MADRID (EP). La Seguridad Social registró un saldo positivo de 3.422 millones de euros en los primeros tres meses del año, equivalente al 0,2% del PIB, tras ingresar en el periodo 58.217 millones de euros, un 7,8% más, frente a un gasto de 54.795 millones (+7,2%), según los datos publicados este jueves por el Ministerio de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones.
En los tres primeros meses del año el sistema recaudó 46.715 millones de euros por cotizaciones, un 7,8% más en tasa interanual y un 52,8% más en comparación a 2019, el último ejercicio que no estuvo afectado por la pandemia.
Los ingresos correspondientes al Mecanismo de Equidad Intergeneracional (MEI), en vigor desde 2023, registran un incremento interanual del 29,5%, hasta situarse en los 1.417 millones de euros.
La subida de ingresos por cotizaciones hasta marzo se vio impulsada por la evolución de las cotizaciones de ocupados, que experimentan un incremento interanual del 8%, hasta alcanzar los 29.350 millones de euros, mientras que las de desempleo aumentaron un 3,8%, con 1.773 millones de euros.
En términos de caja, la recaudación líquida del sistema alcanza los 57.064 millones de euros, con un incremento del 8,8% respecto al ejercicio anterior, mientras los pagos presentan un aumento del 7,3%, hasta alcanzar los 54.661 millones de euros.
Además, las transferencias recibidas por la Seguridad Social ascendieron a 11.038 millones de euros, lo que supone un aumento del 10,5% en tasa interanual.
La partida más significa corresponde a las transferencias procedentes del Estado y sus organismos autónomos, que ascienden a 9.816 millones de euros, un 11,9% más que en el mismo periodo del ejercicio anterior.
El gasto de subsidio por IT creció un 14,4%
Por el lado del gasto, las prestaciones económicas a familias e instituciones ascienden a 51.881 millones, un 7,5% más que en el mismo periodo de 2025. Esta cifra representa un 94,7% del gasto total del sistema de Seguridad Social.
La partida más relevante, por importe de 47.091 millones de euros, corresponde a pensiones y prestaciones contributivas, con un aumento de un 6,9%.
En concreto, el gasto en pensiones de incapacidad permanente, jubilación, viudedad, orfandad, en favor de familiares y complementos de pensiones contributivas para la reducción de la brecha de género, se incrementa un 5,8%, hasta los 40.919 millones de euros, debido al aumento del número de pensiones (+1,5%), a la elevación de la pensión media (+6%), así como a la revalorización general del 2,7% de las pensiones contributivas en el ejercicio 2026.
En cuanto a las prestaciones en concepto de nacimiento y cuidado de menor, corresponsabilidad en el cuidado del lactante, riesgo durante el embarazo y durante la lactancia natural y cuidado de menores afectados por cáncer u otra enfermedad, el gasto se ha incrementado en un 20,8%, hasta los 1.337 millones de euros.
El gasto por IT sube un 14,4%
Por su lado, el gasto en subsidios por incapacidad temporal (IT) creció un 14,4% respecto a los primeros tres meses del 2025, hasta alcanzar los 4.642 millones de euros.
Las pensiones y prestaciones no contributivas, incluidos los complementos por mínimos de las pensiones contributivas, se destinaron 4.791 millones de euros, un 13,7% más que en el mismo periodo del ejercicio anterior. Este incremento se debe fundamentalmente, a la revalorización general del 11,4% establecida para el ejercicio 2026.
De esta cantidad, 2.938 millones se destinaron a pensiones no contributivas y complementos por mínimos (+13%), y a subsidios y otras prestaciones 1.852 millones, lo que supone un 14,7% más. De ellos, 1.749 millones de euros corresponden a Ingreso Mínimo Vital y prestaciones familiares, un 14,4% más respecto del año anterior.