó la localización del polígono, próximo a la futura Zona de Actividades Logísticas y a los planes de desarrollo del nodo logístico ferroviario vinculado al Corredor Mediterráneo.
Dos años después, en noviembre de 2024, Rototank presentó públicamente sus nuevas instalaciones en Villena. La planta, con una superficie cercana a los 20.000 metros cuadrados, daba empleo entonces a unas 70 personas y fijaba como objetivo alcanzar el centenar de trabajadores en 2025. La compañía explicó que el traslado respondía a la falta de espacio en las anteriores instalaciones de Biar, a pesar de que una parte relevante de la plantilla ya residía en Villena. La puesta en marcha de la nueva fábrica permitía elevar la capacidad de producción hasta los 40.000 contenedores anuales y abrir una nueva etapa en la estrategia industrial del grupo.
Según las últimas cuentas depositadas por la empresa Rototank en el registro Mercantil, las de 2024, la sociedad está en una fase de consolidación creciente "con una penetración importante en el mercado". Durante ese año, la memoria de cuentas refleja que la facturación bajó un 12,1% en relación a los datos de 2023, de 11,8 millones hasta 10,4 millones en 2024. Eso sí, los beneficios se vieron incrementados en casi un 42%, de casi 786.000 euros en 2023 hasta 1,12 millones en 2024.
La empresa Rototank, fundada en 1994 y heredera de la antigua Jesmar, había desarrollado su actividad durante años en Biar, desde donde impulsó tanto su crecimiento nacional como su presencia en mercados exteriores. En 2021 la compañía ya se encontraba inmersa en un proceso de expansión que exigía nuevas capacidades productivas. La decisión de situar la nueva planta en Villena y, posteriormente, de trasladar allí la sede social, vincula de forma directa al grupo con este municipio del Alto Vinalopó.