ELCHE EFE).- La empresa ilicitana Prospera Biotech nació en 2020 con la idea de desarrollar una crema hidratante para calmar los picores, hormigueos y entumecimientos que desarrollan los pacientes que reciben quimioterapia, y ahora han conseguido demostrar que el producto también es preventivo.
“Los tratamientos de quimioterapia convencionales actúan en muchas células del cuerpo, por supuesto en las tumorales, pero pueden tener muchos otros efectos secundarios”, ha explicado la directora de la compañía, Marta García Escolano, en declaraciones a EFE, cuya firma se halla en el Parque Científico de la Universidad Miguel Hernández (PCUMH) en su campus de Elche
Algunos de esos efectos secundarios se engloban dentro de la neurotoxicidad e implican picores, molestias, hormigueos, entumecimiento y a veces falta de sensibilidad, “sobre todo en manos y pies”, lo que la directiva ha calificado como neuropatía periférica.
“Puede parecer un efecto secundario no muy grave, pero conforme van pasando los ciclos y conforme se va acumulando esa toxicidad, puede llegar un punto en el que sea realmente molesto para los pacientes”, ha afirmado García, que ha detallado que en ocasiones incluso el oncólogo puede paralizar el tratamiento de manera prematura o disminuir la dosis.
Para García Escolano, “cuando hablas del tratamiento oncológico y sobre todo de quimioterapia, es verdad que enseguida se vienen a la mente muchos efectos secundarios, porque desgraciadamente es un tratamiento que los continúa teniendo, pero todos son del tipo la caída del cabello o las molestias digestivas”, mientras que de estos efectos neurotóxicos, que impactan “en la calidad de vida del paciente”, “no se habla tanto”.
Por ello, en 2020 cuando crearon Prospera Biotech se enfocaron en descubrir un tratamiento que aliviara esos síntomas, una crema hidratante neuromoduladora con HMPG, un ingrediente activo neurocosmético obtenido a partir de un compuesto natural y que regula la actividad de las terminaciones nerviosas cutáneas. Aunque la pandemia paralizó los ensayos, finalmente se terminaron en 2022 con un estudio piloto en cinco hospitales, momento en el que comercializaron la crema.

- La directora general de la empresa ilicitana Prospera Biotech, Marta García Solano. -
- Foto EFE
En 2023, un año después, cerraron una ronda de financiación de 625.000 euros a través de la plataforma de 'crowdfounding' Capital Cell para financiar un ensayo internacional para analizar la capacidad protectora de la crema hidratante.
Ahora, tres años después, ha finalizado el estudio en el que han participado nueve hospitales, uno de ellos en Bruselas, y que ha demostrado que la crema también tiene efecto protector y previene los síntomas en pacientes oncológicos si se utiliza “desde que empieza el primer ciclo de quimioterapia”.
La compañía situada en el Parque Científico de la Universidad Miguel Hernández en su campus de Elche mira a otros tratamientos de neurodermatología hacia pacientes oncológicos que también reciben radioterapia y que tienen pieles con tendencia tópica, a la sequedad o la sudoración excesiv