Traspiés euroasiático en el Sahel

Opinión

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AL OTRO LADO DE LA COLINA
Publicado: 25/07/2026 · 06:00
Actualizado: 25/07/2026 · 06:00
  • Assimi Goita y Abdourahamane Tiani en Bamako
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En plena Canícula veraniega, y tras el disfrute y las alegrías por la victoria española en el Mundial del Fútbol, España sigue siendo grande a pesar de Tirios y Troyanos, indepes y cobardicas varios, y tenemos que seguir observando la situación global, porque algo huele a quemado, y está bajo nuestros pies.

Efectivamente, es África, nuestro Sur, y cuando digo nuestro, me refiero a Europa que sigue miope, geopolíticamente hablando, y con la mirada fija en el Este, en donde mueren eslavos de ambos lados de la frontera ruso-ucraniana, y se gastan nuestros ahorros presentes y futuros, recuerden como decía Napoleón Bonaparte “para la guerra se necesitan tres cosas, dinero, dinero y dinero”. Pero ya saben, por otra parte, que el conflicto bélico es un instrumento clásico, en la estrategia occidental principalmente de la anglosfera, no tanto en la Oriental de la civilización Sínica, y que mueve intereses varios, bastante de ellos espurios.

África es un futuro, que ya es presente, y fue el pasado y cuna de la Humanidad. Es el continente que sigue creciendo de forma constante, demográficamente hablando por eso las masivas emigraciones; es el continente donde se encuentran recursos y minerales estratégicos, fundamentales para la tecnología de la revolución 4.0; es el continente donde se está produciendo la urbanización y transformación más rápida en el planeta; y es el continente incluso donde más crecerá la religión cristiana. Por todos estos motivos existen diferentes choques, roces, fricciones, y presiones, como diría James Fairgrieve las crush zones (zonas de aplastamiento) entre los diferentes bloques, el Occidental y el Euroasiático u Oriental, así como potencias regionales e intermedias, como Turquía, la India, Brasil, países de la Liga Árabe, etcétera.

Ya les he hablado desde estas líneas como Francia, con sus operaciones Serval y Barkhane (2013-2022) y el resto de naciones europeas que le seguíamos con la operación EUTM-Malí, han sido expulsadas del Sahel, nuestra frontera avanzada. Han sido sustituidas por el otro bloque, el euroasiático. El bloque Oriental, ergo Rusia y China, actúa de diferentes formas, casi podríamos decir, que son alumnos aventajados de los norteamericanos pues siguen a pies juntillas lo dicho por el presidente USA John Adams, “Hay dos formas de conquistar y esclavizar a una nación, una es con la espada, la otra es con la deuda”.

Así es como Vladimir Putin ha usado la estrategia de la espada, al movilizar recursos bélicos en forma de, lo que en Occidente se llama Mercenarios, pero para ser más precisos serían Corsarios, primero llamados grupo Wagner (liderados por un difunto Yevgueni Prigozhin) y después transformados en el Africa Corps. Por su parte Xi Jinping ha utilizado la estrategia económica-ergo de la Deuda, en el año 2000 había un total de 49 países africanos (son 54 el total continente) que habían recibido préstamos financieros directos de entidades bancarias-financieras de la República Popular. En 2016 se produjo un cambio de estrategia china con el lema "Pequeño pero Hermoso", donde se ha sido más selectivo en las inversiones IED, y ahora son, aproximadamente 27, los países que reciben de forma considerable ayuda china.

Pero este primer semestre del año 2026 ha resultado complicado (y lo sigue siendo) para bastantes países de África, como los de los gobiernos que conforman la Alianza de Estados del Sahel (Burkina Faso, Malí y Níger), entre otros. El problema directo, no los que subyacen, es la actuación de grupos terroristas, insurgentes o de liberación (ya saben, todo es según el color del cristal con que se mira, como decía Ramón de Campoamor); como es la Coalición JNIM, formada por el Frente de Liberación de Macina (Katiba Macina), Al Qaeda en el Magreb Islámico (AQMI), Ansar Dine ( Grupo de origen tuareg), Al Murabitún (Facción fundada por el histórico yihadista Mojtar Belmojtar), o el grupo asociado Ansarul Islam (que opera en Burkina Faso); al que se le une el Bloque del Estado Islámico del ISSP (Estado Islámico en la Provincia del Sahel) y el ISWAP (Estado Islámico en la Provincia de África Occidental); también el potente e histórico Boko Haram de Nigeria y la nueva amenaza de Lakaurawa que opera principalmente en el noroeste de Nigeria (estados de Sokoto y Kebbi) y la frontera con Níger; y como no los separatistas (aquí también hay) del FLA (Frente de Liberación del Azawad), de Mali principalmente compuesto por Tuaregs.

