VALÈNCIA. El mercado laboral, el aumento de las bajas por incapacidad temporal y el futuro de las pensiones centran buena parte del debate económico y social en España. En este contexto, el secretario de Estado de la Seguridad Social y Pensiones, Borja Suárez (Madrid, 1973), atiende a Plaza en el marco de una visita a València con motivo del 'II Congreso Internacional la IA en el Mundo del Trabajo'.
Suárez es doctor en Derecho y licenciado en Derecho y Ciencias Políticas por la Universidad Autónoma de Madrid en la que ha desarrollado su actividad docente e investigadora como Profesor Titular de Derecho del Trabajo y Seguridad Social. En junio de 2018 fue nombrado director general de Ordenación de la Seguridad Social y desde junio de 2022 viene ocupando el cargo de secretario de Estado de la Seguridad Social y Pensiones.
Durante la entrevista repasa los principales retos del sistema de pensiones, defiende que las reformas garantizarán su sostenibilidad pese a la jubilación de la generación del baby boom y rechaza que los actuales pensionistas deban contribuir al MEI. Además, discrepa de los empresarios al atribuir el incremento de las bajas a la saturación de la sanidad pública y tacha de "estrambótica" la propuesta de la CEOE para que la Seguridad Social asuma su coste desde el primer día.
P. España ha alcanzado un récord de afiliación impulsado por el avance económico. No obstante, en muchos sectores, como aquellos vinculados a los servicios, siguen predominando sueldos bajos y escasa estabilidad. ¿Le preocupa que los buenos datos macroeconómicos no sean interpretados como tal por el ciudadano de a pie?
R. Cuando analizamos los datos, la dimensión macro ofrece una fotografía extraordinariamente positiva. Es incontestable que nuestro mercado de trabajo ha mejorado de una manera espectacular en estos últimos años. Eso no significa que haya desaparecido toda la precariedad e inestabilidad, pero teníamos un mercado de trabajo que era una anomalía en términos comparados con el resto de Europa.
Era completamente inexplicable por qué aquí había tanto desempleo y tanta temporalidad y esto ha cambiado para siempre. Se ha producido un cambio estructural, una gran transformación de nuestro mercado de trabajo, que ahora se parece al de los países de nuestro entorno. La foto macro es indiscutible.

- Borja Suárez, secretario de Estado de la Seguridad Social y Pensiones. -
- Foto: KIKE TABERNER
Evidentemente, tenemos que ir a los casos concretos y analizar una realidad en la que sigue habiendo problemas en algunos puntos. La trayectoria de crecimiento que llevamos es tan espectacular que creo que no va a haber ningún momento de la historia con un crecimiento del empleo tan fuerte. En otras ocasiones, el crecimiento ha sido casi tan fuerte como el de ahora, pero el empleo generado era de muy mala calidad.
El tejido productivo en España tiene unas características muy concretas y un peso importante de actividades vinculadas al turismo. No obstante, hay más gente trabajando en actividades de alto valor añadido que en la hostelería, por ejemplo. Este rasgo se va consolidando con el tiempo y lo que tira más del crecimiento del empleo son, precisamente, las actividades de alto valor añadido.
A su forma de ver, este cambio que se ha producido en el sistema es para siempre. ¿Le preocupa el impacto que pueda tener la inestabilidad internacional y el alza inflacionista sobre el mercado de trabajo?
Si echamos la vista atrás, vemos que en los últimos años hemos tenido un contexto internacional tremendamente desfavorable. A pesar de ello, toda esta transformación y mejoría del mercado de trabajo se ha podido ir asentando. Hace unas semanas la incertidumbre era mayor que ahora, parece que no vamos a vivir una crisis de la inflación como la del año 2022.
El impacto se está mitigando gracias a las medidas de respuesta del Gobierno. No tenemos ninguna señal de que esto esté afectando negativamente a la actividad económica, más bien todo lo contrario. Lo único que hemos visto estos meses es cómo la creación de empleo se acelera.
