¿En qué consiste la solidaridad entre las regiones? Un concepto bienintencionado cuya aplicación acarrea fuertes polémicas. Establecido en el artículo 2 de la Constitución, introduce implícitamente la idea de que la riqueza pertenece a las regiones. En realidad, pertenece a las personas y a las empresas. Nadie paga impuestos en su condición de murcianos, catalanes o madrileños, sino en su condición de españoles.
¿Podemos prescindir de la solidaridad? En vez de hablar de solidaridad deberíamos hablar de igualdad y de justicia, que no son opciones voluntarias, sino imperativas. Lo que cualquier sistema de financiación debería perseguir es asegurar la igualdad de acceso de todos los españoles a los servicios públicos.
¿Podemos confiar en la solidaridad voluntaria entre las regiones? Ningún gobierno regional cederá gustosamente una parte sustancial de sus ingresos para ayudar a los residentes en otras regiones. Si lo hiciese, la oposición y sus propios votantes se lo reprocharían.
¿Cómo se garantiza, entonces, la solidaridad? Puesto que aquí nos conocemos todos, los constituyentes insertaron en el artículo 138 que el Estado debe garantizar la aplicación efectiva del principio de solidaridad. Sabían que los gobiernos regionales no lo harían.
Los separatistas, los socialistas y los comunistas catalanes se quejan porque creen que, por albergar más riqueza, merecen más que los demás. Si lo aclaras, te tachan de catalanofobia"
¿Transfieren dinero algunas regiones a la administración central? En realidad, no. Lo que ocurre es que la Agencia Tributaria recauda en algunas regiones, Madrid, Baleares y Cataluña, más dinero del que reciben desde la caja común. En las demás regiones la Agencia recauda menos de lo que reciben.
¿Está Cataluña peor financiada que las demás regiones? Su financiación está en la media de las regiones, pero los separatistas, los socialistas y los comunistas catalanes se quejan porque creen que, por albergar más riqueza, merecen más que los demás. Si lo aclaras, te tachan de catalanofobia.
¿Se transferirá la recaudación y gestión de todos los impuestos al Gobierno catalán? El PSC pactó con IRC esa medida y Sánchez está negociándola con los separatistas.
¿Es positivo transferir la recaudación y gestión de los impuestos a los gobiernos regionales? Esa medida destrozaría la igualdad entre los españoles. En unas regiones se recaudaría mucho más que en otras. Pedir café fiscal para todos parece igualitario, pero, si cada uno tiene que pagarse su café, los ricos se beberán bastantes más tazas que los demás. Aumentaría los gastos de gestión, produciría ineficiencia en el funcionamiento y facilitaría los fraudes fiscales al aniquilar la potente base común de información.
¿Qué consecuencias tendrían los cupos fiscales? No hace falta imaginarlo: el ejemplo de Vasconia lo ilustra perfectamente. En esa región las agencias forales provinciales recaudan y gestionan todos los impuestos, pagando luego un cierto montante al Estado en concepto de solidaridad. Resultado: la renta pública media de los vascos y las vascas es aproximadamente el doble que la de los demás españoles y españolas.
¿Y cómo se compensa ese decremento de ingresos? Solo caben dos posibilidades: o bien incrementando los impuestos a todos los españoles o bien agravando la deuda estatal.
¿Qué son las balanzas fiscales? Una forma de presentar los datos que genera la sensación de que salen perjudicadas las regiones en las hay más personas acaudaladas y más empresas potentes. No hay tal perjuicio, sino simplemente se aplica el principio de progresividad fiscal: pagan más impuestos las personas y empresas que más tienen. Nominalmente defendido por las izquierdas, ese principio es traicionado al impulsar los cupos fiscales regionales, esencialmente el vasco y el catalán.
¿Qué es la ordinalidad fiscal? Según la versión débil, la ordinalidad significa que, después de la redistribución, la financiación por persona de las regiones que aporten dinero no debería quedar por debajo de las que lo reciben. Ese tipo de ordinalidad limita la solidaridad entre regiones, pero no la bloquea, por lo que sería razonable. En cambio, la versión fuerte sostiene que el orden de recursos destinados a las regiones debe coincidir con el orden de las transferencias a la caja común. Así, las regiones que más aporten deberían recibir más dinero.
¿Qué versión de la ordinalidad defienden los separatistas? La regresiva. Tal ha sido la interpretación de la ordinalidad que ha divulgado Junqueras y ha asumido Illa en sus negociaciones con los republicanos. Ese enfoque fiscal no solo no atenuaría las diferencias entre las regiones ricas y las pobres, sino que las incrementaría.
¿Incluye la ordinalidad el modelo de la ministra de Hacienda? Ha emitido mensajes contradictorios: el modelo tiende intrínsecamente a la ordinalidad; la ordinalidad no se cumple en todas las regiones, pero sí en Cataluña; en el modelo no hay ordinalidad…
¿Con cuál frase nos quedamos? Con la segunda. En efecto, su modelo asegura la ordinalidad para Cataluña. En concreto, será la tercera región que más reciba y es la tercera que más aporta.
¿Deberían defender la ordinalidad las formaciones políticas que se consideren socialistas o comunistas? En realidad, no, pues se supone que esas ideologías son partidarias de la igualdad social.
¿Por qué entonces la defienden IRC, los Comunes y el PSC? El hecho de que esas tres opciones, que se reclaman de izquierdas, estén a favor de la ordinalidad regresiva nos pone ante una disyuntiva: o bien sus respectivas proclamas igualitarias son palabrería para encubrir unas políticas liberales en el campo económico, o bien no extienden la igualdad al conjunto de los españoles porque creen que Cataluña es una nación soberana. Pista: el socialista Montilla presidió una manifestación con el lema “Somos una nación. Nosotros decidimos”.
No es posible establecer singularidades fiscales en Vasconia y Cataluña sin perjudicar a los demás españoles"
¿Cómo ven los plurinacionales la solidaridad catalana con España? La equiparan a la que los españoles prestan a los países subdesarrollados, lo que es coherente con su idea de que Cataluña es una nación diferente de España. Y pocos españoles aceptarían reducir sus servicios públicos en solidaridad con otros países.
¿Qué formaciones aspiran a la independencia fiscal de Cataluña? Tanto IRC como Juntos la han reclamado. Y también comparten esa aspiración el PSC y los Comunes. Asimismo, están de acuerdo en que “la solidaridad impuesta es un expolio”. No son incongruentes: como creen que Cataluña es una nación diferente de España, es lógico que persigan recaudar y gestionar todos los impuestos e implantar la ordinalidad.
¿Alguna conclusión? Hay que elegir: o plurinacionalidad, o igualdad entre los españoles. No es posible establecer singularidades fiscales en Vasconia y Cataluña sin perjudicar a los demás españoles. Defender a la vez la plurinacionalidad y la igualdad es contradictorio, pues la solidaridad entre naciones distintas siempre es muy escasa. Y el hecho de que varias naciones formen parte de un mismo Estado no corrige la desigualdad, sino que la enmascara.