MADRID (EP). El Gobierno estima que a día de hoy todavía permanecen en Ceuta unos 10.000 inmigrantes de manera irregular, de los cuales alrededor de 6.000 estarían alojados en alguno de los recursos levantados por la administración y entre 3.000 y 4.000 quedarían en las calles, los montes y las playas de Ceuta.
Estas son las últimas cifras ofrecidas por fuentes gubernamentales, en base a la información facilitada por las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado desplegadas sobre el terreno en la ciudad autónoma.
Es el doble de las estimaciones que hasta ahora venía ofreciendo el ministro del Interior, Fernando Grande Marlasla, que el pasado 13 de agosto --dos semanas después de la entrada masiva de unas 80.000 personas-- dijo que quedaban unos 5.000 migrantes en la ciudad. A finales de mes, en su comparecencia en el Congreso volvió a repetir esa cifra.
El Ejecutivo hace esta estimación mientras se lleva a cabo el operativo de traslado de inmigrantes a las carpas instaladas en el puerto, en el que caben unas 1.700 personas. Después de la tensión vivida a primera hora de la mañana --con carreras y cargas policiales-- las citadas fuentes señalan que ya han sido alojados 500 y a lo largo del día quedarán instalados el resto.
Este martes, el ministro encargado del mando único en Ceuta, Ángel Víctor Torres dijo que había 4.160 ya alojados. Sumados a los 1.700 que caben en el puerto hacen unas 6.000 personas en alojamientos controlados por el Ejecutivo, que facilitará la tarea para registrarlos e iniciar sus expedientes de expulsión, si no tienen derecho a asilo.
En el Gobierno son conscientes de que aún deben encontrar alojamiento para esos 3.000 o 4.000 que aún no tienen plaza y esperan habilitar nuevos espacios, aunque los trabajos todavía no están en marcha y tampoco tienen decidida su ubicación.

- Foto: GABRIELA SARDÁ NÚÑEZ / EP
Regresan a las playas tras completarse la capacidad del campamento
Más de 2.000 personas migrantes han regresado a los asentamientos en las playas ceutíes del Trampolín y de Benítez tras completarse la capacidad del dispositivo provisional de acogida instalado en el puerto de la ciudad.
La Consejería de Medio Ambiente, Servicios Urbanos y Vivienda ha paralizado la limpieza y desinfección de las playas, que tenía prevista para cuando se desalojaran. La Ciudad se ha negado a ordenar el aseo de los asentamientos mientras todavía permanezcan miles de personas en su interior.
Se ha alcanzado la máxima capacidad del campamento de Muelle de Poniente con la llegada de 1.700 migrantes durante un operativo caracterizado por la tensión durante la primera fase y el orden en el acceso al interior, al establecerse el embolsamiento lejos del recurso de acogida.
La entrada de migrantes en las instalaciones junto al Puerto se ha producido aproximadamente entre las 9.30h y las 12.00h. A mediodía, las personas que esperaban que quedaban tras el cordón policial formado junto al polígono industrial que conduce al Puerto para ordenar el traslado y que no han podido acceder al dispositivo han comenzado a marchar de vuelta a sus asentamientos.
En las chabolas de Benítez, los inmigrantes que han regresado han comenzado a rebuscar entre las chozas que han dejado vacías aquellos que sí han logrado hacerse un hueco en el recurso de acogida. Las cogen para quedárselas en sus propias tiendas o para venderlas.
En la playa de Benítez, uno de los migrantes ha comenzado a vender las mantas que ha encontrado sin dueño tras el multitudinario traslado.
Los asentamientos de ambas playas han vuelto a estar ocupadas por, al menos, 2.000 personas migrantes. Además de los marroquíes que han vuelto tras quedarse fuera del campamento del Puerto, también han llegado al Trampolín y Benítez inmigrantes que no vivían allí, sino en otras zonas de los montes.
Según las fuentes consultadas por esta agencia, los migrantes creen que las dos playas son el paso previo a ser acogidos en dispositivos provisionales. Y, para ellos, acceder a los recursos de acogida les acerca más a la regularización de su situación.
Los migrantes siguen teniendo esperanza de que se les conceda el asilo pese a que el Gobierno ha insistido en que se denegará el asilo de todos los marroquíes que no tengan derecho a la protección internacional. Por ejemplo, aquellos que argumenten razones económicas. Y, según han trasladado fuentes policiales a Europa Press, la mayoría de los migrantes arguyen esos motivos.