El ninguneo de Óscar Puente a la Comunitat Valenciana en actuaciones ferroviarias y viarias

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Publicado: 20/08/2026 · 06:00
Actualizado: 20/08/2026 · 06:00
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Estamos ya acostumbrados a que el ministro Óscar Puente aparezca en Paiporta, Picanya, Chiva, Xàtiva o en la Fira d'Agost sin avisar a la prensa -así se evitan preguntas quizá incómodas de contestar, pero que sí interesan a los ciudadanos- y rodeado únicamente de personas afines como Pilar Bernabé o Diana Morant, olvidando que es el ministro de todos los valencianos.

El cambio de 41 trenes -34 de la serie 447 y siete de la serie 464-, de tres coches por tren, 549 plazas y una antigüedad de hasta 36 años, que actualmente prestan servicio en Rodalies València, por otros 41 trenes de la serie 465, de cinco coches y 748 plazas, usados y actualmente en circulación en Cercanías Madrid, con una antigüedad de entre 14 y 23 años -entraron en servicio entre 2003 y 2012-, es una afrenta para la Comunitat Valenciana.

Renfe adjudicó hace unos tres años un contrato para suministrar 79 trenes, repartido entre la suiza Stadler, con planta en Albuixech, y la francesa Alstom. Estos trenes irán directamente a Cercanías Madrid y Rodalies Barcelona. Así pues, a medida que vayan llegando los nuevos a Madrid, los usados de allí nos los enviarán a València. Vergonzoso y lamentable.

Eso sí, no llegarán tal cual. Previamente serán sometidos a un restyling o lavado de cara -lo que solemos llamar un lavado, chapa, pintura y cambio de tapizado- para modernizar su aspecto externo, pero sin tocar su esencia: elementos motores, pantógrafos, bogies, elementos de seguridad y control, etcétera. Cambiamos trenes de 36 años de antigüedad por otros de hasta 23. Gracias, ministro Puente. A los valencianos nos queda claro que no merecemos trenes nuevos.

En otros tiempos y con otros gobiernos de España, los trenes obsoletos y fuera de uso los enviábamos o regalábamos, en el marco de la ayuda a la cooperación, a países del Tercer Mundo. Ahora, con el Gobierno de Sánchez y Puente, los enviamos a la Comunitat Valenciana.

Si bien, tras la dana de octubre de 2024, fue el Ministerio de Transportes el que asumió directamente la reconstrucción de una serie de puentes y pasarelas sobre el barranco del Poyo, las obras en varios tramos de la A-3 y las actuaciones de permeabilidad en la V-31 -la pista de Silla-, todavía hoy en ejecución, y ello mereció nuestro agradecimiento, la actuación vejatoria con los trenes de Cercanías y el "no saber nada", el "no está" y el "ni se le espera" en determinados proyectos ferroviarios resulta difícil de entender. Me refiero al Eje Pasante Subterráneo Norte-Sur de València, a la prolongación del túnel del Cabanyal o a la electrificación del eje Cantábrico, en el tramo Sagunt-Teruel. Y, cómo no, al retraso sine die de obras imprescindibles de carreteras.

Entre ellas se encuentra la licitación del tramo de la A-7, el by-pass, entre la CV-35 -autovía de Llíria- y la V-30, uno de los puntos con mayor siniestralidad de España y cuyo proyecto de construcción fue aprobado en el BOE número 183 del pasado 28 de julio. Ministro, hay que licitarlo ya. Además, al tratarse de una infraestructura dual, de uso militar y civil, podría computarse dentro de los gastos en Defensa.

Es igualmente inadmisible que no se licite la duplicación de la N-332 o variante de Torrevieja. El ministro Puente, en una mesa redonda auspiciada por el periódico Información de Alicante en junio de 2024, se comprometió a licitarla durante los primeros meses de 2025. Como lamenta su alcalde, Eduardo Dolón, se están soportando intensidades medias diarias de unos 60.000 vehículos. Ministro Puente, estamos hablando de una actuación de alrededor de 65-69 millones de euros. No creo que la demora se deba a que Torrevieja está gobernada por el PP. No te creo capaz de semejante vendetta.

Permíteme que nuevamente me ocupe del Eje Pasante Subterráneo Norte-Sur de València, un túnel ferroviario de unos seis kilómetros de longitud -cinco de ellos bajo tierra- diseñado por Typsa para conectar la Estación Central con el norte de la ciudad de València. Se trata de una infraestructura necesaria para eliminar el fondo de saco de la Estación del Norte, optimizar el tráfico en el Corredor Mediterráneo y acabar con este punto negro ferroviario.

El proyecto permitiría además la creación de estaciones intermodales de Cercanías, conectadas con Metrovalencia y EMT, en Aragón y en la zona universitaria -UPV y UV- de la avenida de los Naranjos. También evitaría la marcha o maniobra de retroceso de los trenes y mejoraría el transporte de viajeros -Cercanías, AVE, Euromed y Media Distancia- al unir las áreas metropolitanas norte y sur.

Asimismo, permitiría descongestionar el túnel del Cabanyal-Serrería, que podría quedar destinado fundamentalmente a las mercancías que circulan de sur a norte por el Corredor Mediterráneo y al servicio del Puerto de València, especialmente ante el incremento previsto del tráfico de mercancías, superior al 40% respecto al actual, tras la próxima finalización de la Terminal Norte de MSC.

En fin, ministro Óscar Puente, estarás conmigo -y aquí hablo y pongo voz a los valencianos- en que eres merecedor de una tarjeta roja.

Dependerá de tus próximas actuaciones ferroviarias y viarias, de aquí a final de año, que el pueblo valenciano, actuando como el VAR en términos futbolísticos, te rebaje esa tarjeta roja a amarilla.

* Presidente de la Agencia Valenciana de Seguridad Ferroviaria

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