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Sánchez celebra la "unidad" y "orgullo" de la izquierda tras la cumbre progresista frente al pesimismo de la derecha

  • Sánchez y Lula en el cierre de la cumbre en Barcelona.
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L'HOSPITALET DE LLOBREGAT (EP). El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha clausurado la cumbre de los progresistas 'Global Progressive Mobilisation' apelando al "orgullo" de la izquierda y reivindicando sus postulados frente a una derecha y ultraderecha que, afirma, infunden pesimismo y desesperanza.

Ante un auditorio de 5.000 personas, incluidos dirigentes como el presidente de Brasil, Lula da Silva o el gobernador de Minnesota y candidato a vicepresidente de Estados Unidos, Tim Walz, ha subrayado que la cumbre de este fin de semana lanza una mensaje de "unidad".

"Unidad entre fuerzas progresistas, entre países, entre generaciones. Unidad en la diversidad para trabajar juntos y recuperar un horizonte compartido", ha lanzado como colofón a un dos días de actos junto a líderes de la izquierda de todo el mundo con los que pretende ofrecer una alternativa al presidente estadounidense, Donald Trump.

LA DERECHA QUIERE QUE SIENTAN "VERGÜENZA"

En un llamamiento a sus bases, les ha conminado a sentir "orgullo" de sus ideas y de su historia a pesar de que la derecha y la ultraderecha tratan de hacerles sentir vergüenza y les menosprecian con "insultos".

"Zurdos nos llaman en Argentina, progres en otras partes del mundo, pacifistas, charos en España les llaman a las feministas, rojos a los de izquierdas, verdes a los ecologistas, todo eso nos reprochan" ha lamentado Sánchez marcando un punto y final y asegurando que "se acabó".

"La vergüenza cambia de bando y lo va a hacer para siempre", ha proclamado. "A partir de ahora la vergüenza par ellos, para los que callan ante la injusticia, explotan a los trabajadores y criminalizan al diferente" y también para quienes "defienden el privilegio de las élites, apoyan la guerra y la violencia en Gaza, en Cisjordania, en Ucrania, en el Líbano, en Oriente Medio. La vergüenza para ellos, para nosotros el orgullo", ha zanjado.

ESPAÑA NO VA A SER "MADRE DE LA XENOFOBIA"

Sánchez pide a los suyos que hagan gala de sus ideas, como el reparto de la prosperidad, la protección del medio ambiente, la defensa de los servicios públicos y la igualdad entre hombres y mujeres.

En ese sentido ha aprovechado para reivindicar la regularización de medio millón de migrantes que ha impulsado su Gobierno y la oposición rechaza. "Le quiero decir a la derecha y a la ultraderecha que se oponen que España es hija de la migración y no va a ser madre de la xenofobia", ha lanzado.

Asimismo considera que deben sentirse orgullosos de estar "del lado bueno de la historia" defender la paz y el derecho internacional y "gritar una y mil veces sí a la paz y no a la guerra".

Por último el jefe del Ejecutivo ha pedido no perder "la fe en el progreso" y rechazar el "pesimismo" y la "desesperanza" que a su juicio infunde la derecha.

"Ellos buscan vernos asustados, abatidos, derrotados, quieren que nos centremos en proteger la realidad no en transformarla, que nos preocupe tanto retroceder que ni siquiera intentemos avanzar", ha advertido.

Así, ha puesto como ejemplo el desempeño de su Gobierno, señalando que es posible crear empleo y ganar competitividad y a la vez frenar la emergencia climática. "Se puede proteger a los más vulnerables y al mismo tiempo podemos reforzar la protección de la clase media y trabajadora", ha indicado a continuación.

Lula: "Cumplan con sus obligaciones de garantizar la paz. El mundo no soporta más"

Por su parte, el presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, ha pedido a los cinco presidentes de los países que forman parte del Consejo de Seguridad de la ONU -Estados Unidos, China, Rusia, Francia y Reino Unido- que garanticen la paz: "Por amor de Dios, cumplan con sus obligaciones de garantizar la paz en el mundo".

  • Foto de familia en el cierre de la cumbre. Foto: EP/KIKE RINCÓN

En su intervención este sábado en la segunda jornada de la Global Progressive Mobilisation (GPM) en Fira de Barcelona Gran Via, en L'Hospitalet de Llobregat, también ha emplazado a estos cinco países a convocar una reunión del Consejo de Seguridad que pare "con esa locura de guerras, porque el mundo no soporta más".

Lula ha apostado por un multilateralismo reformado, para que la paz prevalezca sobre la fuerza, y que logre "restablecer la credibilidad de la ONU", tras lo cual ha dicho que es responsabilidad de los miembros permanentes de Naciones Unidas crear un sistema en que las reglas valgan para todos los países por igual.

"Que los países desarrollados y en desarrollo estén en igualdad de condiciones en el Consejo de Seguridad, en el Banco Mundial, en el FMI y en la OMC", ha pedido, y ha acusado a los 5 países del Consejo de seguridad de convertirse en señores de la guerra.

También les ha reprochado impedir que las cosas sucedan, porque "cuando uno aprueba una cosa, el otro la veta", y ha asegurado que él no quiere guerra, ni con China ni con Estados Unidos, sino paz, amor, fraternidad y ver el mundo progresista.

EL SUR GLOBAL, "JARDÍN TRASERO"

"El sur global paga la cuenta de las guerras que no provocó y de los cambios climáticos que no provocó. Se le trata como un jardín trasero", ha criticado Lula, que también ha llamado a no traicionar la confianza del pueblo aunque buena parte de la población, a su juicio, no se vea a sí misma como progresista.

Lula ha empezado su discurso agradeciendo al presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, tener "la valentía en no permitir que los aviones de guerra de Estados Unidos aterrizaran aquí y salieran de aquí para bombardear Irán", en alusión a las bases de España.

Ha asegurado que este movimiento progresista no puede terminar con este foro, sino que es el inicio de un movimiento para "restablecer lo más sagrado en el mundo, que es la democracia"; ha pedido no tener miedo a contraponer argumentos con la extrema derecha, y ha reclamado al progresismo desenmascararla.

El dirigente brasileño ha sostenido que la democracia no es un destino, sino una construcción diaria, y ha instado a las fuerzas progresistas a ir más allá de los votos y aportar "beneficios concretos para la vida de las personas".

"Tenemos que reemplazar el desaliento por el sueño de una vida mejor, el odio por la esperanza", ha defendido Lula, que ha llamado a las movilización global progresista a recuperar la capacidad de las fuerzas progresistas y proyectar un futuro mejor.

 

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