Plaza Innovación

¿Y si la IA te enseñara un producto?

Karumi, la startup con gen valenciano que hace demos con IA y ha conquistado a Y Combinator

Cofundada por el valenciano Toni López puede hacer miles de presentaciones interactivas de 'software' en un día

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VALÈNCIA. Karumistartup fundada por el valenciano Toni López junto a Pablo Omenaca, ha sido seleccionada por Y Combinator, una de las aceleradoras más relevantes del ecosistema tecnológico mundial. La compañía desarrolla agentes de inteligencia artificial capaces de realizar demostraciones de producto por videollamada de forma automatizada y en tiempo real, replicando la interacción de un comercial. Su propuesta, que se desarrolla entre Nueva York y Silicon Valley, se enmarca en un contexto en el que las empresas buscan escalar procesos de venta y mejorar la experiencia de usuario en fases iniciales de contacto con el cliente.

López nació en Meliana, aunque se trasladó a Murcia con su familia siendo niño, y posteriormente regresó a Valencia para continuar su formación en la Universitat Politècnica de València (UPV). Su trayectoria profesional comenzó tras cursar estudios de formación profesional en programación, etapa en la que desarrolló una dedicación intensiva al código. "Me tiraba el día y la noche programando", recuerda López, que antes había sido jugador profesional de counter strike, una experiencia que, según explica, le ayudó a desarrollar agilidad técnica y capacidad de aprendizaje en entornos digitales.

Su primera vivencia emprendedora fue Come, una plataforma para pedidos mediante código QR desarrollada entre 2015 y 2016. Tras esta etapa, decidió abandonar la universidad y orientar su carrera hacia el ecosistema internacional, trabajando en proyectos tecnológicos entre Nueva York y Suiza. Durante esos años se mantuvo vinculado a startups, desarrollando productos y consolidando su perfil como ingeniero especializado en software.

Antes del auge de herramientas como ChatGPT, López desarrolló una aplicación de generación de avatares con inteligencia artificial que alcanzó cierta viralidad en iOS. Este proyecto le dio visibilidad dentro del ecosistema tecnológico español, atrayendo el interés de inversores y otros emprendedores. A raíz de ello, participó en iniciativas como Magnific AI, impulsada por el murciano Javier López y posteriormente adquirida por Freepik. 

Posteriormente, se trasladó a San Francisco, donde fundó Cactus AI. Más tarde se incorporó a StackAI como uno de sus primeros empleados, en una etapa en la que la compañía inició su crecimiento y levantó financiación relevante. Fue allí donde conoció a Pablo Omenaca, con quien compartiría visión y terminaría lanzando Karumi tras decidir emprender de nuevo. Ahora, forma parte de la aceleradora que ha ayudado a impulsar compañías como Airbnb, Stripe, Dropbox o Reddit.

El cambio de enfoque durante Y Combinator

La idea inicial de Karumi difería del producto actual. En un primer momento, los fundadores plantearon desarrollar una herramienta de inteligencia artificial orientada a automatizar la comunicación de actualizaciones de producto, un proceso habitual en equipos tecnológicos. Sin embargo, durante su participación en Y Combinator, donde disponían de tres meses para validar una propuesta con tracción real, identificaron que ese enfoque requería un nivel de integración demasiado complejo para una fase temprana.

"Vimos que entender todo un producto era muy complejo, pero para hacer una demo no necesitas conocerlo en profundidad", explica López. A partir de esa reflexión, redefinieron su idea inicial y desarrollaron un agente de IA capaz de guiar a potenciales clientes a través de un software mediante una videollamada interactiva. El sistema permite compartir pantalla, navegar por el producto, abrir pestañas o responder preguntas en tiempo real, generando una experiencia que imita a la de una persona.

Durante el programa de la aceleradora, Karumi lanzó su solución y obtuvo resultados en pocas semanas. Según explica, alcanzaron 31.000 dólares de ingresos recurrentes mensuales (MRR) en tres semanas y realizaron alrededor de 10.000 demostraciones. El primer día llegaron a registrar 2.000 demos. "Nunca en la vida una empresa en Y Combinator había podido hacer tantas demos en un día", señala.

Automatización y escalabilidad de las 'demos'

La propuesta de Karumi se centra en automatizar un proceso tradicionalmente intensivo en recursos humanos, como es la realización de demos comerciales. Las empresas que manejan un alto volumen de demostraciones pueden utilizar esta tecnología para reducir la carga operativa de sus equipos y concentrar los esfuerzos en clientes con mayor probabilidad de conversión. "El ahorro depende del equipo que tengas, pero puedes eliminar el 90-95% de las llamadas de demos", señala López.

Además de la reducción de costes, el sistema permite capturar información detallada de cada interacción, incluyendo dudas, intereses o comportamiento del usuario durante la demo. Este tipo de datos resulta difícil de obtener mediante formatos tradicionales como vídeos pregrabados. La tecnología se entrena a partir de contenido generado por personas como grabaciones de demos reales y se adapta al producto en un plazo reducido. "Se tarda menos de una semana en implantarlo", indica el fundador.

Karumi ya ha cerrado acuerdos con grandes compañías, incluida una empresa del índice S&P 500. Su herramienta permite replicar acciones habituales en un navegador, como abrir páginas, mostrar presentaciones o reproducir vídeos, integrando todas estas funciones dentro de una experiencia conversacional en tiempo real. El objetivo es ofrecer una alternativa escalable a las demos tradicionales sin perder capacidad de interacción.

En busca de una serie A

Actualmente, el equipo de Karumi está formado por cuatro personas y se ha trasladado de San Francisco a Nueva York, desde donde pretende impulsar su crecimiento en el mercado estadounidense. La compañía prevé centrarse en el desarrollo del producto y en la expansión comercial durante este año, en un contexto marcado por el interés creciente en soluciones basadas en inteligencia artificial.

Entre sus objetivos figura alcanzar entre 1,5 y 2 millones de facturación anual y preparar una ronda de financiación Serie A. "Nos gustaría levantar entre 15 y 20 millones en Estados Unidos", apunta López. El paso por Y Combinator ha facilitado el acceso a inversores y contactos relevantes en el ecosistema tecnológico, incrementando la visibilidad de la compañía en fases tempranas.

En paralelo, la compañía trabaja en mejorar la capacidad de su tecnología para replicar interacciones humanas con mayor precisión, especialmente en entornos comerciales. La compañía asume la incertidumbre asociada a este tipo de innovaciones, pero mantiene su apuesta por un modelo que busca transformar la forma en la que las empresas presentan sus productos. "Nuestro objetivo es que la IA se sienta cada vez más humana", concluye López.

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