VALENCIA. Las tensiones entre el partido socialista y Podemos no cesan desde las pasadas elecciones. El camino de recelo que se ha abierto en el PSOE a raíz de las negociaciones de un pacto entre ambas formaciones continúa transitándose y traslada la tensión de los partidos a la política en las instituciones.
En Podemos se sienten bastante afectados por este rechazo de los socialistas a pactar con ellos. "Sánchez y su comité pusieron la venda antes que la herida, no es una buena actitud"manifestó el representante de la formación morada, Antonio Montiel, tras la Junta de Síndics en les Corts.
El líder de Podemos se refería al cónclave del PSOE en el que algunos dirigentes, encabezados por la presidenta de la Junta de Andalucía, Susana Díaz, rechazaban el pacto con la formación morada -incluso antes de que ésta hablara de negociaciones-, a menos que esta renunciara a celebrar un referéndum en Cataluña. Tampoco ha gustado nada en el partido de Iglesias la oposición del PSOE junto al PP de que Podemos pueda tener cuatro grupos parlamentarios, entre los que se incluye el grupo valenciano Compromís-Podemos-És el moment.
Esta postura de los socialistas es la que Montiel calificó como "caspa", término que se ha utilizado tradicionalmente para hablar de la 'política rancia' o de la 'vieja política'. Concretamente, el síndic de Podemos aconsejó a los socialistas que "se sacudan esa caspa".
Sin embargo, el enfado del síndic no se dirige hacia los socialistas valencianos. "Con ellos, de momento nos entendemos" dijo Montiel, quien habló de varios movimientos en el Partido Socialista, dentro de los cuales el "sector sensato", es el que pregunta al presidente de la Generalitat, Ximo Puig por "las ventajas de dialogar", en referencia al Pacto del Botánico.
El líder de la formación morada criticó además el "retroceso del PSOE en algunas cuestiones" -como la reforma constitucional mediante referéndum que planteó el PSC- y que los socialistas "desaprovechan la oportunidad que les da la nueva España". Oportunidad que pasa por ir de la mano de Podemos al Gobierno central.
El uso del término "caspa" para referirse a su partido molestó bastante a los socialistas. Seguidamente, en el turno de la comparecencia de Manolo Mata, portavoz del PSPV, dejó claro que no le gusta nada los "términos cochinos" -en referencia a "caspa"- ni "lo que hace Montiel en las ruedas de prensa". Mata salió a defender los valores socialistas y el trabajo del partido, que "nunca ha tenido caspa" en 135 años de existencia.