Los empresarios sitúan el absentismo como uno de los grandes lastres de la economía española. ¿Lo comparte?
Me parece un error que los empresarios hablen de absentismo, que es una ausencia injustificada al trabajo, pero no de lo que estamos hablando. Ausencias injustificadas ha habido siempre, pero tienen una importancia muy limitada. Lo que estamos viendo, no solo en España, sino en el resto del mundo, es que desde la pandemia ha habido un incremento sustancial de incapacidades temporales.

- Borja Suárez, secretario de Estado de la Seguridad Social y Pensiones. -
- Foto: KIKE TABERNER
Hay bajas que duran mucho más tiempo que antes, algo que hemos analizado con los empresarios y los sindicatos, y creo que tenemos un diagnóstico certero de cuáles son los problemas. El principal es la saturación de los servicios públicos de salud, lo que se traduce en una ralentización de los procesos de recuperación. Otro ámbito donde se pueden hacer mejoras es en la articulación del papel que tienen los distintos actores que participan en la gestión de los procesos de incapacidad temporal.
Recientemente, la CEOE ha pedido que la Seguridad Social asuma el coste de las bajas desde el primer día…
Me parece una propuesta un poco estrambótica, dicho con todo el cariño y todo el respeto. El esquema de implicación de las empresas en los procesos de incapacidad temporal está muy consolidado en nuestro país desde hace más de 30 años. España está entre los países en los que la implicación de las empresas en la financiación de los procesos de IT es menor.
La principal causa del incremento de los procesos de IT tiene que ver con la saturación de los servicios públicos de salud y al cambio que se produce después del covid con un crecimiento muy importante de las patologías mentales.
En lo que va de año, algo más del 30% de las jubilaciones han sido con modalidad anticipada. ¿Le preocupa que haya tanta salida prematura del mercado de trabajo?
No me preocupa el dato, porque antes de la reforma de 2021 estaba por encima del 40%. Hemos corregido uno de los rasgos anómalos de nuestro país frente a otras realidades europeas, donde el peso de la jubilación anticipada es menor que aquí. Viendo la tendencia de estos últimos años, esto va descendiendo y estamos en unos niveles mucho más bajos.
Viendo estos datos, ¿deberían aumentar las penalizaciones sobre las jubilaciones anticipadas para desincentivarlas aún más?
Esto no está encima de la mesa. El diseño de las penalizaciones por la jubilación anticipada fue acordado con sindicatos y patronal y creemos que está dando muy buenos resultados. Además, las fórmulas dirigidas a la prolongación de la vida laboral están dando muy buenos resultados. Hemos hecho cambios para favorecer la salida gradual del mercado de trabajo y una mayor compatibilidad de la pensión con el trabajo, que, en su conjunto, supone que los mayores de 60 sea el colectivo que crece de una forma más importante en términos de ocupación.

- Borja Suárez, secretario de Estado de la Seguridad Social y Pensiones. -
- Foto: KIKE TABERNER
Siendo el Mecanismo de Equidad Intergeneracional (MEI) una aportación para sostener el sistema que no genera derecho a más pensión, ¿no deberían contribuir también los actuales pensionistas, que en su día no sufrieron esa carga?
No soy muy receptivo a la idea de que los jubilados o pensionistas actuales son unos privilegiados. La pensión media está en 1.370 euros. Si esto es ser un sistema extraordinariamente generoso, ¿cómo serán los demás? El MEI es un instrumento para afrontar el reto mayúsculo que supone la jubilación de la macrogeneración del baby boom. Ahora mismo tenemos una situación más holgada, hemos reducido el déficit y estamos muy cerca del equilibrio, que lograremos esta misma década.
Con esto nos estamos preparando para los momentos de mayor dificultad que se van a producir a partir de la década de 2040. Lo que estamos haciendo es empezar a ahorrar y preparándonos para ese momento de mayor presión. Pedimos a los ocupados un pequeño esfuerzo y se ha visto que esto no ha ralentizado la creación de empleo.
