Plaza Inmobiliaria

Los distritos más caros copan la oferta de alquiler en València

El centro o la fachada marítima aglutinan el grueso de los pisos disponibles

  • Imagen de una inmobiliaria.
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VALÈNCIA. El alquiler en València se ha convertido en una auténtica odisea para una parte creciente de la población, impulsada principalmente por el fuerte encarecimiento de los precios. Solo en el Cap i Casal, el precio medio del alquiler alcanza ya los 1.659 euros mensuales, una cifra que supera ampliamente el salario medio de muchos hogares y rebasa el umbral del 30% de esfuerzo económico que los expertos recomiendan para mantener unas finanzas domésticas saludables. A esta presión se suma, además, un problema estructural de oferta. Los pisos disponibles no siempre se ajustan a las necesidades reales de los inquilinos y, en su mayoría, se concentran en los distritos más caros de la ciudad, lo que limita aún más el acceso a la vivienda para amplias capas de la población.

Según el último informe de la Cátedra Observatorio de la Vivienda de la Universitat Politècnica de València (UPV), en el último trimestre de 2025 había 1.668 unidades disponibles en la ciudad para alquiler, un 9% menos que tres meses antes y un 5% menos que en el mismo periodo de 2024. Aunque es cierto que poco a poco el número de viviendas va en aumento en comparación con otros periodos como 2019, cuando había 1.113, sigue siendo insuficientes para una ciudad como València, que cuenta con una demanda creciente. Y la presión en el precio es una muestra de este estrangulamiento. En cinco años, el precio medio en la ciudad ha subido un 78% al pasar de los 938 euros de media a finales de 2019 a los 1.659 euros con los que se cerró el pasado año 2025.

Por tanto, la oferta del alquiler en València no solo es limitada, sino que se concentra mayoritariamente en los distritos con precios más elevados, lo que reduce las opciones para los hogares con rentas medias y bajas. Una distribución desigual que contribuye a tensionar aún más el mercado, ya que, según los datos de la Cátedra, el grueso de los pisos disponibles a cierre del pasado año se concentraba en el casco antiguo y la fachada marítima, zonas con los precios más elevados de la ciudad: 1.850 euros y más de 1.600 de renta mensual.

  • Imagen de archivo. -

Concretamente, Ciutat Vella se sitúa a la cabeza en cuanto a oferta de pisos en alquiler en València, con 271 unidades disponibles, a pesar del intenso proceso de gentrificación que atraviesa el distrito y de la creciente presión sobre su parque residencial. Además de ser una de las zonas más caras por su céntrica ubicación y su oferta comercial y de servicios con una renta media mensual de 1.850 euros. Eso sí, este distrito se sitúa algo por debajo que hace un año cuando rozaba las 300 viviendas, según los datos de la Cátedra.

Muy cerca aparecen Poblats Marítims, que supera holgadamente los 200 pisos en alquiler, confirmando su papel como uno de los grandes polos del mercado residencial. Su cercanía con la fachada marítima es un factor que ha propiciado su interés en el mercado y una fuerte presión turística que ha elevado la oferta, pero también su precio media que supera los 1.600 euros.

De igual modo, existe un importante volumen de pisos en alquiler en otro de los distritos más exclusivos como es l'Eixample, con 155 unidades, por barrios de moda como Russafa, con una gran oferta de ocio. También destaca Extramurs, con 132 inmuebles, reforzando su perfil de barrio bisagra entre el centro y barrios más residenciales, tradicionalmente más atractivos para alquiler de larga duración. En ambos casos, el número de inmuebles en alquiler se ha reducido en comparación con ejercicios anteriores.

En un segundo escalón se sitúan distritos como Camins al Grau y Algirós, con cifras que rondan los 125 pisos, mostrando una oferta relevante. Se trata de enclaves consolidadas, bien conectados y con demanda estructural, especialmente por parte de estudiantes por su cercanía con las universidades, aunque también de un perfil más profesional. De hecho, a diferencia de los dos anteriores, en estos casos la oferta se mantiene estable, evidenciando una menor rotación.

El bloque intermedio lo forman barrios como Quatre Carreres, Benimaclet, Rascanya, Benicalap, Jesús o Patraix, con volúmenes que oscilan entre los 50 y 120 testigos. Aquí el mercado se muestra más fragmentado porque hay menos rotación, mayor peso del alquiler residencial clásico y una menor presencia de grandes bolsas de oferta. 

Ya en la cola aparecen las pedanías de València como son Poblats de l’Oest, Poblats del Nord y Poblats del Sud, donde la oferta es residual con apenas unos pocos pisos en alquiler. 

Por tanto, el mapa del alquiler del 'Cap i Casal' dibuja una oferta muy concentrada en el centro y la fachada marítima, mientras que los barrios intermedios ganan peso de forma sostenida. La periferia, en cambio, continúa prácticamente al margen del mercado del alquiler. Esto se traduce en que el mayor volumen de pisos está en zonas con precios más elevados, lo que reduce las opciones para los hogares con rentas medias y bajas. Una distribución desigual que contribuye a desequilibrar aún más el mercado y a reforzar la brecha en el acceso a la vivienda.

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