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AL OTRO LADO DE LA COLINA

¿El turno de Cuba?

Publicado: 28/03/2026 · 06:00
Actualizado: 28/03/2026 · 06:00
  • Imagen de archivo de La Habana, Cuba.
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Con varios frentes aún abiertos, y de los cuales nuestros bolsillos están muy pendientes, me parece que Donald J. Trump está apunto definitivamente (pues ya lo ha señalado) de abrir uno nuevo (que es muy antiguo), uno que nos puede tocar más el corazón que el bolsillo, pues en tiempos históricos no muy lejanos este territorio ha sido provincia española de ultramar (más tiempo que independiente), y este nuevo/viejo objetivo se llama Cuba.

Los tiempos de Trump son muy complejos y difíciles de entender, porque quiere hacer un inmenso cambio, acabar con el Orden Internacional preexistente en un solo mandato (ya sólo le quedan tres años), contra casi todo el mundo (sobre todo los lobbies económicos) o eso parece. Tiene enfrente, desde lógicamente, sus oponentes y contrapesos geopolíticos, como pueda ser China y Rusia, hasta, en su mayoría, sus aliados occidentales, y parece que olvidamos cómo somos sus protegidos en la perspectiva militar.

Y lo complejo del cambio es que el nuevo orden mundial que llegaría, esa transformación que pretende hacer Trump, necesita alcanzar un nuevo sistema económico global que desande en gran parte el proceso globalizador hasta ahora, en el que América (USA) sea grande (el que más) otra vez, su famoso lema MAGA, Make America Great Again (hacer América grande de nuevo), para eso le votaron sus electores, y eso como bien recogen, por separado entre otros, Raymond Aron y Juan Regla, en términos de procesos históricos es muy difícil en tan poco tiempo.

Aunque gobiernos aliados para esos cambios también tiene, como la segunda economía asiática, Japón, y cuarta mundial con su Dama de Hierro y primera ministra Sanae Takaichi, o la principal potencia regional de Oriente Próximo, Israel con Benjamin Netanyahu o en el Hemisferio Occidental, países relevantes como Argentina y Chile con Javier Milei y José Antonio Kast, o Daniel Noboa en Ecuador, Santiago Peña en Paraguay y Nayib Bukele en El Salvador, pero también en Europa tiene aliados como Viktor Orbán en Hungría o, algo menos últimamente, Giorgia Meloni en Italia tercera economía de la UE.

Ya ven que es un desafío épico, y que recoge muy bien en su Estrategia de Seguridad Nacional de noviembre de 2025, donde uno de sus objetivos es el liderazgo incontestable en el Hemisferio Occidental, o como ésta dice, el corolario Trump a la Doctrina Monroe. Por lo que después del gran éxito (que puede explicar lo ocurrido en Irán) en Venezuela, le toca el turno a Cuba, espinita en el corazón de la política exterior USA desde la época de la Guerra Fría, antiguo portaviones comunista en el vientre norteamericano que casi provoca la tercera guerra mundial en la crisis de los misiles de octubre de 1962.

Pero también la situación de Cuba tiene su repercusión en la política doméstica de los USA por el gran número de votantes de origen cubano que siempre tienen en su mente la vuelta de Cuba al grupo de países occidentales defensores de la Libertad; y lo anterior, una victoria en el cambio de régimen cubano podría ser muy importante en las elecciones del Mid-term en el próximo noviembre, para que el mandato de Trump continúe para él, sin gran oposición, por parte del legislativo.

Esperemos toda tipo de suertes para la isla de Cuba, esa parte de nuestra historia y que no desemboque la situación en un conflicto civil; pues la situación del país es cada día más difícil, llevan décadas de sufrimiento y agonía, pobreza y miseria. Desde que ese libertador que terminó en liberticida como era Fidel Castro, que término conquistando la isla, y que empezó afirmando “no soy comunista soy humanista”, siendo una de las dictaduras más longevas del mundo, nuestra querida Cuba, ha ido retrocediendo en los índices de desarrollo humano.

Porque, por supuesto que conflictos y guerras en el mundo hay muchas, no sé si son nuestras o no, pero alguna de ellas son las guerras de nuestros bolsillos, de nuestra economía, y esperemos que no se produzca este conflicto cubano porque afectaría sobre todo a nuestro corazón.

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