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De Sueca al mundo

Naqua, la firma de dermocosmética valenciana que ha conquistado a las clínicas médicas

Liderada Daniel Osca, la compañía está presente en 800 clínicas en su actividad nacional e internacional

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VALÈNCIA. Mientras buena parte de la industria cosmética ha concentrado históricamente su estrategia en farmacias y grandes canales de distribución, la compañía valenciana Naqua ha construido su crecimiento desde un ámbito mucho más especializado: el de las clínicas de medicina estética y dermatología. Desde Sueca, esta firma valenciana ha desarrollado un modelo centrado en la prescripción profesional y en el tratamiento postclínico, una apuesta que, con el paso de los años, le ha permitido consolidarse en un nicho de alto valor añadido.

"Desde el principio vimos que nuestro producto tenía un efecto de regeneración muy eficiente en tratamientos médicos agresivos, como láseres o peelings, y que ahí había una oportunidad clara", explica Daniel Osca, consejero delegado de la compañía. "En centros de estética ese tipo de tratamientos no se hacen, pero en clínicas médicas sí, y el postratamiento estaba bastante olvidado", reconoce. Ahora, son una firma con 2,8 millones de facturación y presente en más de 800 clínicas a través de productos como geles regerantes, retinoles, mascarillas, contorno de ojos o nutricosmética. Además, la compañía ha iniciado un crecimiento intercional que impulsará tras la entrada de Laproe, el vehículo de inversión del empresario Víctor Carrasco, en su accionariado.

El germen de Naqua se remonta a 2004 como una empresa familiar ligada inicialmente a la distribución de productos de estética procedentes de Centroeuropa. El proyecto surge a partir de la experiencia profesional de la madre de Osca, esteticista de formación y con una amplia red de contactos en el sector. Osca, de formación ingeniero informático, trabajó en consultoras tecnológicas en Barcelona con grandes compañías, y decidió que con su aprendizaje en estructuras empresariales y el expertise y formación de su madre en cuidado de la piel poner en marcha la empresa. Durante sus primeros años, la compañía actuó como distribuidora en centros de estética. Sin embargo, los inicios fueron complicados.

"En dos años la empresa no iba bien y estuvimos a punto de cerrar”, recuerda Osca. Fue entonces cuando decidieron dar un giro estratégico que marcaría el futuro de la compañía: abandonar el canal de los centros de estética y apostar por el emergente ámbito de la medicina estética y dermatológica. "Cuando decidimos posicionarnos exclusivamente en clínicas médicas nos decían que no íbamos a durar", recuerda. "Todo el mundo estaba vendiendo en farmacia, donde había muchos jugadores y farmacéuticas con grandes recursos detrás. Pero era un océano azul y nosotros apostamos por un nicho mucho más pequeño".

El valor de la prescripción médica

Ese posicionamiento permitió a la compañía diferenciarse en un momento en el que la prescripción en clínica todavía no abundaba. "Hace veinte años el médico no se sentía cómodo prescribiendo productos para el cuidado en casa; se derivaba todo a la farmacia”, explica Osca. "Hoy está claro que el home care es fundamental para reestablecer la piel tras un tratamiento, y ahí nuestros productos tienen una eficacia muy alta".

El aumento de la actividad y la necesidad de adaptar formatos y formulaciones llevó a la compañía a dar un nuevo paso en 2012: crear su propia marca. "Nuestros proveedores estaban enfocados en fabricaciones altas y con poca versatilidad", explica Osca. "Así que decidimos crear nuestra propia marca con nuestras necesidades, trabajando con distintos proveedores".

Actualmente, Naqua cuenta con laboratorio propio en Sueca, donde asume funciones de investigación, desarrollo y control de calidad, además de realizar la primera fase de producción que luego desarrolla al completo junto a sus proveedores. Su filosofía de producto se basa en el uso de Hydro-Light, un agua optimizada molecularmente para aumentar la regeneración, combinada con principios activos en las concentraciones máximas recomendadas. "Siempre trabajamos con activos al máximo que permite el fabricante del ingrediente. Eso es clave para la eficacia", subraya Osca.

El desarrollo de nuevos productos está estrechamente ligado a los cambios regulatorios del sector. "La regulación de los retinoles ha cambiado completamente el mercado", señala el CEO. "Ahora se ha migrado a retinales y nosotros vamos a presentar nuevas formulaciones en el próximo Congreso Nacional de Medicina Estética (SEME) en Málaga. Es un producto muy brillante en la formulación que será un antes y un después".

Además, entre las últimas innovaciones Naqua ha incorporado activos como los exosomas, tanto en soluciones antiedad como capilares, un segmento en fuerte crecimiento. La compañía también explora el ámbito de la nutricosmética. "Es un sector que está creciendo mucho, sobre todo online, aunque en nuestro nicho todavía tiene un peso menor", explica Osca.

Internacionalización como palanca de crecimiento

Actualmente, Naqua cuenta con una plantilla de 24 personas y una facturación superior a los tres millones de euros. Está presente en cerca de 800 centros y opera en mercados como Polonia, Ucrania o Colombia. La internacionalización se perfila como su principal palanca de crecimiento, con la vista puesta en nuevos mercados como Vietnam o Emiratos Árabes Unidos a partir de 2026. "Cada país tiene su propia regulación y hay que adaptarse”, explica Osca. “En algunos mercados el protector solar es considerado medicamento, en otros no, y eso condiciona la forma de llegar". Con un plan estratégico que fija su primer gran hito en 2030, Naqua afronta esta nueva etapa con un crecimiento prudente y controlado. “No buscamos un riesgo elevado, sino un proyecto a largo plazo”, concluye su CEO.

En este contexto de consolidación, Naqua ha dado un nuevo paso con la entrada en su capital de Laproe, quien ha adquirido una participación minoritaria relevante, lo que conlleva la entrada del vehículo fundado por Víctor Carrasco en el consejo de administración. "La entrada de Víctor tiene mucho que ver con el relevo generacional", explica Osca. "Mis padres se jubilan y necesitábamos a alguien que actuara como catalizador para escalar la empresa, con experiencia en crecimiento y en proyectos de valor añadido”

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