MADRID (EP). La Audiencia Nacional ha condenado a tres años y medio de prisión al comisario jubilado José Manuel Villarejo por acceder y distribuir a dos medios de comunicación el contenido de la tarjeta de un móvil robado en noviembre de 2015 a Dina Bousselham, quien era asesora del entonces secretario general de Podemos, Pablo Iglesias.
En una sentencia recogida por Europa Press, los magistrados ven probados los hechos y condenan a Villarejo como autor de un delito de revelación de secretos de particulares con difusión a terceros, cometido por un funcionario público, y le imponen el pago de una indemnización a Bousselham e Iglesias de 5.000 y 1.000 euros respectivamente, por las que responderá en calidad de responsable civil subsidiario la Administración General del Estado.
El tribunal aplica a Villarejo la atenuante de dilaciones indebidas por el tiempo transcurrido entre la formación de la pieza judicial separada en 2017 y su enjuiciamiento, por lo que la condena es menor de la pena que pedía la Fiscalía, de cinco años de prisión.
El juicio indagaba en el recorrido que tuvo la tarjeta telefónica de la exasesora de Iglesias desde que le robaron el móvil en 2015, mientras compraba en un Ikea junto a su entonces pareja, hasta que parte de la información que contenía el dispositivo apareció publicada en diversos medios de comunicación.
Recibió el 'pendrive' de dos periodistas
En el marco de esta pieza, integrada en la macrocausa 'Tándem' que investiga los negocios privados de Villarejo, fueron exonerados dos periodistas que, según reconocieron en sede judicial, entregaron un 'pendrive' al comisario jubilado con contenido del móvil de Bousselham, después de que la tarjeta de la exasesora apareciera en sede de la revista en la que trabajaban en un sobre.
El tribunal ve acreditado que "personas desconocidas" robaron el móvil de Bousselham el 1 de noviembre de 2015 cuando ella y su entonces pareja estaban comprando en un Ikea de Alcorcón (Madrid), y que meses más tarde, el 19 de enero de 2016, se hizo llegar el mencionado sobre con la tarjeta.
Según la resolución, los dos periodistas inicialmente acusados, junto al presidente del grupo editorial de la revista, examinaron el contenido de la tarjeta y decidieron que no se iba a publicar ninguna información al respecto.
El mismo día, el presidente citó a Pablo Iglesias en la sede del grupo editorial y le hizo entrega de la tarjeta, que el propio Iglesias, después de examinar el contenido de los archivos, retuvo en su poder durante seis meses sin informar a Bousselham hasta que, transcurrido ese tiempo, se la dio, continúa la sentencia.
Contenía fotos de Dina Bousselham "semidesnuda"
Previamente, uno de los periodistas, que hizo copia de la tarjeta, mantuvo un encuentro con Villarejo y el otro informador en un restaurante de Madrid y se la entregó al comisario jubilado, según la resolución.
"La tarjeta de almacenamiento externa que entregaron al acusado y que este visualizó contenía archivos con documentos internos de Podemos, diversos datos bancarios, archivos de vídeo y audio, otros documentos con archivos de carácter íntimo y personal, entre ellos fotografías de Dina Bousselham semidesnuda", explica.
Villarejo aseguró en el juicio que fueron los periodistas quienes le ofrecieron la tarjeta y que examinó su contenido por estar inmerso en una investigación policial sobre Podemos, pero la resolución indica que, en esas fechas, el comisario "no tenía encomendada ninguna función en su ámbito policial relacionada" con el partido morado "ni relativa a alguno de sus integrantes".
Asimismo, la sentencia pone de manifiesto que el comisario jubilado no emitió ninguna nota informativa a la Dirección Adjunta Operativa (DAO) sobre la información recibida y su actuación al respecto.
Hizo entrega a periodistas "de su círculo de confianza"
Los magistrados relatan que con la tarjeta en su poder, Villarejo descargó sus archivos en un lápiz de memoria, creó dos carpetas tituladas 'Dina 2' y 'Dina 3' e hizo entrega de los mismos a periodistas "de su círculo de confianza, entre los que uno y otros eran recíprocamente fuentes informativas, para que se elaborara y publicara diversas informaciones en descrédito" de Podemos e Iglesias.
El tribunal considera que el comisario, que en ese momento estaba en activo, se valió "de las funciones que desarrollaba, relacionadas con inteligencia policial, manejo de fuentes y captación de información, para acceder, sin mediar investigación policial o judicial alguna, a informaciones" facilitadas por periodistas "sin contar con la anuencia de quien procedía la misma, suministrándola a otros igualmente profesionales del periodismo que las publicaban".
Los magistrados consideran que tanto Bousselham como Iglesias deben ser indemnizados por haber sido víctimas de "un daño moral insisto en la humillación, desprotección y vulneración de los más íntimos datos personales".