VALÈNCIA (EP). El servicio de Movilidad del Ayuntamiento de València ha procedido esta semana a la señalización, mediante pintura y bolardos, de una especie de 'oreja' o extensión de acera de cerca de 17 metros de longitud que obliga al tráfico rodado a bajar la velocidad al romper la recta de la calle Enginyer Fausto Elío en su cruce con Joan Soriano i Esteve, en el barrio de la Malva-rosa.
Esta actuación se encuentra justo enfrente de un paso de peatones que da acceso a un parque infantil y responde a las quejan vecinales del barrio frente a la velocidad que alcanzan algunos vehículos, con el objetivo de mejorar la seguridad vial en este tramo, explica el consistorio.
Paralelamente, se ha reordenado el estacionamiento en la calle Joan Soriano i Esteve, también en la Malva-rosa, con la creación de ocho plazas para turismos en cordón y cuatro para motos. Las plazas de estacionamiento para motos se han señalizado contiguas a los pasos de peatones.
Se trata de una medida recomendada por la Dirección General de Tráfico (DGT) y que ya venía implementando el consistorio, pero que desde el año pasado resulta de obligado cumplimiento en base al Reglamento General de Circulación (Real Decreto 465/2025) en materia de señalización de tráfico.
Se considera fundamental que los conductores que se acerquen al paso de peatones dispongan de una visibilidad suficiente que les permita anticipar los movimientos de los peatones a la hora de cruzar, especialmente si se trata de los más vulnerables como puedan ser niños y niñas, personas mayores o con movilidad reducida.