VALÈNCIA (EP). Los dos grupos de la oposición en el Ayuntamiento de València, Compromís y PSPV-PSOE, han anunciado este miércoles que en el pleno que el consistorio celebrará la próxima semana, el ordinario de marzo, presentarán dos mociones conjuntas para reprobar al edil de Grandes Proyectos y Contratación, José Marí Olano (PP), y mostrarse en contra de "la colmena de apartamentos turísticos de Russafa".
Así lo han señalado, en sendos comunicados, los portavoces de esas dos formaciones: Papi Robles, de Compromís, y Borja Sanjuan, del PSPV-PSOE. Ambos han asegurado que "València no puede tener un concejal que desprecia el movimiento vecinal ni un gobierno que expulsa a la gente de sus barrios".
Compromís y el PSPV-PSOE han registrado "de forma coordinada" estas dos iniciativas para que sean debatidas en la sesión plenaria, que tendrá lugar el martes próximo. Estos dos grupos han remarcado que su "objetivo común" es "defender al vecindario y poner límites a las políticas del gobierno de PP y Vox que están expulsando a los vecinos y vecinas de la ciudad".
Por un lado, los dos grupos de la oposición impulsarán la reprobación de José Marí Olano "por sus declaraciones contra el movimiento vecinal, en las que cuestionaba su representatividad y su papel en la toma de decisiones municipales".
Por otra parte, plantean "frenar la implantación de una colmena de apartamentos turísticos en Russafa, un proyecto que ha generado una fuerte oposición vecinal".
Compromís y PSPV-PSOE han indicado que estas dos iniciativas "forman parte de una acción coordinada de la oposición" ante lo que consideran que es "una deriva del gobierno municipal de espaldas a los barrios y a la participación ciudadana".
Robles y Sanjuan han remarcado que "València no se entiende sin su tejido vecinal" y han manifestado que "reprobar las declaraciones del concejal Marí Olano es defender una forma de gobernar basada en el respeto, el diálogo y la participación real de la ciudadanía".
Por lo que respecta a los apartamentos turísticos en Russafa, estos dos grupos municipales han apuntado que "el proyecto de una colmena" de este tipo de alojamientos es "un ejemplo claro del modelo que está impulsando el gobierno de Catalá, con más presión turística y menos ciudad para el vecindario".
"Hay alternativas y hay herramientas para frenar estos proyectos, pero el problema es que no hay voluntad política. El gobierno ha decidido mirar hacia otro lado mientras los barrios se tensionan y el vecindario es expulsado", han denunciado.
"A la altura"
Los representantes de Compromís y del PSPV-PSOE han insistido en que las mociones que han planteado "evidencian la necesidad de defender desde la oposición los intereses de la ciudad ante un gobierno que no escucha".
"Cuando el gobierno falla, la oposición tiene que estar a la altura y ambos partidos hemos demostrado una vez más que tenemos una alternativa que defiende los barrios, la convivencia y un modelo de ciudad más justo", han asegurado.