Ubicado en el interior del Hotel Catalonia Excelsior, Espolín le debe su nombre a este delicado tejido de seda que se elabora de forma artesanal en telares de madera y con el que se confeccionan trajes de fallera.
Este restaurante, con menos de un año de recorrido, ha conseguido recrear un ambiente que une la tradición de las fallas con la vanguardia: telas de fallera, ninots y luces de neón en un mismo espacio.