Pedir a los pensionistas que contribuyan a eso es tanto como decir que les vamos a rebajar la pensión. Quienes hoy disfrutan de una pensión lo hacen por haber tenido una vida laboral en un mercado de trabajo mucho peor que el que tenemos ahora. Han generado un derecho con el paso del tiempo y tienen toda la legitimidad para seguir disfrutando de una pensión mínima y que se revalorice para mantener su poder adquisitivo todos los años.
Planteaba que la pensión media está en unos 1.300 euros, pero también hay trabajadores que ganan menos que eso y pagan el MEI, mientras hay pensionistas con salarios de más de 3.300 euros que no lo pagan. ¿No resulta paradójico?
El MEI lo pagan sustancialmente las empresas, que es un elemento importante a tener en cuenta. El SMI se está acercando poco a poco a esos 1.300 euros de pensión media actual. Además, hay una garantía muy importante de pensiones mínimas, que sufrieron una modificación importante para dignificarlas.
Por otro lado, quienes tienen hoy una pensión de 3.000 euros, que no es la regla general, son personas que han hecho un esfuerzo contributivo muy importante durante muchos años. Nuestro sistema es contributivo, tiene en cuenta el esfuerzo realizado durante toda la vida laboral, sin perjuicio de la solidaridad y la redistribución. Lo que es importante en este punto es que preservemos la lógica del sistema, que combina el componente contributivo con la dimensión redistributiva.
¿Cómo está ahora la hucha de las pensiones? ¿España, por tanto, puede garantizar a la generación del baby boom que no llegará una reforma que acabe menguando sus pensiones?
El fondo de reserva tiene ya más de 15.000 millones y a finales de este año no estaremos muy lejos de los 20.000 millones de euros. Es la trayectoria prevista, que nos va a permitir acumular un volumen de recursos muy importante para hacer frente al momento crítico que llegará a finales de la próxima década y en la de los años 40.

- Borja Suárez, secretario de Estado de la Seguridad Social y Pensiones. -
- Foto: KIKE TABERNER
Lo que habíamos previsto se está desarrollando en los términos que habíamos previsto. Estamos garantizando la sostenibilidad del sistema a largo plazo, por lo que nuestro sistema va a poder preservar su configuración actual dentro de 25 años.
Aunque es algo que todavía queda lejos, ¿cree que los jóvenes podrán tener una pensión equiparable a la de sus padres?
Evidentemente. Toda esta reforma la hemos hecho pensando en los jóvenes. Había que resolver un problema que venía del año 2013 al congelar las pensiones con una revalorización del 0,25, por lo que teníamos que garantizar el mantenimiento del poder adquisitivo. Pero también había que adoptar reformas para los pensionistas del futuro, teniendo en cuenta el reto mayúsculo de que en los próximos años se vaya a jubilar mucha gente, lo que implica una mayor previsión de gasto.
El Gobierno presentó en abril su proyección sobre el gasto a largo plazo del sistema con una nueva herramienta muy sofisticada que nos dice que el gasto va a crecer porque va a haber más pensionistas, que, además, van a tener una pensión digna. Pero el crecimiento se va a hacer en términos asumibles y sostenibles. El Gobierno está convencido de que la trayectoria es positiva.
La AIReF también evalúa si las reformas están siguiendo la trayectoria prevista y los niveles de gasto son asumibles. En el informe del año pasado aprobamos y en el de este año hemos mejorado la nota. Esto es una prueba de que las cosas van bien. Además, tenemos el Pacto de Toledo como gran acuerdo de pensiones, con una comisión parlamentaria que va planteando una serie de recomendaciones. Es un elemento esencial para preservar un sistema fuertemente enraizado en la sociedad española y que nadie se va a atrever a tocar.
¿Cómo está funcionando la jubilación activa? ¿Cuántas personas y en qué sectores se han acogido a este mecanismo desde que entró en vigor?
