VALÈNCIA. La Audiencia Provincial de Valencia condenó este martes al expresidente de la Generalitat Valenciana y exministro de Trabajo Eduardo Zaplana a 10 años y 5 meses de cárcel por los delitos de prevaricación, cohecho, falsedad y blanqueo de capitales en el marco del caso Erial por el que fue detenido en 2018. Además, la Sala castiga al otro dirigente del PP con 17 años y 10 meses de inhabilitación para empleo y cargo público, tres para el ejercicio de su profesión y multas por un importe superior a los 25 millones de euros. De esta manera, Zaplana se convierte en el segundo presidente de la Generalitat condenado después de que en 2017 lo fuera su ex mano derecha, José Luis Olivas, por fraude fiscal.
Una sentencia que pondrá a prueba la resistencia de la marca PPCV liderada por Carlos Mazón, quien precisamente se inició en la primera línea política como director general del Instituto Valenciano de la Juventud (Ivaj) a finales de los años noventa con Zaplana al frente de la Generalitat, para luego continuar bajo la presidencia de Francisco Camps, en este caso al frente del área de Consumo del Gobierno valenciano.
El actual jefe del Consell reaccionó a la noticia de la condena admitiendo que no le resultaba "indiferente", pero insistió en que la resolución todavía "no es firme" y manifestó su "máximo respeto" a las decisiones judiciales. Un mantra que viene repitiendo de forma constante ante este tipo de situaciones, si bien en este caso destacó que también este martes, se había conocido la absolución del expresidente de la Diputación de Alicante -e histórico 'zaplanista'- José Joaquín Ripoll en la causa del Plan Zonal de Residuos de la Vega Baja.