Opinión

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PALABRAS LLANAS

Una de ministros

Publicado: 03/04/2026 · 06:00
Actualizado: 03/04/2026 · 06:00
  • El ministro de Hacienda, Arcadi España.
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Se ha hablado mucho estos días sobre la procedencia valenciana del nuevo ministro de Hacienda.

¿Qué un ministro sea valenciano presupone que tiene que ser bueno para nuestra región?

Eso es mucho suponer, ejemplos hay de todo tipo.

El más reciente es la ministra Diana Morant, pero si echamos la vista atrás el panorama no mejora.

¿Recuerdan a Leire Pajín y el “acontecimiento histórico que se produciría en nuestro planeta”?

La Señora Pajín se refería a la coincidencia del presidente Obama en EEUU y al presidente Zapatero en España. No sé si Obama recuerda quien era Zapatero, es muy probable que no, pero lo que sí es seguro es que el actual presidente de EEUU sí sabe quien es Zapatero y no es descabellado que algún día el amigo del tirano Maduro tenga que rendir cuentas en ese país.

No quisiera yo emular a Doña Leire, nada más lejos de mi intención, pero si hay un hecho relevante a ambos lados del Atlántico no es otro que el auge de fuerzas patrióticas que están desplazando a los gobiernos radicales de izquierda, y, por cierto, en Europa esas fuerzas patrióticas están presididas por Santiago Abascal.

No podemos olvidar tampoco a la valenciana que fuera ministra de Sanidad, Carmen Montón, y que es la responsable de lo que ella llamó la sanidad universal, la que puso los cimientos para que España se convierta en el hospital del mundo. Tres meses, ese fue el tiempo que estuvo de ministra. Tres meses le bastaron para iniciar el desastre de la sanidad pública española. Hay que reconocer que la eficiencia y productividad de los socialistas es directamente proporcional al destrozo que provocan.

Por suerte, Vox está denunciando esta situación y trabajando sin descanso para devolver la cordura a la vida pública y la sanidad a los españoles.

Y para rizar el rizo tenemos a otro insigne ministro valenciano, es el Señor Ábalos, ese que ya Sánchez ni conoce, al igual que dijo de Aldama. ¿Cuántos socialistas valencianos dirían hoy que no saben quien es ese tal Ábalos? Así que si quieren que alguien les hable de él igual tienen que recurrir a Delcy Rodríguez, por cierto, amiga también del anteriormente citado Zapatero. Pero si no consiguen ponerse en contacto con ella igual pueden pedir referencias del Sr. Ábalos a algunas supuestas meretrices que compartían jolgorios y parrandas, presuntamente, con él y con otros destacados socialistas que parece ser que eran socialistas porque eran feministas.

Eso sí, los españoles pagan.

Pero volvamos a lo que nos ocupa. Hablemos del nuevo ministro valenciano, otrora jefe de gabinete de Ximo Puig, ese que cuida con tanto cariño a sus hermanos.

Y digo yo, ¿por qué ha de importar que un ministro sea valenciano, andaluz o gallego?

Ha de ser ministro de España. Y ese es uno de los grandes problemas que tiene nuestra nación, una estructura territorial en la que cada uno mira por lo suyo y no por el interés general. Pero es que además en este caso, es un ministro de Sánchez con todo lo que eso comporta. Así que, los que confían que el ser valenciano implica que conoce la problemática y la situación económica de la Comunidad Valenciana, tendrían que pensar dos cosas, una, que el conocer la situación no presupone que conozca la solución y otra, que aun en el caso de que conociera la solución, esa solución tendría que interesarle a Sánchez, y tengan por seguro que, si no es así, esa solución dormirá el sueño de los justos.

Sánchez necesita pagar peajes y me temo que el ministro no lo defraudará.

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