La jubilación activa que lleva en vigor desde abril del año pasado. Hemos visto que se ha doblado el número de personas que se incorporan a la jubilación activa. Sigue habiendo un peso muy importante de autónomos, pero también se está incrementando la compatibilidad en el régimen general. No hay sectores que resulten particularmente fuertes, pero sí me parece importante destacar que el número de personas acogidas a este mecanismo está creciendo de manera muy significativa.

- Borja Suárez, secretario de Estado de la Seguridad Social y Pensiones. -
- Foto: KIKE TABERNER
¿Qué valoración le merece la reforma de las pensiones que llevará a cabo Alemania? ¿Cree que España debería seguir estos pasos e incorporar una cotización adicional para crear un fondo ‘extra’ que invierta en los mercados financieros?
Hay que diferenciar dos planos: las pensiones y el ahorro. España tiene margen para mejorar los instrumentos de ahorro a largo plazo, necesitamos tener mayor músculo inversor. La solución alemana responde a una realidad muy distinta a la española, donde el sistema público de pensiones tiene un peso fundamental, pero no tanto como aquí. El sistema que tenemos configurado ahora debe preservarse sin perjuicio de que haya margen para el impulso de instrumentos de previsión social complementaria.
¿Vería con buenos ojos ese mecanismo adicional?
La parte del ahorro está muy vinculada a la mejora del mercado de trabajo. Los planes de pensiones son, sobre todo, instrumentos salariales, porque lo que va en forma de aportación es un salario diferido. Que esa mejoría en el mercado de trabajo se traduzca en que, en el marco de la negociación colectiva, las empresas impulsen planes de pensiones, pues es algo que merece una valoración positiva.
Un informe reciente de Fedea destaca la reducción de la temporalidad con la reforma laboral de 2021, pero ve limitados los efectos sobre la estabilidad por el descenso del tiempo medio de duración de los contratos indefinidos. ¿Cómo se puede lograr una mayor estabilidad, especialmente entre los más jóvenes?
Ha habido un cambio. Antes de la reforma laboral, casi el 60% de los menores de 30 años tenía un contrato temporal. Ahora el 80% tiene un contrato indefinido, ha habido un cambio radical. Hay que seguir favoreciendo la estabilidad, pero hemos alcanzado unos niveles en el sector privado que son perfectamente equiparable a los de Europa. A veces nos pierde un poco el ansia por encontrar aspectos negativos en lo que realmente ha sido un cambio radical y extraordinariamente positivo.
La Comunitat Valenciana se vio seriamente afectada, también en términos económicos, por la Dana de octubre de 2024, que llevó a la paralización de la actividad o incluso el cierre para muchas empresas. ¿Se ha recuperado el sistema de la seguridad social en la zona Dana desde esta catástrofe?
La provincia de Valencia ofrece los mejores resultados de empleo de toda España. Esto es la prueba de que toda la inversión que se ha hecho para recuperar los servicios y todo el destrozo causado por la tragedia ha servido para que se produzca esa recuperación y para intensificar el ritmo de crecimiento económico. Podemos estar razonablemente satisfechos del trabajo que se hizo tras la Dana.

- Borja Suárez, secretario de Estado de la Seguridad Social y Pensiones. -
- Foto: KIKE TABERNER
Participa en un congreso sobre la Inteligencia Artificial y el mercado laboral. ¿Cree que debería imponerse un gravamen extra a las empresas que reemplacen trabajadores por la IA? Una fórmula que podría paliar la reducción de los ingresos de las cotizaciones por la reducción de empleos…
Lo que hay que hacer, sobre todo, es gobernar la Inteligencia Artificial en el mundo del trabajo. Me parece interesante esta iniciativa, que hay que analizar. Uno de los efectos que puede producir la Inteligencia Artificial es la desaparición de ocupaciones. Hay que pensar cómo afrontamos este impacto. A veces, soluciones que pasan simplemente por poner trabas no son necesariamente las mejores. Por eso, mi mensaje es el de gobernar todo este proceso. Tenemos que dirigirnos a la Inteligencia Artificial, ir poniendo límites y canalizando esa evolución futura.