VALÈNCIA. La ciudad de València se ha ido haciendo un hueco cada vez más visible en el mapa turístico español, gracias al empuje de visitantes nacionales e internacionales. Pero no solo eso, sino que la ciudad ha multiplicado su oferta hotelera, cada vez más variada y pensada para todo tipo de viajeros. Nuevas aperturas han ido surgiendo en distintos rincones del 'Cap i Casal', de grandes cadenas y operadores locales, consolidando poco a poco la plaza hotelera valenciana.
Sin embargo, la ubicación de los establecimientos hoteleros no se distribuye de manera uniforme y homogénea por la ciudad, sino que refleja un patrón bastante definido. Así, mientras algunos distritos concentran buena parte del pulso turístico, otros comienzan a incorporarse de forma progresiva al tirón turístico, con un crecimiento más lento y gradual, según los datos del último Anuario Estadístico del Ayuntamiento de València.
En este contexto, el centro histórico y el eje que conecta la ciudad con la fachada marítima se erigen como los grandes polos de la oferta hotelera. A cierre de 2024, València contabilizaba 136 establecimientos, con un total de 19.820 plazas y 10.188 habitaciones. El predominio es claro: los hoteles de cuatro estrellas lideran el mercado, con 49 unidades, seguidos por los de tres estrellas (37) y los de dos estrellas (31). Por detrás quedan los alojamientos de una estrella, con 11 establecimientos, y los de cinco estrellas, la categoría más exclusiva y también la menos numerosa, con solo ocho hoteles en el 'Cap i Casal'.
En cualquier caso, y pese a su escasa presencia, los establecimientos de mayor categoría destacan por su capacidad respecto de otros de menor rango. Y es que los ocho hoteles de cinco estrellas suman 2.008 plazas, una cifra muy similar a la de los 31 hoteles de dos estrellas, que alcanzan las 2.088. No obstante, son los de cuatro estrellas los que concentran el mayor volumen de camas, con 11.460 plazas, seguidos por los de tres estrellas, con 3.801, y los de menor categoría, que apenas superan las 460, según los datos municipales.
En cuanto a su ubicación, lo cierto es que más de la mitad de los alojamientos hoteleros en la ciudad se concentran en solo tres distritos. Ciutat Vella encabeza con lógica este reparto por su peso histórico, patrimonial y cultural y se sitúa como el principal foco hotelero para el visitante. Con 37 establecimientos y 3.407 plazas en 1.728 habitaciones, aglutina el 27,2% del total de hoteles de la ciudad.
Le sigue Camins al Grau por su conexión directa entre el centro y la fachada marítima, con 21 hoteles, el 15,4% del total, aunque con más capacidad: 5.231 plazas y 2.655 habitaciones; y Poblats Marítims, impulsada por el atractivo del mar, con 14 establecimientos, el 10,3% de la oferta hotelera de la ciudad, y 1.746 plazas en 1.030 habitaciones. Por tanto, en conjunto, estos tres distritos reúnen 72 hoteles, más de la mitad de toda la oferta hotelera del ‘Cap i Casal’.
Tras ellos, aparecen Quatre Carreres y Extramurs, con 13 hoteles cada uno, aunque con diferencias en cuanto a tamaño, ya que en el primero los establecimientos suman más de 1.600 plazas, mientras que en el segundo llegan a las 600. Por detrás está L'Eixample, con 12 y más de 1.300 plazas. Este retrato evidencia que el turismo se articula en torno a los barrios más céntricos y con mayor peso histórico, mientras que el resto del territorio municipal sigue al margen de la actividad hotelera, con una presencia todavía residual, ya que algunos distritos apenas cuentan con unos pocos hoteles. Este es el caso de Pla del Real, que suma 5, mientras que Campanar, Benicalap y Pobles de l’Oest tienen 4 cada uno.
Por otro lado, en Patraix y Benimaclet se contabilizan 3 hoteles, Pobles del Sud se queda en 2, y La Saïdia apenas registra 1 establecimiento. Otros distritos como L’Olivereta, Jesús, Algirós, Rascanya o Pobles del Nord no cuentan con ningún hotel, por lo menos a cierre de 2024. En este sentido, hay que tener en cuenta que los distritos céntricos y los que conectan con el litoral son los que concentran no solo hoteles, sino también comercios, restaurantes y servicios más pensados para el turista que los barrios más periféricos o residenciales.
En cualquier caso, lo cierto es que el apetito inversor en el segmento hotelero ha crecido notablemente en los últimos ejercicios fruto de ese dinamismo del turismo en la provincia, lo que propiciará un cambio en la fotografía urbana de la ciudad. Tanto es así que, en el primer semestre de 2025, se canalizó más inversión hotelera que en todo el 2024 y que en los cuatro ejercicios anteriores, según los datos de la consultora Colliers. De este modo, en el periodo enero-junio de 2025 se transaccionaron en la provincia operaciones por valor de 64,2 millones de euros, el doble que todo 2024, que se cerró con una inversión de 34 millones.
Todo ello ha llevado a que existan varios proyectos en marcha a futuro. Así, para los próximos tres años existen proyectos en marcha para 59 nuevos establecimientos en la provincia, de los que unos 40 se ubican en la Capital del Turia, que suman una oferta superior a las 3.000 camas, según otro informe sectorial de la consultora EY.