Como ven demasiada gente deseosa de llevar la guerra allá donde haya paz, desorden donde haya orden, discordia donde hay concordia, por eso existe esa gran inestabilidad en el Sahel, que ha provocado una ofensiva nacional en Malí a partir de este pasado abril; con el asalto a la guarnición militar estratégica Kati a solo 15 km de la capital Bamako, fracturando su seguridad periférica, que terminó con la muerte del propio Ministro de Defensa de Malí, Sadio Camara; también la pérdida de la importante ciudad de Kidal la NE de Mali, forzando la retirada de las fuerzas Malienses y del Africa Corps. Pero también han realizado una nueva estrategia con bloqueos Energéticos y Guerra Económica contra Bamako, desde finales de 2025 hasta el presente, siguiendo el ejemplo de lo que ocurre en Oriente Medio. Además, han desestabilizado Níger, atacando el Aeropuerto Internacional de Niamey, su capital, y el corredor sur en la región suroccidental de Tahoua y en Dosso, frontera con Burkina Faso. Y finalmente en este país, por el momento, han desarrollado una campaña de Drones comerciales artillados contra posiciones militares y reuniones civiles en regiones del Centro-Norte y la zona Este, así como ofensivas y masacres en Guiedougou, por lo que los terroristas controlan, según alguna fuente el 40% de Burkina Faso. Como ven un feo y preocupante panorama.

Ante esta ofensiva, detrás de la cual debe existir (por los costes y medios que conlleva) algún agente foráneo interesado en que estas juntas militares que gobiernan, o así lo intentan, de carácter nacionalista, no se consoliden en esta zona con la ayuda de Rusia y China; estos países han desarrollado inmediatamente sus estrategias. Rusia, ha lanzado una ofensiva política-diplomática por medio de su ministro de AAEE, Serguéi Lavrov, por toda África a principios de julio de 2026 desde día el 6 al 10, con cuatro paradas, Etiopía (Adís Abeba), Níger (Niamey), Mozambique (Maputo) y Burundi (Bujumbura). Fue en Niamey donde se reunió con los cancilleres de la Confederación de Estados del Sahel (AES) para ratificar el apoyo militar ruso contra la insurgencia. Pero parece que la ayuda militar rusa es más expeditiva y rápida que la europea, pues acaban de llegar al puerto de Lome, capital de Togo, otro aliado de Rusia en el Golfo, donde desembarcaron a principios de este mes, 300 efectivos del Africa Corps, con numerosos blindados para su traslado a Mali atravesando Burkina Faso, que ya deben haber llegado, en estos momentos.

Por su parte China apoya económicamente a Mali, mediante el suministro de material bélico, principalmente de NORINCO, uno de los mayores conglomerados de defensa y contratistas militares del mundo de propiedad estatal china. Ahora mismo a través de ese corredor logístico de 1000 kilómetros desde Conakry, capital de Guinea-Conakry, hasta Mali, han aportado a las Fuerzas Armadas de este país en los últimos meses, blindados 4X4 MRAP CS/VP14, vehículos de combate de infantería VN22B con cañones de 30 o de 105 mm, obuses, Sistemas de Artillería lanzacohetes SR-5 (equivalente al USA HIMARS), y sistemas de Defensa Aérea y drones Yitian. Aunque, hay que recordar que la cooperación viene desde 2021 cuando llegaron los blindados VN2C o en 2023 losVP11, que por lo que parece no han sido suficientes, para contener las sucesivas ofensivas insurgentes.

Por lo que pueden comprobar el colonialismo, directo o indirecto, militar o económico, tiene sus costes, y ahora lo está sufriendo el bloque euroasiático en el Sahel, con las posibles y diferentes repercusiones de todo tipo, demográficas y humanas, como más emigración desesperada, o políticas, más autoritarismo y regímenes pretorianos. Pero también económicas, como ese proyecto de gaseoducto de 6.900 kilómetros el Gasoducto África-Atlántico (African Atlantic Gas Pipeline, AAGP), con el reciente acuerdo firmado hace escasos días por 25.000 millones de dólares, otra oportunidad de negocio para nuestras empresas, para transportar gas a lo largo de toda la costa africana desde Nigeria hasta España (puerta de Europa), con inicio de las obras entre 2027 y 2028, con sedes empresariales en Casablanca (Marruecos) y en Abuya (Nigeria), y que supone una alternativa al gaseoducto entre Argelia y Nigeria atravesando Níger, y que es un tercio más pequeño, con algo más de 4.000 kilómetros, pero igual de faraónico.

Como ven la combinación de geopolítica, economía, guerra, fanatismo, terrorismo yihadista, emigración, petróleo y minerales estratégico, es un cóctel muy muy complicado, que requiere de grandes profesionales en su preparación y ejecución.

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